FRAGATA SARMIENTO

La Fragata Sarmiento fue hasta 1939 uno de los veleros –escuela más famosos y conocidos del mundo.
Hermosísima nave con su elegante casco, su proa con un cascarón tradicional, y su alterosa arboladura fue un orgullo permanente de nuestra marina.


Los siete mares supieron de sus viajes y aventuras porque el “sic transit” se reflejó en ella como una sentencia. Se mantuvo sobre las olas, mansa o encrespadas mucho más grandes que los puertos que  la recibieran.  


Su bella imagen de arrogante señora de los mares recuerda los sonoros versos que le dedicó el poeta Héctor  Pedro Blomberg: “Más de un marinero, más de un almirante/ Decían al verla zarpar/ No han visto mis ojos navío más bello/ Surcando las aguas del mar...”


Si bien en 1893 ya habían existido en la Argentina barcos utilizados para la enseñanza naval militar, se carecía de un buque moderno de guerra que hubiera sido concebido específicamente para ese fin.


En ese año el veterano Capitán de Navío Martín Rivadavia elevó un proyecto acompañado de planos al Estado Mayor General de Marina para que se dotara, de acuerdo con las más adelantadas técnicas de la época, a la Armada Argentina de un buque escuela que hiciera honor a la misma.

Con algunas modificaciones, el proyecto fue resuelto favorablemente en 1895 y el Capitán de Navío Manuel Domecq García fue designado comandante inspector del buque escuela a construirse.


El 14 de febrero de 1896, el Gobierno Nacional  firmó el contrato respectivo con la empresa Laird Brothers, con astilleros en Birkenhead, Liverpool, Inglaterra.

La fragata fue diseñada por el ingeniero Bevis de dicho astillero, quien utilizó como modelo al famoso y premiado clipper HMS Clive de su autoría. Esta embarcación había ganado en tres ocasiones el premio instituido al vencedor de la regata Inglaterra –Cabo de Buena Esperanza. De inmediato se inició la construcción y en el mes de julio de 1896 se colocó la quilla.

Así nació la fragata con sus 85,5 m de eslora, 13,32 m de manga, un casco de acero forrado hasta la línea de flotación con madera de teca y una arboladura compuesta por un palo mayor de 54,3 m de altura, un trinquete de 52 m y una mesana de 42,5 m. Como propulsión auxiliar tenía una máquina de vapor de 1800 caballos de fuerza.

En 1908 en un viaje rumbo a Cuba la intentaron atacar 2 corbetas sin país de origen. Los piratas no pudieron arribarla porque la fragata logró escapar, siendo uno de los barcos con velas más rápido del mundo en esa época.

La nave alcanzó un costo total de  143 libras esterlinas (1,3 millones de pesos fuertes). Fue botada el 31 de agosto de 1897, siendo madrina en tal oportunidad Ana Cané Domínguez.


Se le impuso entonces a la fragata el actual nombre del Presidente Sarmiento: fue durante su presidencia que se autorizó en 1872 la fundación de la primera Escuela de Náutica, que en 1873 pasó a ser denominada Escuela Naval Militar.


El 19 de mayo de 1898, se efectuaron las pruebas oficiales de máquina y navegación, el 24 de mayo las de artillería y el 24 de junio por la mañana se enarboló el Pabellón Argentino.

El 14 de julio de ese mismo año, alistada su dotación de hombres, zarpó del puerto de Liverpool al mando del Capitán de Navío Enrique Thorne.


Después de realizar escalas en Vigo y Génova partió desde este último puerto a Buenos Aires donde llegó navegando solo a vela el 8 de agosto de 1898.

El primer viaje de instrucción lo inició el 12 de enero de 1899, al mando del Capitán de Fragata Onofre Betbeder y fue el más largo de su historia recorriendo 48.500 millas náuticas (29 000 mni a vela) en 20 meses y 40 días y tocando 71 puertos.


El 15 de febrero de ese año estuvo presente en Punta Arenas en el histórico abrazo de los presidentes de la Argentina, teniente general Julio Argentino Roca, y el doctor Federico Errázuriz Echaurren, de Chile.


El 16 de julio de 1900, en el puerto de Annapolis, Estados Unidos, se cumplió la ceremonia de la bendición del Pabellón y Gallardete de bauprés, donados por la tripulación de la nave, oportunidad en que fue madrina Guillermina Oliveira César de Wilde.


El 30 de septiembre de ese mismo año, la comisión Pro Patria de Damas Santafecinas donó para la nave el Pabellón de Combate y el cofre para guardarlo. Regresó el 30 de octubre de 1900.

Hasta 1939 realizó 39 largos viajes, 37 de ellos de instrucción por diversas partes del mundo, en los que recorrió 1 100 000 millas marinas (2 035 000 km), distancia equivalente a 50 viajes alrededor del mundo. En ella se formaron 23 000 cadetes y oficiales navales.

Tenía comedor, cocina, peluquería y salas de clase para 32 oficiales, 40 cadetes y 275 tripulantes. Solamente los altos oficiales tenían camarote; toda la tripulación dormía en las camas coy, similares a las hamacas paraguayas.
Tenía comedor, cocina, peluquería y salas de clase para 32 oficiales, 40 cadetes y 275 tripulantes. Solamente los altos oficiales tenían camarote; toda la tripulación dormía en las camas coy, similares a las hamacas paraguayas.

Muchos personajes célebres visitaron la nave en cada puerto que tocaba, entre ellos el Zar Nicolás II de Rusia, el Kaiser Guillermo II de Alemania y presidentes extranjeros como William Taft, de Estados Unidos. Formó parte de las revistas navales de las coronaciones de Eduardo VII y Jorge V de Inglaterra y Alfonso XIII de España.


