GALLEGOS SERVANDO (1862 – 1944)

El ambiente intelectual del Rosario de 1887 se manifestaba a  través de los órganos de la prensa local:  “La Capital” de Ovidio Lagos; “La Reforma”  del doctor Mariano Candioti; “El Mensajero” de Felipe y Eduardo Moré y “La Convención” de los hermanos Federico y Servando Gallegos.


Asevera Mikielievich: “Plantear la figura de Servando Gallegos como la de un gran periodista de la época sería mezquino, porque a través de sus columnas fue un alto educador literario.


El diario que compartía con su hermano fue la tribuna  de aquel Rosario que había dejado de ser crisálida para convertirse en una urbe en vías de un gran   desarrollo y  cosmopolita.”


Gallegos nacido en Rosario el 2 de junio de 1862 en el seno de una  de las familias más destacadas por entonces, recibió al igual que su hermano una esmerada educación, cursando los estudios primarios primero y asistiendo después al Colegio Nacional, donde el rector Eudoro Díaz que era un maestro en el arte escrito y hablado, no tardó en percibir las dotes de escritor de su discípulo y organizó un ciclo de charlas y conferencias sobre bel poder de la escritura , lo que hizo que Gallegos como otros alumnos se interesaran en la creación de periódicos.


Abandonó su capacidad de redactor al trasladarse a Córdoba a estudiar Derecho. Se graduó tempranamente (1885) y al presentar su tesis “Matrimonio civil”  motivó fuertes polémicas.


Mientras cursaba el último año de abogacía en aquella ciudad ilustró  una publicación “El Periódico”, fundado por su hermano, con notables litografías (procedimiento que había aprendido desde los doce años a dibujar en piedra o metales).


De regreso a su ciudad natal en octubre de 1884 fundó “El Combate” defendiendo las libertades del hombre, y criticando al Poder Ejecutivo Nacional, desempeñado  por Julio A. Roca. En diciembre de ese mismo año dio vida a “La Convención” que dirigiría hasta 1888.


El espíritu caballeresco de sus redactores abordando  con mucha altura e independencia, la temática sobre los profundos cambios que vivía la Nación durante el roquismo en el poder, como  la transformación del conglomerado social, el desarrollo económico, la reforma educativa y el desplazamiento parcial de la Iglesia Católica, asombraba  a las rotativas porteñas.


 Pero obviamente poco a  poco, con un gobierno restrictivo  se iría debilitando el poderío del  periodismo de Buenos Aires y el diario de Servando  Gallegos fue decayendo  hasta su cierre.


Radicado en Buenos Aires, fue nombrado agente fiscal y en 1892, Juez de instrucción, y   algunos de sus fallos influyeron en reformas  legislativas.


Pero su vocación por la docencia, pudo más que la abogacía y el periodismo, porque ejerció como profesor durante casi cincuenta años, recreando los versos  de Darío y de Leopoldo  Lugones.


En sus aulas  se amalgamaba la imagen del docente y el político, el poeta y el pensador, el abogado digno y el orador correcto, así es mezcló  en esa tarea todos los matices que hacen a la dignidad del hombre.


En su madurez, tuvo la elegancia de desprenderse de todas las formas aparentes, recluyéndose en la soledad de sus recuerdos.


Su vida se apagó en Buenos Aires, el 4 de enero de 1944.

 

Bibliografía:

Mikielievich Wladimir.C:Diccionario de  Rosario (Obra inédita).Tomo XXII.

 

Gallegos Servando. Calle. Topografía:

Corre de N. a S. desde Agustín Magaldi hasta Juan de Dios  Filiberto 8400.

Se le impuso ese nombre por D. 4673 del año 1977.

Recuerda al jurisconsulto y periodista rosarino creador del diario”El Combate” y “La Convención”. Agente fiscal y juez de instrucción y profesor durante varias décadas de colegios porteños.