GASPARY FERNANDO (1878 - 1954)

El nacimiento del siglo XX parecía marcar para nuestra ciudad, el despertar de inquietudes artísticas como consecuencia del desarrollo creciente de la urbe incrementado a fines del siglo anterior por la afluencia de inmigración europea.


Como imitación de lo que sucedía en Buenos Aires, Rosario tenía los ojos puestos en el Viejo Mundo, aunque aceptando con cautela las novedades y asimilándolas con cierta lentitud.


En las primeras décadas del siglo se inauguró el teatro La Opera (hoy El Círculo) y casi inmediatamente el teatro Colón. Estructuras que ofrecían un interesante campo de trabajo a los plásticos locales de entonces.


Las pinturas y decoraciones serían alegóricas y académicas, con soluciones plásticas sencillas pero resueltas finamente por los pintores y decoradores que tuvieron a su cargo dichas obras, al igual que las residencias de los más pudientes.


Aunque sin asumir una completa fisonomía de taller se fundaron en nuestro medio diversos establecimientos privados para enseñar dibujo y pintura, dirigidos por artistas, en su mayoría italianos incorporados definitivamente a Rosario.


Entre las primeras academias podemos citar la de Salvador Zaino, la Academia Fomento de Bellas Artes de Ferruccio Pagni, Mateo Casella y Dante Verati.


Eugenio Fornels y Fernando Gaspary fueron los más empeñosos y capacitados formadores de futuros artistas.


Entre el listado de edificios demolidos que sabemos, es notable La academia Gaspary, más conocido como El Palomar, en la esquina de Corrientes y Rioja, donde funcionaba el bar Central, lugar de encuentro de artistas plásticos, periodistas y escritores.


El intercambio de ideas sobre arte  se generalizó  en reuniones, peñas y charlas de café dando vida a la creciente vida bohemia de la ciudad.


La franca camaradería entre maestros y discípulos,  y el permanente compartir  de los que amaban  y producían  arte, fue el verdadero origen de la primera generación de plásticos rosarinos.


Fernán Gaspary había nacido en Epinal (Francia), el 18 de octubre de 1878. Y arribado joven a Rosario  instaló su primer instituto de pintura donde concurrían más de 100 alumnos, en la ochava de Corrientes y Rioja, fundando un segundo en calle Catamarca.


Durante años fue profesor de dibujo y pintura en el Colegio Nacional N°1, llegando a pintar a lápiz, la galería de rectores.


El maestro Gaspary fue más dibujante que pintor, porque consideraba que ningún otro  elemento plástico  exige como más inteligencia  y sensibilidad  que  el dibujo. El dibujo no sólo es estructura y rigor mental, sino también el medio esencial para el logro de la expresión sensible.


Por ello, las telas que hubo pintado  fueron  escasas.


Con Lucía Pérez Balderiotti formó una familia dignísima en costumbres y cultura pues sus tres hijos: Fernando V. cardiólogo, se desempeñó como   decano de la Facultad de Medicina de Rosario; Héctor Marcelo, escribano procurador y Horacio Alvín el único que siguió  la profesión de su padre vivió hasta sus últimos años en la casa paterna, que contaba con un cuadro regalado por el consagrado Uriarte a la familia.
Fernando Gaspary ya anciano falleció en nuestra ciudad, el 24 de junio de 1954.

       

 

Bibliografía:
"El Libro del Rosario." Publicado en 1925 por Natalio Ricardone, Julio Torres Portillo y M. J. Velloso Colombres.

Gaspary Fernando. Cortada. Topografía:
Corre de N. a S. desde 4900 al 4999, a la altura de Abanderado Grandoli y J. M. Gutiérrez 400 Bis.
Se le impuso ese nombre por D. N° 4675 de 1977.
Recuerda a Fernando Gaspary (1878 - 1954), que estableciera en Rosario a principios del siglo XX dos academias de dibujo y pintura.