FRESEDO OSVALDO (1897-1984)

Entre los primeros músicos del tango que se sintieron atraídos por la influencia del conservatorio, se contó con un adolescente bandoneonista conocido por "el pibe de La Paternal". Era Osvaldo Fresedo.

Nació en Buenos Aires el 5 de mayo de 1897. En la calle Lavalle 1606, pleno centro de Buenos Aires en una acomodada familia que a medida que iba prosperando iban mudándose en busca de mayores comodidades para su numerosa prole, ocho hijos.

Ya ubicados en el barrio La Paternal, los niños Emilio y Osvaldo recibieron de su madre, profesora de música, los primeros conocimientos de música y solfeo.

Corría el año 1910, y un trío integrado por Augusto Berlo (bandoneón), Francisco Canaro (violín) y Domingo Salerno (guitarra) deslumbró al joven Osvaldo, que de ahí en más supo que el fueye y el tango serían lo suyo.

Inmediatamente los hermanos comenzaron profundos estudios con el violinista Pedro Desrets y el bandeonista Manuel Firpo.

En 1912, Osvaldo en el bandoneón, su hermano Emilio en el violín y Martín Barreto en la guitarra, formaron un trío que actuaban en forma callejera y en algún que otro café, manteniéndose unido hasta 1914.

En el primer sexteto que integrara con Julio De Caro, Rafael Rinaldi, José María Rizzuti y Hugo Baralis (padre), para actuar en el Casino Pigall, se advertían ya la calidad y el equilibrio sonoro de su orquesta.

Más tarde formó otro conjunto con su hermano Emilio, José Martínez y Rafael Rinaldi.

Una cartel de 1917 muestra la "Orquesta típica criolla" Firpo - Canaro, ensamblada para el Carnaval en el Teatro Colón de nuestra ciudad.

Ante una carrera tan extensa y que no supo de fronteras, pues Fresedo prácticamente recorrió todo el mundo; detallar grupos, fechas y actuaciones se torna imposible en un simple comentario. No obstante, citaré alguna de las personalidades con las cuales colaboró en distintas instancias además de los ya mencionados: Carlos Gardel, Agustín Magaldi, Juan José Cobián, Juan Carlos Thorry (su primer estribillista), Ernesto Famá, Teófilo Ibañez, Luis Díaz. Antonio Buglione, Pedro Maffia, Enrique Delfino y hasta el cantante mexicano Pedro Vargas.

A su calidad como director de alto vuelo melódico y rítmico se añadía la del compositor de fina inspiración, que dejó páginas inmortales como Arrabalero, El once, El espiante, Aromas, Pimienta, Pampero, Sollozos, Tango mío, Tango azul y Vida Mía entre muchas otras.

Su modalidad de innato buen gusto y elegancia fue seguida por muchos músicos y entre ellos cabe destacar a uno de los nombres más brillantes de la historia del tango: Carlos Di Sarli, quien partiendo de la corriente fresediana derivó hacia su propio y notable estilo.

Fresedo fue uno de los "monstruos sagrados" del tango al que sirvió y engrandeció durante más de setenta años.

Murió en Buenos Aires el 18 de noviembre de 1984, a los ochenta y siete años de edad.

 

 

Bibliografía:

Gobello José: "Letras de Tango." Selección 1897 - 1981. Edición MERALMA, Buenos Aires, 1997.

"Sentir el tango." Fascículo N°19. Ediciones Altaya. Buenos Aires, 1998.

 

Fresedo. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. paralela a Av. José de Calasanz 8700.

Carece de designación oficial.

Recuerda a Osvaldo Fresedo (1897 - 1984), uno de los monstruos sagrados del tango, que recorrió el mundo durante más de 70 años.