EINSTEIN ALBERTO (1879-1955)

En el siglo XX,  siglo del átomo, de los genes, los viajes aéreos, las misiones espaciales, la televisión, el plástico, los transplantes y los antibióticos- aunque también de Hiroshima, la contaminación ambiental y el SIDA- debutaba Albert Einstein.


Así es a fines de 1900, el joven veinteañero y de pelo largo, recién graduado en el Instituto Politécnico de Zurich, enviaba su primer ensayo al periódico mensual ultra académico de física Annalen der Physik.


Así  la centuria inauguraba dos monumentales puertas al conocimiento, la de Einstein que iluminaría las vastedades del cosmos y la otra al mismo tiempo de Sigmund Freud, que escudriñaría los más íntimos escondrijos de la mente.


Había nacido en la ciudad alemana de Ulm, y tras un intento frustrado ingresó al Politécnico de Zurich.


En 1905, por entonces un anónimo empleado en la Oficina Nacional de Patentes, conmovió al mundo de la física  con tres estudios publicados en los Annalen Physik.


En el primer trabajo, explicaba el movimiento desordenado de partículas  suspendidas en un fluido (movimiento browniano), en el segundo, trataba el efecto fotoeléctrico, cómo se irradiaba la luz. Y en el tercero describía la teoría de la relatividad especial.


La idea central de la teoría de la relatividad era absolutamente revolucionaria para la época. Afirmaba que las leyes de la ciencia debían ser las mismas para todos los observadores, independientemente de su marco de referencia.


En ella se establece que el tiempo no está enteramente separado del espacio, sino que se combina con él para formar un objeto llamado espacio-tiempo.


Las consecuencias que se desprenden de estos postulados  aparentemente tan sencillos son fantásticas.

Por ejemplo, a partir de las ecuaciones relativistas se llegó a la conclusión de que, cuando más se aproxima la velocidad de un objeto al de la luz, su volumen disminuye, su masa aumenta y el tiempo es más lento. A la velocidad de la luz, un objeto un objeto tendría un peso cero, una masa infinita y el tiempo no existiría. Por lo tanto en el universo, tal como lo conocemos, ningún objeto puede igualar o sobrepasar la velocidad de la luz.


Desde ese momento, Einstein se convirtió, después de Newton, en el más importante y conocido científico de la historia.


En 1921 se le concedió el Premio Nobel de Física, tras lo cual continuó sus investigaciones en el campo de la gravitación y la electrodinámica, para llegar a formular una teoría unitaria de la materia.


En 1933, con la llegada de Hitler al poder, fue excluido de la presidencia del Instituto Alemán de Física y Química, y al año siguiente se lo privó de la nacionalidad alemana.


En 1936 obtuvo la ciudadanía de los Estados unidos y se instaló en ese país donde permaneció hasta su muerte.
Allí desarrolló sus posteriores investigaciones, al tiempo que ejercía como docente en la Universidad de Princeton. Los horrores de la Segunda Guerra Mundial, así como su contribución indirecta a la fabricación de la bomba atómica, le hicieron tomar posturas decididamente pacifistas y humanitarias, que intentó propagar a través de los distintos países.


Einstein murió en el país del Norte, el 18 de abril de 1955, ya convertido en una figura mítica.

 

Bibliografía:
Agramonte Cortijo, Francisco: "Diccionario cronológico biográfico universal". Madrid, 1952.
Universitas: "Enciclopedia Cultural." Salvat Editores. Barcelona, 1959.

Einstein. Calle. Topografía:
Corre de E. a O. desde 3400 al 3799; desde 6800 al 7399, a la altura de Perú 300 Bis, Colombia 300 Bis, paralela a Provincias Unidas al 300.
Se el impuso ese nombre por Decr. N°4669 del año 1977.
Recuerda a A. Enstein (1879 - 1955), autor de la teoría de la relatividad.