GÉNOVA

Capital de la región de Liguria y de la provincia de su nombre, es el primer puerto y la costa marítima más importante del país, situado a los 44° 24' de latitud Norte y los 8° 54' de longitud Este de Greenwich, en la faja estrecha de tierra que bordea el fondo del magnífico Golfo de Génova.

La ciudad se levanta desde la dársena semicircular, en forma de anfiteatro en las colinas entre los valles que forman los ríos Polcevera y Bisagno estando rodeada de una doble muralla.

A través de sus calles y plazas revive la historia, pues a causa de su situación geográfica, tiene en su casco antiguo calles estrechas y tortuosas comunicándose entre ellas por puentes y escaleras. Entre ellos es imponente el Ponte Casignano de 34 metros de altura; en estas calzadas antiguas se erigen suntuosos palacios de la época renacentista, son ellas Vía San Lorenzo, Vía San Carlos Felipe, Vía Garibaldi, Vía Cairoli y Vía Balbi.

El nombre de Génova probablemente deriva de "genu", que en latín significa rodilla; expresión que se habrá querido dar por analogía a la ensenada natural donde se halla la ciudad.

Como es de suponer, cuando en el siglo VII a. de J. C. surgió el primer núcleo de lo que hoy es Génova estableciéndose en la parte más interna.


Se entiende que los ligures, sus primeros fundadores, no podían prever el extraordinario desarrollo que le depararía el futuro de ese estratégico lugar.


Génova fue fundada en ese solar y comenzó a expandirse longitudinalmente.

Estuvo ocupada por los griegos, como testifica un cementerio allí descubierto, fechado en el siglo IV a. C. aunque el puerto fue ocupado mucho antes.


"Genua" fue sede episcopal desde el siglo III y tras la caída del Imperio romano, fue ocupada por los bizantinos y lombardos. Capital del condado carolingio de Liguria consiguió ser municipio libre en el siglo XI.

En el siglo XII, los genoveses extendieron su dominio sobre la costa adyacente y los valles montañosos cercanos estableciendo las bases de su futura hegemonía y prosperidad.

Los barcos genoveses llevaron cruzados al oriente más próximo regresando cargados de riquezas, abriendo con ello las puertas del comercio del Mediterráneo oriental, por el mar Egeo e incluso por el mar Negro y su intenso tráfico, favorecido por las relaciones amistosas con el Imperio bizantino llevándola a enfrentarse con Venecia.

Génova aplastó a Pisa cuyo poder declinó a partir de entonces, mientras que los venecianos vencidos en Curzola en 1299 dieron como resultado el control definitivo sobre el mar Tirreno.

Como resultado de su prosperidad apareció la codicia entre facciones nobiliarias antagónicas haciendo que Génova se dividiese en dos bandos.

La ciudad pasó bajo la soberanía de los Visconti, los Sforza y los franceses posteriormente hasta su derrota ante Venecia, aunque el detonante de la paralización de su expansión comercial fue la caída de Constantinopla en 1453.

Génova fue perdiendo sus posesiones ultramarinas hasta que en 1797, Napoleón Bonaparte la incorporó a la nueva República de Liguria que a su vez la absorbió el Imperio Francés en 1805. En 1815 se anexo al reino de Piamonte y Cerdeña.


En el siglo XX, durante la Segunda Guerra Mundial debió soportar repetidos bombardeos, no obstante es una ciudad prestigiosa dentro del contexto europeo.

 

Bibliografía:
Enciclopedia Ilustrada de la Lengua castellana: "Génova." Tomo II. Editorial Sopena.  Buenos Aires, 1969.

Génova. Avenida. Topografía:
Corre de E. a O. desde 600 al 3100; desde 6700 al 8900, a la altura de Av. Alberdi 1000 y Provincias Unidas 900 Bis.
Se le impuso ese nombre por Ord. N°22 del año 1927.
Recuerda a la ciudad italiana, cuna de los antepasados del Gral. Manuel Belgrano.

El Monumento ecuestre del general Belgrano emplazado en el parque Independencia de Rosario

Silvio R. Vacarezza  en su art. “Las estatuas gemelas de Belgrano.” Revista Rosario. La fuerza de su historia”. Junio 2001, dice: “En el ámbito de un estudio de revisión histórica sobre el origen de dos monumentos iguales, hemos tenido la oportunidad de consultar diarios y revistas de una época, que nos permitieron iniciar una búsqueda  de averiguaciones en los archivos de Rosario y Génova(Italia) de una  historia desconocida por los rosarinos.


La idea de perpetuar con monumentos a los héroes  y personajes importantes, es una herencia que nos legaron los antiguos griegos y romanos y los rosarinos no pudieron sustraerse  a esa tradición.


Nos referimos en forma especial a un monumento ecuestre que data de 1928 y que el día 8 de octubre , siendo intendente Tobías Arribillaga, se inauguró en el parque Independencia, la estatua del general Manuel Belgrano.


No muchos rosarinos saben que existe otro monumento idéntico en la ciudad de Génova, Italia.”

 Efecto, en el año 1925  surgió la idea  de un grupo de argentinos residentes  en la ciudad, dirigidos por Santiago Pinasco, de erigir  un monumento ecuestre en Génova (ciudad donde naciera el padre del general Belgrano).

Luego de innumerables esfuerzos y con la colaboración de la ciudadanía ítalo –argentina, se consiguieron los fondos necesarios para la ejecución de los dos monumentos. El escultor italiano Arnaldo Zocchi, fue el que plasmó las dos obras ecuestres.