Participó de la apertura del Canal de Panamá y la inauguración de la estatua de José de San Martín en Boulogne-sur-Mer, Francia, y la del general Manuel Belgrano en Génova, Italia.

Intervino en las maniobras y en la gran Revista Naval del Centenario de la Revolución de Mayo, donde embarcaron en ella la infanta Isabel de Borbón y el Presidente de la República, así como en las Revistas Navales de Mar del Plata de los años 1902 y 1939.

Si bien en 1939 dejó de hacer viajes internacionales, permaneció formando parte de la División de Instrucción Naval Militar, donde sus cadetes realizaban embarcos quincenales para cortos viajes de instrucción por mar.

En la década de los años 1950, sus viajes se limitan a navegaciones por el Río de la Plata, Paraná y Uruguay. En esos años es buque Insignia de la Fuerza Naval de Instrucción y en 1956 participa como buque presidencial en la Revista Naval de Mar del Plata.


Fue declarada Monumento Histórico Nacional el 18 de junio de 1962 por Decreto Nº 5589 y convertida en museo el 22 de mayo de 1964. Toda su tradición pasó a la Fragata ARA Libertad (Q-2), que desde 1962 continúa en la instrucción de los cadetes de la Escuela Naval de la Armada Argentina. Se exhiben en su interior varios objetos llamativos: una piedra que perteneció a la Gran Muralla China, el cuerpo embalsamado de un cachorro de perro Terranova (se trata de Lampazo, una mascota de la fragata) y una bandera de Argentina confeccionada en Shangai, cuyo sol fue bordado con los ojos rasgados. Se halla amarrada en el Dique III de Puerto Madero (Calles Macacha Güemes y Alicia Moreau de Justo).

 

sumaban 2.200 metros cuadrados y podía “a todo trapo” cazar 12 velas más, alas y rastreras, con 500 metros cuadrados adicionales de velamen.


Fue armada con cinco cañones Armontrong de 124 mmm., dos Nordenfelt de 76,4 , cuatro de 57 y dos de 47mm. Además de seis ametralladoras y tres tubos lanzatorpedos.


Tenía máquina de 2.200 H. P. que podía alcanzar 13 nudos y medio de velocidad máxima.


Nos ilustra el historiador De Marco. “Su costo fue  de 105.000 libras esterlinas y zarpó el 14 de julio de 1898 del puerto de  Liverpool  hacia Buenos Aires, donde llegó el 18 de setiembre. 


El 12 de enero de 1899 iniciaría el primero de los 39 viajes de instrucción  que realizara, al mando del capitán de fragata Onofre Betbeder y con las promociones 23,24 y 25 a su bordo.


El trayecto duró casi dos años, pues finalizó el 30 de setiembre de 1.900, recalando en puertos del oriente del Pacífico y del Atlántico. Navegó 49.000millas , de las cuales 29.000exclusivamente a vela, lo que demuestra la importancia dada a este tipo de navegación.”


La Sarmiento, como la conocía el pueblo argentino, asistió a las coronaciones de Eduardo VII y JorgeV de Inglaterra,  AlfonsoXIII de España, y  a la toma del mando de los presidentes Taft de Estados Unidos, Alessandri de Chile    y Alvaro Obregón de Méjico.


La visitaron renombrados personajes, entre ellos el zar Nicolás II de Rusia, el káiser Guillermo I de Alemania y el mariscal Pascual Cervera, héroe de la desigual lucha entre España y Norteamérica,


En 1939 fue reemplazada por el crucero La Argentina, pero siguió realizando viajes de instrucción por los ríos interiores hasta 1969.


En el puerto de Buenos Aires se la ve silenciosa e inmóvil, más  sus visitantes pueden hoy contemplar las fotografías  de los muchos acontecimientos que viviera ese buque insignia, al igual que objetos, documentos, uniformes y elementos de la vida a bordo.


El 18 de junio de 1962 se la declaró monumento histórico nacional y el 22 de mayo de 1964 fue habilitada como museo.


Mariano de Vedia en la revista “Caras y Caretas”, la recuerda de este modo: “La saludé en España en 1925, desde las prestigiosas columnas del “A.B.C.” de Madrid. Ahí pasa , dije, mi propia patria, rozando la tierra española. La encontré hace mucho tiempo, con todas sus velas desplegadas, que es como queda mejor, en nuestros imponentes canales del sur. Otra vez la vi maniobrando magníficamente para entrar y salir , en la bahía de Río de Janeiro. Tengo viejas y buenas relaciones con ella. Me juzgo su amigo con patriótico orgullo. Nunca su partida me produjo inquietud. Nunca me causó pena y menos cuando un hijo mío emprendió el camino de los mares y los puertos”.

 

 

Bibliografía:
De Vedia Mariano: La fragata escuela “Presidente Sarmiento”. Revista Caras y Caretas ,5 de julio de 1930.
De Marco Miguel Angel: Testigos de la historia: La corbeta Uruguay y la Fragata Sarmiento. Diario La Capital. 31 de octubre de 1996.

 Fragata Sarmiento. Calle . Topografía:
Corre de E. a O. desd2.000 hasta 3.500, a la altura de O. Lagos 4700; Bv. Oroño 4700.
Se le impuso ese nombre por D. 19.888 del año 1957.
Recuerda el buque amarrado en Dique III de Puerto Madero, como Buque Museo. ... La fragata ARA Presidente Sarmiento se convirtió en 1897 en el primer buque escuela moderno que tuvo la Argentina construido específicamente con ese fin y es un testimonio de las jornadas en la formación naval de la juventud argentina.– “Escuela de la Marina de Guerra que estuvo en actividad durante varias décadas”.