GARDEL CARLOS (1890 – 1935)

Gardel protagonizó diversos momentos de la evolución del tango: en el teatro,  cuando se presentó en el teatro Nacional en 1914, interpretando milongas y otros aires camperos, que abrirían después el paso al tango canción.

En 1917 Gardel cantó y grabó un tango por primera vez. Se trató del tango "Mi noche triste", un tema musical compuesto por Samuel Castriota titulado "Lita" al que Pascual Contursi le había puesto letra.


La interpretación de "Mi noche triste" por Gardel está considerada como la fecha de nacimiento del tango canción: luego de décadas de evolución, el tango había empezado a encontrar cantores y letristas capaces de interpretar la misma cadencia emocional que ya expresaba la música y el baile de tango.

El éxito del novedoso estilo del tango canción no fue inmediato. "Mi noche triste", con su letra lunfarda y su temática sobre el hombre de pueblo abandonado por su mujer («Percanta que me amuraste»), fue recibido por el público sin ningún entusiasmo desbordante. Por otra parte, los cantores "puros" veían con malos ojos ese lenguaje de calle y esa sensualidad prosaica y de mal gusto, que se apartaba del "verdadero arte criollo".


El gran Gabino Ezeiza establecía con claridad el rechazo al tango al aconsejarle a Carlos Marambio Catán: “El tango es una caricatura de la música y la literatura, de origen bastardo y sucio. Usted debe cantar lo nuestro, no ese invento de los advenedizos que nos quieren imponer sus demoníacas costumbres y vicios. No haga eso, joven, no ensucie su actuación con semejante profanación del arte y del buen gusto”.

 

Al año siguiente (1918) al poner en escena  el sainete Los dientes del perro, por la compañía de Muiño-Alippi, se  incluyó una escena en la que la jovencísima actriz Manolita Poli cantaba "Mi noche triste". El número causó sensación y fue decisivo para que tanto la obra como la versión de Gardel, lanzada en disco ese año,  fueran un gran éxito.60 Desde entonces el sainete y el tango establecerán  un vínculo estrecho, promoviéndose mutuamente.

Ese año Gardel grabó otro tango, "A fuego lento", también de Contursi, y poco a poco fue construyendo un repertorio integrado mayoritariamente por tangos.
 La voz y la manera de cantar de Gardel también fueron evolucionando a medida que se iba convirtiendo en un cantor de tangos. Gardel aprovecha sus orígenes en el ámbito de la payada y su gusto por la canzonetta napolitana y la ópera, en una ciudad considerada como "la más italiana fuera de Italia", en la que las personas de origen italiano, sobre todo los jóvenes, se habían vuelto el grupo étnico más numeroso,63 para desarrollar un canto más lento, grave, melancólico y menos ansioso, caracterizado por una interpretación emocional que lo ligaba a los sentimientos del oyente.

 

Lentamente, Gardel se fue convirtiendo en cantor de tangos. Debe crear la manera de cantarlos porque nadie, salvo Contursi, lo ha hecho antes que él. Lo que cantaban Villoldo, Gobbi, Mathon, las cupletistas, no eran tangos tales como ahora entendemos, sino un híbrido de cuplé y milonga... No llegó a la cumbre sino siete años más tarde, en 1924, cuando cantó "Príncipe".

 

En 1919 solo una de las trece canciones que grabó Gardel ese año, fue un tango. En 1920 ya eran seis sobre veinticuatro (un 25%) y en 1921, ocho sobre veintidós (un 30%).
Hasta que en 1922 los tangos superaron la mitad: doce sobre veintiún canciones grabadas.65 En ese período el dúo suma un segundo guitarrista, Guillermo Barbieri y en 1923 Gardel estrena el tango "Mano a mano" («Rechiflado en mi tristeza»), con letra de Celedonio Flores, un notable poeta descubierto por Gardel en 1920, del que ya había grabado "Margot".

"Mano a mano" se constituyó en uno de los máximos éxitos de Gardel, marcando el momento en que el tango canción terminaba de imponerse y, junto a las transformaciones instrumentales de músicos como Julio de Caro, se abría una era de plenitud para el género: la Guardia Nueva. En total Gardel grabaría 21 tangos de El Negro Cele, entre ellos "El bulín de la calle Ayacucho", "Malevito", "Viejo smoking", "Mala entraña", "Canchero" y "Pan".66 Flores también es autor de la letra del famoso tango "Corrientes y Esmeralda" (1933) que dice "en tu esquina rea, cualquier cacatúa sueña con la pinta de Carlos Gardel". Por humildad, Gardel se abstuvo de cantar ese célebre tango que lo idolatraba en vida.

 

Gardel sin embargo nunca dejaría de cantar los ritmos populares más variados. A través de músicos como el cordobés Cristino Tapia y el santiagueño Andrés Chazarreta incluyó nuevas canciones del folklore argentino norteño, a la vez que incorporaba cuecas chilenas, bambucos colombianos, foxtrots, shimmys, valses, tangos españoles, canciones en italiano, francés e inglés, y hasta una balada rusa como "Sonia" compuesta por un húngaro y un judío austríaco que años después sería asesinado por los nazis en Auschwitz o un tango con expresiones en guaraní como "Los indios" de Canaro y Caruso.

El investigador Félix Scolatti, quien acompañó al dúo en su única gira por Chile en 1917, contó que Gardel estaba todo el tiempo buscando nuevos ritmos populares y que oía con atención lo que cantaba la gente común en las calles y las plazas, memorizándolas y tomando notas, para después identificarlas.

