GARMENDIA JOSÉ General (1841 - 1925)

El Gral. José Garmendia nació en Buenos Aires el 9 de marzo de 1841 en el seno de un hogar formado por José Ignacio de Garmendia y Aturralde político tucumano, casado en segundas nupcias con doña Teresa Alsina.


Se educó en su ciudad natal concurriendo al Colegio de San Carlos hasta 1859, estudios que abandonó para ofrecer sus bríos de adolescente a la patria, al participar en la campaña que culminó con la batalla de Cepeda, hallándose el 25 de octubre de ese año frente a San Nicolás y en el sitio que el Gral. Urquiza pusiera a la plaza hasta el tratado del 11 de noviembre.


Con 20 años tomó parte en la batalla de Pavón en el bando porteño; la victoria de la facción mitrista le facilitó la carrera militar y en 1864 fue destacado como oficial, con el grado de capitán, en la legación diplomática de Montevideo.


 Fue trasladado a Río de Janeiro antes de ser llamado a filas para tomar parte en la Guerra del Paraguay.

Al frente del Batallón Primero de la división Buenos Aires de la Guardia Nacional, tomó numerosos apuntes y esbozos durante el conflicto. Fue corresponsal del periódico La Tribuna, remitiendo sus apuntes a lo largo de la guerra. Aunque llenó varias libretas de esbozos, tras la guerra se remitiría sobre todo a las fotografías tomadas por el otro gran pintor de la guerra, Cándido López, para elaborar su obra definitiva. Contrajo el cólera durante las acciones, y enfermó gravemente, pero pudo recuperarse.

Tras el fin de la guerra, los ataques indígenas eran tan intensos, que los pobladores de la frontera oeste de nuestro país, tenían permanentemente en sus oídos la algarabía trágica del malón, entonces Garmendia se armó ferozmente en contra de éstos logrando pérdidas significativas en las huestes de los caciques Pincen y Alvarito Rumay.


Fue destinado a la frontera sur en las primeras campañas para batir a los pampas y ranqueles; continuando  allí su estrecha relación con Lucio V. Mansilla, con quien ya había fraternizado en el Paraguay, y con quien compartía el talante de escritor.


Aparece mencionado en la “Excursión a los indios ranqueles” de este último.


 A su regreso a Buenos Aires, acometió la carrera política y fue electo diputado nacional.


 En 1875 fue nombrado jefe de las Fuerzas de Reserva, cuya sede estaba entonces en el Partido de 9 de julio.


Acabado su mandato pol{itico, volvió al sur, esta vez como Jefe del estado mayor del ejército que emprendió la Conquista del Desierto.


En 1880, cuando la federalización de Buenos Aires se  topó con la oposición del gobierno provincial de Carlos Tejedor, entonces  Garmendia pidió la baja del Ejército nacional.


Tras la derrota de los mitristas, y ya en retiro, comenzó a dar forma a sus notas del Paraguay, que cobrarían forma de libro en Recuerdos de la Guerra del Paraguay.


Garmendia es hasta hoy, entre nuestros escritores de temas históricos el que se ha preocupado de satisfacer del modo más completo, la viva curiosidad de los argentinos por los sucesos militares de la guerra del Paraguay, tan discutidos, tan censurados y tan exaltados a la vez.


En sus páginas trató la técnica y la ejecución de la guerra, animada por la gran fuerza moral de los personajes que la condujeron y los sacrificios con que fue realizada.


En 1882 se le concedió la reincorporación al Ejército; tomó parte en la campaña del Chaco, y en 1890 fue designado director del Colegio Militar de la Nación.


Ese mismo año tomó parte en la represión del alzamiento radical, y obtuvo los galones de general. Sería jefe del Estado Mayor General y Ministro de Guerra antes de pedir la baja definitiva en septiembre de 1904.


En 1912 consideró que había llegado al guerrero su merecido descanso volcándose a componer una vasta bibliografía. Entre sus libros merecen citarse: "Recuerdos de la guerra del Paraguay" (1883), "La cartera de un soldado" (1889), "Estudios históricos y militares sobre las campañas de Aníbal" (1898) y "La campaña de Humaitá" (1901) y  Correspondencia sobre la Guerra del Paraguay.

 


En el retiro abordó nuevamente y con ahínco la literatura y la pintura.


Fue nombrado miembro numerario de la Junta de Historia y Numismática Americana, organizando la gran colección de documentos histórico-militares, y simultáneamente escribió y pintó ampliamente.


En la paz de su hogar debió su pensamiento tocar el fondo mismo de las cosas y las palabras del Eclesiastés, que debieron hacerse para él, profundas como las aguas en el remanso.


Murió a los 84 años, el 11 de junio de 1925.


Vicente O. Cutolo expresa: "Mereció en los años postreros de su existencia un prestigio consular, considerándosele un símbolo viviente de la patria vieja."

 

Bibliografía:
Ugarteche Félix: "El General  de División José Ignacio Garmendia." Buenos Aires, 1916.

Garmendia. Pasaje. Topografía:
Corre de N. a S. desde Avenida Fausta 300 Bis hasta Checoeslovaquia. Barrio Saladillo.
Se le impuso ese nombre por D. N° 21794 del año 1958.
Recuerda al Gral. José Garmendia (Buenos Aires, 19 de marzo de 1841 – 11 de junio de 1925) militar, pintor, escritor y diplomático argentino. Se le debe una extensa obra pictórica sobre la Guerra del Paraguay y numerosas crónicas de campaña y obras técnicas sobre arte militar. Fue un notable historiador y numismático en los años de su retiro, dejando amplia obra, buena parte de la cual aún permanece inédita.