GARIBALDI JOSÉ (1807-1881)

Giuseppe Garibaldi nació en Niza, ciudad situada en la costa del Mar Mediterráneo, actualmente, en territorio francés cerca de la frontera italiana. Sin embargo, puede considerarse que era italiano, dado que en esa fecha la ciudad de Niza pertenecía al Reino de Piamonte (posteriormente incorporado al Estado italiano con la unificación) habiendo sido Niza cedida a Francia en 1860, a consecuencia de la guerra con Austria.


Se hizo notorio históricamente a causa de su participación en las actividades político-militares, vinculadas al proceso que finalmente produjo la unificación política de Italia, durante el segundo y tercer cuarto del sigloXIX.

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En 1827, con 20 años, formó parte de la tripulación del Cortese, un barco que partió de Niza y viajó por el mar Negro, Estambul y Galacia, siendo testigo de la guerra turco-rusa.


Pero hacia 1830, visitando a un viajero italiano, le mostraron  una de los cuartos de la casa  ocupado como taller por un carpintero mulato. La esposa, gordísima y ordinaria no  aceptaba  al inquilino por ser negro,  y con un abanico de fibra vegetal medio quemado y picoteado  por sus gallinas, pretendía ahuyentar las malas ondas de su vecino, más cuando vio a Giuseppe rubio  y muy europeo, no dudó en dejarlo pasar para ocupar un pequeño cuarto, utilizado como depósito de mesas y de aserrín.


A través de una ventanilla se admiraba el pequeño patio tropical de la vivienda. El marco, descompuesto y polvoso, encuadraba un arbolito de papayo, encorvado por el peso de sus enormes frutos. Tres girasoles tenían al árbol de compañeros. Detrás brillaba el esplendor azul de la tarde. Un niño desnudo y mocoso, color de azúcar cocida, le pedía  céntimos.


Garibaldi vivió en esta casucha, enseñando a varias personas la fabricación de velas.


Después donó la fabriquita a la familia que lo hospedaba y un día, dejando  el país y sus amigos sin dudar comenzaría su pintoresca  vida  aventurera en Granada, que  abarcó dos mundos.  


Las únicas huellas de su estadía en Granada fueron algunas poesías que inspiró a un versificador popular de la ciudad, muerto de tuberculosis pocos años después.


 En 1832 y teniendo solo 25 años, fue nombrado capitán del barco Clorinda, con el que viajó de nuevo por el Mar Negro. En 1832 y teniendo solo 25 años, es nombrado capitán del barco Clorinda, con el que viajó de nuevo por el Mar Negro.


La mala suerte quiso que este barco fuera secuestrado por unos piratas turcos. Se dice que Giuseppe Garibaldi estuvo a punto de ser fusilado, pero sólo fue herido en la mano.


Con la ayuda del resto de tripulantes y su primo, consiguió zafarse de los piratas y escapar. Después de más de 6 años ausente (exactamente 73 meses), Giuseppe volvió a su ciudad natal.


Pero en 1833 volvió a Estambul en un barco capitaneado por Emile Barrault. Y justamente, en esta época se dio a conocer por sus discursos sobre la libertad.


Un año más tarde, pasó a formar parte del movimiento de la Joven Italia de Mazzini, entregando su vida a la patria y ganando los galones de capitán en la Marina del Piamonte.


Lo apodaron Cleómbroto, como si se tratara del mítico héroe espartano y estuvo involucrado en la insurrección del Piamonte. Lo que le costó una condena a muerte, después de su captura y tras ser considerado uno de los cabecillas de la revuelta.


Viéndose obligado a huir, escapó a Niza, pasó por la casa de su amigo Giuseppe Pares en Marsella, donde se embarcó hacia el Mar Negro y en 1835 estuvo en Túnez.


Volviendo a Marsella y condenado a muerte en su patria por sus actividades revolucionarias se trasladó en el bergantín Nautonnier, haciéndose pasar por un tal Borrel (en referencia al mártir revolucionario Joseph Borrel), siendo seguido por otros camaradas de la Joven Italia como el capitán Juan Lamberti.


Una vez llegado a su nuevo destino, se afincó en Río Grande del Sur.


