ELCANO SEBASTIÁN (1476-1526)


El 27 de noviembre de 1520, transpuesto ya el estrecho que descubriera, la expedición de Magallanes se lanzó a la vela por el Mar del Sur, (hoy llamado Océano Pacífico).

¡Qué temeridad, significaría lanzarse a tal inmensidad con naves tan rudimentarias.!

Navegaron durante tres meses y veinte días recorriendo más de cuatro mil leguas y sufriendo inenarrables penalidades como sería la faltad e agua potable y pan.

Los navegantes arribaron a mediados de marzo de 1521 a las islas de Los Ladrones ( Hoy Marianas) y posteriormente al archipiélago de San Lázaro (Filipinas).

Magallanes tomó posesión el 31 del mismo mes para Pascua de Resurrección, celebrando el oficio según costumbre de la religión católica.

A mediados del 7 de abril llegaron a la isla de Cebú y en medio de pomposas fiestas el 14 de abril el rey indígena, la reina y más de 800 súbditos habían sido bautizados a la fe de Cristo, lo que significaba que la gloria de Magallanes tocaba la cumbre.

Gloria que declinó pronto cuando comenzó el acoso de un vecino, también indígena) Mactán.

Viendo Magallanes buena la acción para mostrarle a su aliado cuanto podía valerle la amistad de los españoles, con 38 de sus hombres ofreció batalla desigual a fuerte grupos de indígenas, creyendo confiadamente que la superioridad de las armas y disciplina acabarían por imponerse.

Gran error porque por su número y desesperado arrojo sacaron pronto ventaja los isleños.

Cuando Magallanes ordenó la retirada como hidalgo caballero se quedó último para proteger a los suyos.

Hecho que permitió a los salvajes atacarlo furiosamente con golpes y lanzadas. Fue el 27 de abril de 1521.

“Muy luego el rey de Cebú, volvía a las armas contra sus aliados de la víspera (los hispánicos), a muchos de los cuales hizo traidoramente asesinar” - así lo expone Martín Fernández de Navarrete en “Colección de viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XIV”, Tomo IV, pág. 268, Madrid 1837. -

Los sobrevivientes enderezaron hacia las Islas Malucas y como escaseaba la tripulación para equipar las tres naves quemaron la más destruida, la Concepción dejando la Trinidad para ser carenada.

Ya sólo quedaba la Nao Nuestra Señora de la Victoria a las órdenes del celebérrimo piloto de Vizcaya, Juan Sebastián de El Cano, prosiguió su derrotero con la mermada expedición.

Entre mil peripecias la nao dobló el cabo de las Tormentas o de Buena Esperanza, e hizo rumbo hacia España.

Y “con la ayuda de Dios y de Nuestra Señora” según escribió El Cano a Carlos V, llegaron a salvamento 18 hombres tan sólo.

“Esta proeza es una de la más grande gloria de la historia hispano-americana y universal. Con ella quedó definitivamente probada la redondez de la Tierra y la situación de sus mares y continentes”.

Bibliografía:
La expuesta en el texto.

Elcano. Pasaje. Topografia:
Corre de Este a Oeste desde Av. Arijón y Ex -vías F.F.C.C. Mitre, frente al acceso sur del puerto. Saladillo.
Se le impuso ese nombre por D. 24564 del año 1960.
Recuerda a Sebastián Elcano, el primer navegante en circunnavegar la Tierra.