ECHEVERRÍA ESTEBAN (1805 – 1851)

Nos dice Bernardo González Arrili :Hacia  1823, Echeverría  concurría al Colegio de Ciencias Morales, donde le harían mala fama al mozalbete. Le gustaban el billar y los naipes. En los comentarios comadrones tales gustos crecieron notablemente y asumió el tipo de libertino con todas sus letras. A los quince ya lo verían concurrir a los ranchos. Era tremendo el dato más o menos cierto. De añadidura, le tenía afición al guitarreo. Payaba. Se pasaba horas en cualquier boliche abrazado al instrumento”.

 

Él mismo diría en “Pensamientos” Tomo V de las Obras: “Hasta los 18 años fue mi vida casi toda externa; absorbiéronla sensaciones, amoríos, devaneos, pasiones de la sangre y alguna vez la reflexión; pero triste como lámpara entre sepulcros. Entonces como caballo desbocado pasaba yo sobre las horas, ignorando donde iba, quien era, cómo vivía. Devorábame la saciedad y yo devoraba al tiempo...”

Nacido en la ciudad de Buenos Aires en 1805 asistió a la escuela primaria, más al fallecer su madre iniciaría como dije, una adolescencia de guitarreadas y gallos de medianoche hasta que una afección cardíaca le obligaría a llevar una vida ordenada y calma.

Se embarcó  hacia Francia para rehacer sus estudios o empezar a estudiar de nuevo, para triunfar -  como expresara en una carta a su hermano.Por algunos apuntes usados por Echeverría en París, puede saberse de su concurrencia a algunas clases y de sus lecturas: Montesquieu, Pascal, Leroux y Guizot serían los principales. Alternando con sus estudios más serios, leyó obras de Shakespeare, Goethe, Schiller y Byron.

Sintiéndose inclinado a poetizar, dio  en leer clásicos castellanos, como dijera: “Me dormía con el libro en la mano, pero haciendo esfuerzos sobre mí mismo, al cabo manejaba medianamente  la lengua y el verso”.

Según Gutiérrez - “aquella especie de estudio retrospectivo de la lengua, era un síntoma de la constitución literaria de la Europa que influía sobre Echeverría”.

Vivió en París hasta 1830, retornando con proyectos que entusiasmaba  a la bien adormilada sociedad de Buenos Aires. Publicó por entonces en  La Gaceta Mercantil, aunque sin firma,  unos poemas “El regreso” y “En celebración de Mayo”  mientras Enrique Pellegrini, el pintor de moda lo retrataría pasando así  a la posteridad.

Al encontrarse  con el hecho del asesinato de Quiroga, el regreso de Rosas al poder gozando de facultades extraordinarias, más la ciudad en pleno vestida de colorado y de miedo sintió un fuerte impacto editando  de inmediato un folleto “Elvira o La novia” considerada como la primera manifestación literaria del romanticismo en lengua castellana.

Echeverría y Juan María Gutiérrez, cinco años menor que él, incurrían en largas caminatas movidos por la reflexión y el análisis “sin más guía que la imaginación y los sentidos”, uniéndose también  Juan Bautista Alberdi, un año menor que Gutiérrez.

Puede presumirse que el primero promovería la Asociación de Mayo, sentando las bases de La Generación del 37, grupo de hombres cultos que de ningún modo eran rosistas ni tampoco unitarios sino sólo pretendían  detener con ideas la barbarie desencadenada en el país..

Eran románticos en literatura, demócratas en política y reformistas en materia social. Dicho literario se reunía

en la trastienda del Salón Literario de Marcos Sastre, en la litografía de Bacle o en las tertulias de Mariquita, el que  pasaría a ser un grupo revolucionario.
                                                                                                                         
El poeta hostigado por la persecución del régimen vióse obligado a emigrar a instalarse en la estancia El Tala mientras sus amigos emigraban al Uruguay, instalándose en Montevideo.

En su refugio recibiría  noticias de las atrocidades rosistas contra los que se  le resistían, en el 37 escribió “La Cautiva” aparecida en el volumen Rimas   y entre el 38 y el 40, “El matadero”, primer cuento en serio, digamos, de la literatura argentina, alegoría del país.

Posteriormente pasaría10 años de proscripto en tierras uruguayas participando de la vida política, social y literaria de esa tierra, tratando de recrear la Asociación de Mayo. Más de a poco se iría viendo encorvado el peso de sus dolencias físicas. Con la salud debilitada pero  convencido que a Rosas había que vencerlo desde  adentro, cuatro meses antes del Pronunciamiento de 1851, envió a Urquiza su “Dogma Socialista”, aunque había sido editado en Montevideo en 1846.

Esa obra  por la que se regía la Asociación, “abarcaba  los fundamentos o principios de todo un sistema socio – político: Asociación – Progreso – Fraternidad – Igualdad- Libertad. Dios, centro y periferia de nuestra creencia religiosa; el cristianismo: su ley, entre otros, para el logro de la organización de la patria sobre una base democrática y  continuación de las tradiciones progresistas de la Revolución de Mayo.”

Echeverría fue un iniciador y un profeta – dice Saldías en sus apostillas a la reimpresión del Dogma.
        
Nos dice  Sàenz Quesada anecdóticamente: “Echeverría  no se había casado nunca; tenía una hija natural que lo acompañó a Montevideo en sus últimos años. Siempre había sido enamoradizo y libertino, como se decía entonces. Había tenido una estrecha relación con su madre fallecida, que podría esclarecer su relación amorosa con Mariquita Sánchez y que relató en algunas páginas literarias”.

Murió el 19 de enero de 1851, desgraciadamente sin haber alcanzado a ver como  el 3 de febrero del año siguiente, caía derrotado Rosas en Caseros; quien se consideraba el imbatible y  quien se permitió excecrar a cientos de argentinos que llamó “salvajes unitarios” particularmente  a los grandes hombres de la   Generación del 37.

Leyendo sus palabras, es fácil conocer la  grandeza de Echeverría:

“La democracia es el régimen de la libertad fundado sobre la igualdad de las clases”.

 

 

Bibliografía:
Morales Ernesto: “Esteban Echeverría” con prólogo de Enrique Herrero. Editorial Claridad. Buenos Aires.1950.
Linares Roberto: ”Esteban Echeverría, poeta, pensador y político”. Art. del diario La Capital. Rosario,1995.
De Miguel María Ester: “El romántico utopista”. Art. del diario La Nación en su edición del 11 de enero de 2001.

Echeverría Esteban. Cortada. Topografía:
Corre de N. a S. desde200bis hasta 500Bis, a la altura de Junín 600.
Se le impuso ese nombre por Ord. 3 del año 1905.
Recuerda al poeta de nombre homónimo (1805 – 1851)fundador del grupo la “Asociación de Mayo” que  amalgamara ideas de igualdad, libertad y fraternidad.