En 1920 gestionó ante el consulado uruguayo en Buenos Aires, una certificación de nacionalidad y una cédula de identidad, donde declara haber nacido en Tacuarembó, Uruguay, en 1887. En 1923, con los documentos uruguayos obtenidos, solicitó la nacionalidad argentina, que le fue concedida inmediatamente, expidiéndose el pasaporte argentino que utilizaría para viajar.

Pasaron  los años y  con la difusión del disco y la incipiente radiofonía, el 30 de setiembre de 1924 el “Zorzal” debutaría en el nuevo medio a través de las ondas de Radio Splendid.
Todos estos medios y también la inclusión de tangos en sainetes o espectáculos de cabaret, lograrían que desde 1921 al 30, funcionarios, ministros, militares, como  gente de alto nivel social asimilaran al tango como parte de nuestra identidad.


En una ocasión muy especial, en 1925 Gardel fue invitado en la estancia de doña Concepción Unzué de Casares, provincia de Buenos Aires, a cantar con Razzano y sus guitarristas, y según se dice, fue el propio presidente de la Nación Alvear quien sugirió  su actuación. Como recuerdo, el Príncipe de Gales que era el homenajeado, entregó  a Gardel una medalla con su efigie. 


 Después vendría el cine sonoro y sus viajes a Europa y Estados Unidos. Es que Gardel fue el elemento que faltaba para dar al tango la jerarquía  que los conjuntos típicos habían elaborado previamente, y que autores, compositores e instrumentistas  ayudaron a fijar.* Aunque el enorme repertorio interpretado por Gardel incluido temas de todo tipo, fue el tango su gran territorio artístico.


El muchachito francés que empezó entonando aires camperos en el barrio del Abasto se convirtió en la voz del tango, la voz argentina por antonomasia.


El extenso registro de su voz, su afinación perfecta, los recursos  del arte lírico que supo usar prudentemente, su porteña ye inconfundible dicción y, por supuesto, su simpatía personal y buen porte, todo confluyó para que Gardel fuera, desde entonces y para siempre, el mejor vocalista del género.


Con él, aquella expresión del alma argentina, el tango, que en los primeros años del siglo XX asomó casi clandestinamente, como avergonzado de su nacimiento espurio, logró difusión  en todo el mundo y se constituyó en el vehículo de los temas de nuestra vida como pueblo.


Y de este modo, en vísperas de 1930, el país parecía que había alcanzado la suma de la expresividad. Parecía tenerlo todo: estabilidad, prosperidad y un género propio para reflejar tristezas individuales que nada tenían que ver con el optimismo y seguridad con que el pueblo  miraba su destino.


 En 1933 al romper su relación con Razzano por diferencias económicas, agravadas por el desorden en sus cuentas y las deudas, designó entonces como representante a Armando Defino, uno de sus amigos provenientes de la barra del Café de los Angelitos, antes de ser famoso.


Ese año concentró sus presentaciones en el interior de Argentina (Rosario, Santa Fe, Paraná, Arrecifes, San Pedro, Azul, Olavarría, Mendoza, San Juan, Córdoba, Villa María, entre otras ciudades), cantó por radio con una audiencia inaudita, participó en Buenos Aires de la revista De Gabino a Gardel, y grabó varios discos difundidos bajo el título de Gardel canta a Gardel, en los que, utilizando una novedosa tecnología, cantó  a dúo consigo mismo.

En septiembre conoció en la radio a Hugo Mariani, un uruguayo que hacía años que vivía en Nueva York, donde había creado y dirigía la Orquesta Sinfónica de la National Broadcasting Corporation (NBC), que tenía incluso un programa llamado El tango romántico. Ambos simpatizaron inmediatamente y Mariani le propuso ir a Nueva York para cantar por la NBC. Pocos días después le llegaría  el contrato.

En la noche del 7 de noviembre de 1933 Gardel partió hacia Europa en el barco Conte Biancamano, antes de ir a Estados Unidos. A la mañana Defino, su representante, le había pedido que redactara un testamento ológrafo, es decir escrito de su puño y letra. Ese fue el último día de Gardel en Buenos Aires.


El 24 de junio de 1935 Carlos Gardel, junto con Alfredo Le Pera y sus guitarristas Barbieri, Aguilar y Riverol, falleció en el choque de dos aeroplanos a punto de despegar sobre la pista del Aeropuerto Las Playas de la ciudad de Medellín (Colombia) luego llamado aeropuerto Olaya Herrera.


Julio Jorge Nelson, conductor de radio y televisión; y uno de los más grandes fanáticos y difusores de la música del Zorzal Criollo, fue responsable no sólo de que sus grabaciones siguieran en el aire luego de la muerte del cantante, sino que además creó una frase referida a su ídolo: «cada día canta mejor», que se ha hecho muy popular y famosa hasta hoy en día en la Argentina.

Gardel fue enterrado primero en Medellín, pero luego Armando Defino ―su albacea― logró la repatriación del cuerpo. Para dicho fin, el féretro que contenía los restos mortales de Carlos Gardel debió realizar un largo recorrido que incluyó viajes en lomo de burro, carreta, tren y barco. El cuerpo del malogrado cantor pasó por las poblaciones interiores de Colombia, luego fue a Panamá, se lo veló en Estados Unidos, y llegó finalmente a la Argentina en barco hacia 1936.


Sus restos se hallan enterrados en el cementerio de la Chacarita de Buenos Aires.

 

Bibliografía:

Ferrer Horacio: Enciclopedia del Tango.

Esteban Juan Carlos, Galopa Georges, Ruffié Monique. “Origen  de Gardel”. Diario La Nación.

 

Gardel. Avenida. Topografía:

Corre de N. a S.  a la altura de José de Calasanz 8600.

Carece de designación oficial.

Recuerda al compositor, intérprete y actor que representa un verdadero ícono del tango.