Llegado a Sudamérica, contactó con otros disidentes italianos por las revueltas de la Joven Italia y llegó a ser presidente de la filial de esta organización en el continente americano gracias a su amigo Giuseppe Stefano Grondona.


También formó parte de la logia masónica Asilo di Vertud. Luchó contra el Imperio de Brasil en la revolución de la República Riograndense liderada por Bento Gonçalves da Silva. En estas acciones tomó, junto al general David Canabarro, la ciudad portuaria de Laguna en el estado de Santa Catarina, lo que facilitó la creación de la República Catarinense o República Juliana.


Mientras que en Italia buscaba la unificación, en Sudamérica buscaba la fragmentación de las antiguas colonias.


Garibaldi entró en el cuerpo de revolucionarios de La joven Europa. Durante esta época tuvo como amante de  Manuela de Paula Ferreira, sobrina de Bento Gonçalves da Silva, y Ana María de Jesús Ribeiro, llamada después Anita Garibaldi.


En 1841 pasó a Uruguay, donde tenía lugar la guerra entre los blancos de Manuel Oribe, apoyado por el gobierno de Buenos Aires del gobernador Juan Manuel de Rosas, y el Gobierno colorado de Fructuoso Rivera instalado en Montevideo.


El Gobierno de Oribe estaba en las afueras de Montevideo, en el barrio que hoy se denomina La Unión, a la espera del momento justo y oportuno para tomar la ciudad.


Mientras tanto Garibaldi, radicado en Montevideo, además de su actividad revolucionaria, daba clases de matemáticas e ingresó en la Logia Masónica Les Amis de la Patrie.


Ondeaba la Bandera calabresa (usada contra Napoleón III), inszignia de la Liga Italiana de 600 hombres comandada por Garibaldi en el Sitio de Montevideo.


Al mismo tiempo en el Río de la Plata operaba la flota de la Confederación, al mando del almirante argentino Guillermo Brown, que intentaba bloquear el puerto de Montevideo.


La flota armada por el gobierno de Montevideo, comandada por el comodoro Juan Coe, había sido destruida y en 1842, el Gobierno de Montevideo designó a Garibaldi como sustituto de Coe.


Al mando de la flota, libró el 16 de agosto de 1842 un combate naval en el río Paraná en una sección del río llamada Costa Brava, denominándose así el enfrentamiento el combate de Costa Brava cerca de la localidad Esquina, provincia de Corrientes, Argentina.


 Las naves comandadas por Garibaldi fueron derrotadas por las fuerzas de Brown.


El italiano después de sufrir fuertes pérdidas, escapó.


Luego de ello,  sin miedo se  embarcó en una nueva flotilla de una veintena de naves con unos 900 hombres de tropa para desembarco, y contando con el amparo de las escuadras de Francia e Inglaterra, pudo ocupar en abril de 1845 la ciudad de Colonia.


 En sus Memorias, sostiene que fue “difícil de mantener la disciplina que impidiera cualquier atropello, y los soldados anglo franceses, a pesar de las órdenes severas de los almirantes, no dejaron de dedicarse con gusto al robo en las casas y en las calles”.


La represión del desorden resultó difícil, considerando que la Colonia era pueblo abundante en provisiones y especialmente en líquidos espirituosos que aumentaban los apetitos de los virtuosos saqueadores”.


En septiembre tomó la isla Martín García, defendida por la Confederación, y la ciudad de Gualeguaychú de la provincia de Entre Rios, la que sufrió saqueos.


En agosto de 1847 arribó a Italia cuando estaba convulsionada entre los extremismos de los clericales, republicanos y carbonarios y Víctor Manuel contaba con la ayuda de su ministro Cavour para lograr su mayor ambición: la unidad italiana.


Garibaldi de vuelta a su patria había adoptado el lema “Roma o la muerte”.


Entonces el Pontífice lo amenazó con la excomunión porque menoscababa los Estados pontificios y esto a Garibaldi no le importaba, hasta que en julio de 1850 volvió a partir para tierras americanas.


El 15 de agosto de 1851, Garibaldi, impulsado por su incansable  espíritu de aventuras ya estaba en San Juan de Nicaragua, según carta que escribió a su amigo Félix Foresti, anunciándole que se marcharía a Chagre en Panamá, y Lima, Perú.


