DIARIO LA CAPITAL (Ex Av. de la Tradición)XXX


En las postrimerías de 1867, el panorama político era turbio y confuso: Se asomaban ambiciones que caminaban o se arrastraban hacia el poder.


Se distorsionaba a sabiendas o involuntariamente, la línea nacional de Caseros.


Mitre, sin embargo, no se alejaba ni se apartaba del esquema organizativo del país.


Sarmiento, discutido por unos y admirado por otros, a manotazos impetuosos o a gritos que solían ser descargas de cólera, iba avanzando hasta que llegar después a la primera magistratura.


En la Patria Chica - Santa Fe - había una vibración de tonalidad clara y acento definido.


Era expresión fiel de la línea nacional de Caseros. Siempre luchó contra el personalismo de Rosas y se batió en la jornada que provocaría el fin y la huída del Restaurador.


Nicasio Oroño con garra de renovador emprendería, sin pausa la transformación de la fisonomía provincial, pero después de su deposición fue nuevamente colocado en sus funciones.


Sarmiento a pesar de conocer el poder de Urquiza, quiso demostrarle que podía darle un zarpazo a su prestigio, apareciendo de improviso con su candidatura como una cuña que iba a destrozar otras posibilidades.


Y en ese panorama,  Ovidio Lagos que era un espíritu fuerte que se templa como el acero, con grandeza de pensamiento y de acción, levantaría una tribuna que se tornó en obra, prédica, verbo y definición.

Ovidio Lagos junto a Eudoro Carrasco publicaron  el 15 de noviembre de 1867, su primer ejemplar, en pleno debate por el lugar de instalación definitiva de la Capital Federal.


A través de sus páginas bregaron para que Rosario fuera declarada capital de Argentina.


Lagos, pujante y arremetedor, sostuvo esa aspiración justa de Rosario. No fue un iluso que se apartó de la realidad. Menos, todavía, se dejó guiar por su afán localista rayano en la exageración.


El diario  representaba para el país lo que años atrás había sido el periódico La Confederación: una excelente herramienta de trabajo aplicada a defender el equilibrio interno argentino.


En el desempeño de esa difícil tarea, Lagos (director de dicha hoja y después dueño exclusivo), afrontó más de una vez, peligro de muerte.


La pasión política no respetaba nada y con motivo de apremios económicos el mismo llegó a ser, al mismo tiempo, jefe, administrador y cajista.

litoral argentino.


Cuando surgió La Capital, la intuición popular presintió advirtió o adivinó que la posición de Ovidio Lagos era una pasión de bien público que abría  caminos largos de futuro.


La Capital aportó una innovación a Rosario: poner en las calles, por primera vez, la nota llamativa de pequeños vendedores ambulantes, los canillitas.


En sus comienzos, el edificio del diario estaba en la calle Santa Fe 104, época cuando  la publicación era vespertina y sus ediciones eran anunciadas con la estampida de un cañón.


En ese entonces, los diarios eran considerados tribunas políticas, un lugar de debate de ideas y avisos clasificados. Hecho  que paulatinamente se modificó.


El 19 de agosto de 1868 el diario pasó de ser vespertino a matutino.


Más tarde, en 1870, se mudó a la calle Puerto (calle San Martín) y a  los 6 años  de su fundación inauguró una nueva máquina impresora, el 15 de noviembre de 1873.


 Un año después, 1874 y nuevamente en 1887,  La Capital adquiriría  una  nueva maquinaria de impresión.


Dos años después, en 1889, la editorial se trasladó  a un nuevo edificio en la calle Sarmiento 763,comprando en Francia una impresora Marinoni.


En 1903, el diario cambió el formato de sus páginas, achicando el tamaño de las mismas.


Para 1905, la edición diaria tenía 16 páginas y en 1906 ofrecía un suplemento en mejor papel y con ilustraciones sepias de 28 páginas.


También en 1907 y 1937, el diario fue actualizado con la intención de acompañar el cambio de época.


Hasta 1967,  en las tapas de La Capital aparecían los anuncios publicitarios y posteriormente sólo las noticias como hoy las conocemos, ocupando la tapa y el resto de la edición, en detrimento de la publicidad y en favor del lector.


Durante 111 años el diario se hizo "en caliente", es decir, con el empleo de linotipos que moldeaban, en plomo y antimonio fundidos, cada letra y cada línea de texto.​


El viejo taller del diario fue renovado en 1978 cuando incorporó el proceso de fotocomposición, conocido como composición "en frío".


En 1987, recibió una Mención Especial de los Premios Konex por su aporte a la comunicación y el periodismo de la Argentina.


A mediados de 1998, en la planta ubicada en Santiago Bis y Rivadavia se instaló la rotativa Goss Urbanite, una máquina de impresión de trece cuerpos, 165 toneladas de peso y casi 36 metros de largo.


También incorporó dos apiladores contadores digitalizados programables de diarios, cuatro máquinas atadoras automáticas, perforadoras,dobladoras,insoladoras y otros equipos de última generación.


Con ellos, el 6 de julio de 1998, La Capital puso a disposición de los habitantes de Rosario y su zona de influencia una edición renovada, moderna y en colores, destinada a satisfacer las necesidades informativas y publicitarias de un público objetivo calculado en más de dos millones de personas en cinco provincias argentinas.

 

 

Bibliografía:
Diario La Capital en su Centenario 1867 -1967.Artículo: "Repercusiones de los grandes episodios de la vida política en el ámbito de la Patria Chica".-

Diario La Capital. AvenidaTopografía:
Corre de E. a O. a la avenida en forma de curva, como prolongación  de la calle Montevideo ( en el extremo Sur) y de la Av. Libertad ( en el extremo Norte).
Se le impuso ese nombre por O.8294 del 9 de julio de 2008.
Con anterioridad se denominó Avenida de la Tradición.
Recuerda al fundador y al diario decano de la prensa argentina "La Capital" de Rosario, fundado en 1867.