ESTÉVEZ FIRMA MAYOR de (1874 - 1964)

Nos dice Fernanda González Cortiñas: "Cuando expiraba el siglo XIX, Firma Mayor y Odilo Estévez unieron sus destinos. Fueron el símbolo de la burguesía ilustrada que abrió la ciudad a la presencia de otros mundos." Nos dice Fernanda González Cortiñas en la revista Vasto Mundo: "Cuando expiraba el siglo XIX, Firma Mayor y Odilo Estévez unieron sus destinos. Fueron el símbolo de la burguesía ilustrada que abrió la ciudad a la presencia de otros mundos."

La historia comenzó cuando en 1884 desde Freas de Eiras, un pueblito perdido en la geografía  deGalicia, donde nació  en 1870, don Odilo Estévez  ´ atraídoquien por la coincidencia del idioma decidió partir a la Argentina. Las crónicas no saben quien le hubo  recibido en el puerto metropolitano, tal vez un hermano mayor que ya se había embarcado en la conquista de esta tierra prometida que se llamaba América.

Primero se radicó en Colón, Entre Ríos, dedicándose a negocios de poca monta y a la explotación de la yerba mate en el famoso molino de Gibaja Nuñez, donde de inmediato tuvo la intuición de descubrir, que en esa época el grueso del consumo interno de yerba se importaba del Paraguay. Ni bien contó con algunos ahorros tuvo su propio molino de yerba mate aunque en pequeña escala...

Los primeros tiempos fueron difíciles, pero después aprovechando las relaciones que había entablado cuando era corredor de ese rubro, se asoció con Carlos y Arturo Escalada primero y con don Angel Muzzio y Humberto Guerzoni después conformando la firma "Estévez y Compañía" en 1906.

En sus comienzos, utilizaron como materia prima yerba paraguaya, lanzando al mercado marcas de gran consumo como "Pan de azúcar". "El mirlo" y otras que denunciaban su procedencia guaranítica tales como "Tamanduá", "Yaguareté", "Iberá" y "Tacurú".

En Rosario "La yerbatera paraguaya de Estévez" se expandió enseguida en tal forma que estableció dos importantes molinos, (uno adquirido a la poderosa empresa brasileña Mate Larangueira) más los establecimientos ubicados en Urquiza 1302 e Independencia 651, donde trabajaban casi un centenar de personas. En sus establecimientos se fraccionaba la yerba, que en coquetas latas amarillo y verde, se podía adquirir en los comercios del ramo con el nombre  de "Yerba 43".

Casi treintañero, don Odilo Estévez contrajo nupcias con Firma Mayor, tercera en un hogar de ocho hijos, que habitaban una opulenta casona en el Saladillo, cuyo padre era dueño de un importante taller de forja artística ubicado justo frente al actual teatro La Comedia.

Para la segunda década del siglo XX eran dueños de una de las más importantes fortunas de la ciudad y a mediados de 1921   los hijos de don Melitón de Ibarlucea, quien fuera presidente del Concejo Ejecutor (equivalente a las funciones de Intendente en1876) la casa ubicada frente a la plaza 25 de mayo, a metros de la Catedral y del Palacio Municipal, en pleno centro de la ciudad,  Santa Fe 748.

De líneas austeras, enmarcada en un sobrio estilo italianizante, muy en boga en esa época, los Estévez hicieron las primeras reformas pero siempre respetando el frente de mármol de Carrara que el antiguo dueño hiciera traer de Italia.

Poco tiempo después otras dos mansiones ubicadas en la misma cuadra también pasarían a formar parte de su patrimonio, la que perteneciera a la familia Infante y  que hoy ocupa el Consulado de España, más la de los Carreras, ubicada en la esquina de la calle Buenos Aires y santa fe que desapareció en las últimas décadas.

Para satisfacer la demanda creciente de la clase adinerada porteña abrieron sus puertas importantes casas de remates donde se subastaban obras de arte de los primeros coleccionistas argentinos, que por los vaivenes de la política y la economía se veían obligados a deshacerse de sus opulentos bienes, por lo   que el matrimonio Estévez lograría  adquirir la colección de platería sudamericana, perteneciente a una tía de Victoria Ocampo, que hoy se exhibe en el museo.

Además en los viajes que todos los años realizaba la pareja al Viejo Mundo compraba  verdaderas joyas de colecciones inglesas, francesas, muebles de estilo, marfiles orientales, cristalería veneciana como cuadros de firmas famosas, más esculturas italianas que hacían recordar a antiguos palacios europeos.

 Agrega González Coriñas: " Como resultado de esas compras, no siempre asesoradas, se iría conformando una colección cuya riqueza radica en su heterogeneidad."

Ya en el ocaso de su vida , con  74 años, acosado por un cáncer fulminante, siempre acompañado por su amada esposa, solía observar con vista  serena el resultado de la  obra construida por ambos,  a través de 45  años, hasta que falleció en 1944.   

 Firma lo sobreviviría casi veinte años con la única carencia que tuvo en su vida, la falta de hijos, aunque no por ello bajó sus brazos,  pues desde 1951 colaboró en la organización de del Museo Histórico Provincial con el carácter de vicepresidenta. Efectuó al mismo importantes donaciones y su residencia fue sede de las reuniones.

Antes de morir en memoria del hombre que tanto había amado y a quien esta ciudad lo había acogido generosamente, legó su casa  con esta expresión:

..."Estas donaciones las hago en memoria de mi esposo Odilo Estévez Yañez y por el cariño por esta ciudad donde he nacido y vivido,, esperando que sean mi mejor contribución para el acervo espiritual y cultural de mi ciudad."

El 7 de diciembre de 1964 el Concejo Deliberante finalmente votó la aceptación del legado testamentario de los Estévez, aunque la Municipalidad tomó posesión dos años después.

EL 8 de julio de 1968, abría sus puertas el Museo Municipal de Arte Decorativo "Firma y Odilo Estévez" ubicado en calle Santa Fe 748 y que muchos rosarinos no conocen.

 

Bibliografía:

Mikielievich Wladimir C: "Diccinario de Rosario"(Inédito). Rosario, 1996.

Mesanich Viviana, Schmidt Graciela: " Mujeres en la nomenclatura de Rosario". Editorial de la Universidad Nacional de Rosario. Marzo 2003.

 

Mayor de Estévez, Firma. Calle. Topografía:

Corre de N. a S. entre las calles Lola Mora y Santa Rosa de Lima, Sánchez de Thompson y Gutiérrez; paralela a Abanderado Grandoli.

Se le impuso ese nombre por Decr. 4675 del año 1977.

Recuerda a la digna dama rosarina Firma Mayor de Estévez que donara a la ciudad su casona convertida en Museo de Arte Decorativo de Rosario.