Este ardoroso guerrero murió en la isla de Caprera el 2 de junio de 1881.


Rubén Darío, quien lo llamó “prodigioso mosquetero de la Libertad y aventurero de la Gloria”, además, le dedicó el artículo “El hombre de la camisa roja” y una estrofa de su “Oda a Mitre” (1906), sobre la sustancial emigración italiana a la patria de San Martín:


“Jamás se viera una lealtad mayor
que la del león italiano
al amigo de América que amó en fraterno amor.
De Garibaldi y Mitre las dos diestras hermanas
sembraron la simiente de encinas italianas
y argentinas que hoy llenan la simiente de rumor.”


Giuseppe Garibaldi ha pasado a la historia como el principal impulsor de la unificación de Italia y del nacimiento de un nuevo estado bajo la monarquía de Víctor Manuel II.


 Hijo de un pescador de Niza, fue marinero, capitán de la marina del Piamonte y luchador por las libertades de los pueblos. Pero también ejerció otros curiosos oficios, como vendedor de espaguetis en Uruguay o fabricante de velas en Nueva York.


Adquirió la ciudadanía peruana, como condición para poder obtener la licencia de capitán de barco y estuvo trabajando para la marina mercante hasta noviembre de 1853.


Giuseppe Garibaldi ha pasado a la historia como el principal impulsor de la unificación de Italia y del nacimiento de un nuevo estado bajo la monarquía de Víctor Manuel II.


Participó a lo largo de su vida en múltiples contiendas con la audacia que le era propia y que justifica su denominación de héroe de ambos mundos.
Este ardoroso guerrero murió en la isla de Caprera el 2 de junio de 1881.

 

 

Bibliografía:
Diccionario biográfico ítalo-argentino - Dionisio Petriella / Sara Sosa MiatelloLas Legiones Italianas en la República Argentina - J. L. Alonso / J. M. Peña.
Sacerdote G: "La vita di Giuseppe Garibaldi." Milán, 1933.
Universitas:"Enciclopedia cultural." Edit. Salvat. Tomo XVII. Pág 148. Bs. As, 1959.

 

Garibaldi. Calle. Topografía:
Corre de E. a O. desde 200 Bis al 2499; 2800 al 3699, a la altura de Ayacucho 4100; Santiago 4100; San Martín 4100 y Crespo 4100.
Se le impuso ese nombre por O. 28 del año 1907.
Con anterioridad se denominó Casilda Sud.


Recuerda al hombre de excepcionales dotes militares e incapaz de acomodarse a las exigencias de la política. Hijo de un pescador de Niza, fue marinero, capitán de la marina del Piamonte y luchador por las libertades de los pueblos. Pero también ejerció otros curiosos oficios, como vendedor de espaguetis en Uruguay o fabricante de velas en Nueva York.

NOTA CURIOSA PARA NUESTRA CIUDAD:
La colectividad italiana de Rosario le obsequió a la ciudad una estatua que hoy se encuentra emplazada en el parque Independencia.


El Monumento a Giuseppe Garibaldi fue esculpido en mármol de Carrara en el año 1882. Lo realizó el artista italiano Alejandro Biggi. Originalmente, la obra se encontraba en el jardín frontal de la casona de la Logia Masónica, ubicada en calle Laprida 1029.


En 1906, el monumento fue trasladado a su actual emplazamiento en la Plaza Italia. Dicho sitio había sido inaugurado poco tiempo antes y destinado a albergar monumentos conmemorativos de celebridades o glorias mundiales.


La re-instalación de la obra significó la reivindicación de las ideas republicanas que el homenajeado llevaba adelante.


Dicha estatua tiene una altura de ocho metros, y su forma es racionalmente octogonal, tanto en el pedestal como en la columna. Sobre esta se alza la estatua del prócer. Garibaldi lleva encima el poncho con flecos del Río de la Plata, región donde batalló al frente de su Legión Italiana para defender al gobierno de Montevideo.


En los escalones del pedestal, aparece la figura de un joven vigoroso, un “hijo del pueblo”, descalzo y con la camisa arremangada y abierta. Se trata de  “il Popolano”, que simboliza los valores republicanos.


El Hospital Italiano de nuestra ciudad, inaugurado en 1892 lleva el nombre de Giuseppe Garibaldi.

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