ERCILLA ALONSO DE (1533-1594)

¿Qué es la Araucana?
Es un poema épico del español Alonso de Ercilla que relata la primera fase de la conquista de Chile, particularmente la Guerra de Arauco, que abarca la provincia argentina de La Rioja, entre españoles y araucanos.


Según el propio autor, que participó en dicho conflicto, el poema fue escrito durante su estancia en la Capitanía General de Chile, principalmente lo que en la actualidad corresponde a Chile y las regiones occidentales de Argentina, usando, a manera de papel, cortezas de árboles y otros elementos rústicos.


 Ercilla, quien como antiguo paje de la corte de Felipe II contaba con una educación mayor que la del promedio de la época, había llegado a dicho país como parte de la expedición de refuerzo comandada por el nuevo gobernador García Hurtado de Mendoza.


Tras el regreso de Ercilla a España, el libro fue publicado en Madrid en tres partes a lo largo de dos décadas. El primer volumen se editó en 1569; el segundo, en 1578; y el tercero, en 1589. El libro obtuvo, entonces, un considerable éxito entre los lectores.


Aunque la historicidad de muchos de los relatos que aparecen en la obra es relativa, se lo considera uno de los mayores escritos testimoniales acerca de la Conquista, y en su tiempo fue habitualmente leída como una crónica verídica de los sucesos de Chile y parte de nuestro país.


La Araucana incluye episodios históricos, como la captura y ejecución de Pedro de Valdivia así como la historia de los caciques mapuches Lautaro, Fresia, Colo Colo y Caupolicán.

La Araucana, por tanto, forma parte de la renovación de la poesía española con formas italianas, surgida a raíz de la intensa intervención política y militar española que se desarrollaba por esos años en la península itálica.


 De hecho, Ercilla había viajado a Italia como paje del futuro rey Felipe II, lo que le habría dado la ocasión de familiarizarse con los poemas del Canon de Ferrara y el resto de los autores del Renacimiento italiano.


Alonso de Ercilla y Zúñiga nació un 7 de agosto de 1533 en Madrid, hijo de padres originarios de Bermeo (País Vasco): Fortún García de Ercilla, doctor en ambos derechos, miembro del Consejo de Órdenes antes de ser ascendido por su valía al Consejo Real,​ y Leonor de Zúñiga.


Tuvo cinco hermanos, dos varones y tres féminas; él era el menor. El mayorazgo murió pronto, el varón mediano ingresó en un seminario. Al año de nacido quedó huérfano de padre.


Como la familia había quedado prácticamente arruinada a causa de perder en un pleito el señorío de Bobadilla, el emperador Carlos V, en atención a su origen noble, envió a la familia a su corte, donde la madre fue admitida como dama de la emperatriz Isabel de Portugal, de forma que Alonso se crio allí con sus tres hermanas y sirvió como paje del príncipe Felipe.


Junto a él, adquirió una sólida formación renacentista, la que incluyó el aprendizaje de latín, francés, italiano y alemán.


 Relató la conquista de Chile en el célebre poema épico La Araucana. Entre los 21 y 29 años de edad, valiéndose de cueros, pedazos de cartas y cortezas, documentó la épica de la conquista de Chile.​

Desde Londres partió hacia Chile en 1555, donde se habían sublevado los araucanos. Participó en diversas batallas y empezó a escribir La Araucana, poema épico de exaltación militar en 37 cantos, donde narra los hechos más significativos de la expedición.


Tras intervenir en unas campañas en Lima y Panamá, regresó a España en 1563, y publicó en 1569 la primera parte de su gran obra, dedicada a Felipe II.
 Fue nombrado gentil hombre de la corte y caballero de Santiago, tras lo cual participó en diversas acciones diplomáticas.


En 1570 contrajo matrimonio con doña María de Bazán, la cual aportó como dote más de ocho millones de maravedíes. Instalado en Madrid, vivió, según se dice, una existencia feliz y exenta de preocupaciones materiales que le permitió terminar las partes segunda y tercera de su poema.


En marzo de 1558 don García fundó la ciudad de Osorno y, cuando se realizaba una fiesta en la nueva ciudad con la participación de todos sus vecinos, salió don García por una puerta falsa de su casa cubriendo el rostro con un casco de visera cerrado acompañado de Alonso de Ercilla y Pedro Olmos de Aguilera.


De improviso se incorporó Juan de Pineda, quien estaba enemistado con Alonso de Ercilla por rencillas anteriores y en un momento dado ambos sacaron espadas produciéndose un confuso incidente. Don García se percató de la situación y arremetió contra el más exaltado, que era Alonso de Ercilla, y lo derribó con un golpe de maza.


Malherido, Ercilla corrió a una iglesia y buscó asilo. El gobernador mandó encarcelarlos y degollar a ambos contendientes al día siguiente.


La vecindad y muchas personas influyentes, considerando injusta la condena, trataron de persuadir a García Hurtado y Mendoza, pero los preparativos para la ejecución prosiguieron y la esperanza de salvarlos estaba perdida.


Entonces dos mujeres, una española y otra india, se acercaron a la casa de don García y se introdujeron por la ventana y por medio de súplicas lograron conmover el duro corazón del gobernador, quien perdonó la vida a los sentenciados.


Alonso de Ercilla siguió preso tres meses más y luego fue desterrado al Perú. Escribiría don Alonso en su épico poema La Araucana respecto de este serio incidente:

Ni digo cómo al fin por accidente
del mozo capitán acelerado
a plaza fui sacado injustamente
a ser públicamente degollado;
ni la larga prisión impertinente
do estuve tan sin culpa molestado
ni mil otras miserias de otra suerte,
de comportar más grave que la muerte.
Alonso de Ercilla
La Araucana fue considerada por Cervantes como una de las mejores obras épicas en verso castellano que haya producido España y la salva novelísticamente del fuego a que fue sometida la biblioteca de don Quijote.

Marcelino Menéndez Pelayo señaló que “No hay literatura en el mundo que tenga tan noble principio como la de Chile, la cual empieza nada menos que con La Araucana, obra de ingenio español, ciertamente, pero tan ligada con el suelo que su autor pisó como conquistador, y con las gentes que allí venció, admiró y compadeció a un tiempo, que sería grave omisión dejar de saludar de paso la grave figura de Ercilla”.


Después de residir en Perú, regresó a España en 1562, donde publicó su gran obra (1569), dedicada a Felipe II.


Fue nombrado gentilhombre de la corte y caballero de Santiago en la villa de Uclés, tras lo cual participó en diversas acciones diplomáticas.


 En 1570 se casó con María de Bazán y se instaló en Madrid, donde terminó las partes segunda (1578) y tercera de su poema (1589). Ercilla usa la palabra araucano como gentilicio de la palabra en mapudungun rauko (tierra gredosa).


Falleció en Madrid a los 61 años en 1594. Sus restos reposan en el Convento de San José situado en la ciudad de Ocaña en Toledo.


Sus restos estuvieron varios siglos bajo el altar en una cripta donde se enterraban las propias monjas, pero fueron trasladados a la iglesia anexa al monasterio para que pudiesen ser visitados con más facilidad.

ercilla.html

 

Bibliografía:
La expuesta en el texto.

Ercilla Alonso de. Pasaje. Topografía:

Corre de E. a O. a la altura de Ab. Grandoli/Beruti 3900
Se le impuso ese nombre por O. 21.705 de febrero 1958.

Recuerda a Alonso de Ercilla y Zúñiga (1533-1594),  poeta y soldado español, conocido principalmente por ser el autor de La Araucana.