DIARIO LA CAPITAL (Ex Av. de la Tradición)

En las postrimerías de 1867, el panorama político era turbio y confuso: Se asomabam ambiciones que caminaban o se arrastraban hacia el poder.Se distorsionaba a sabiendas o involuntariamente , la línea nacional de Caseros.Mitre , sim embargo, no se alejaba ni se apartaba del esquema organizativo del país.

Sarmiento, discutido por unos y admirado por otros, a manotazos impetuosos o a gritos que solían ser descargas de cólera, iba avanzando hasta que llegar después a la primera magistratura.

En la Patria Chica - Santa Fe - había una vibración de tonalidad clara y acento definido. Era expresión fiel de la línea nacional de Caseros. Siempre luchó contra el personalismo de Rosas y se batió en la jornada que provocaría el fin y la huída del Restaurador.Nicasio Oroño con garra de renovador emprendería, sin pausa la transformación de la fisonomía provincial., pero después de su deposición fue nuevamente colocado en sus funciones.

Sarmiento a pesar de conocer el poder de Urquiza, quiso demostrarle que podía darle un zarpazo a su prestigio, apareciendo de improviso con su candidatura como una cuña que iba adestrozar otras posibilidades.

Y en ese panorama , Ovidio Lagos que era un espíritu fuerte que se templa como el acero, con grandeza de pensamiento y de acción, levantaría una tribuna que se tornó en obra, prédica, verbo y definición. Esa tribuna serían las columnas de La Capital. Así comenzó a escribir y elaborar un documento vivo que, por derecho, se incluiría en la Historia.

La política , en el ajedrez complejo de las ambiciones y pasiones, distorsionó la línea de Caseros, más Ovidio Lagos sería una contención a esa deformación. No le resta mérito a Sarmiento, pero no dejó de elogiar a Nicasio Oroño por la Ley de matrimonio civil y su implantación en Santa Fe.

Sin embargo la ley quedó derogada en 1868.

Ovidio Lagos con una visión muy clara de Rosario arengaba virtualmente el futuro de la ciudad. Desde las columnas que pertenecen al pueblo, aquilataba esa actitud de que a pesar de haber estado separada Buenos Aires del resto de la Confederación, Rosario tenía títulos sobrados para ser la capital de la República.

Lagos, pujante y arremetedor, sostuvo esa aspiración justa de Rosario. No fue un iluso que se apartó de la realidad. Menos, todavía, se dejó guiar por su afán localista rayano en la exageración. Estaba abierto a las corrientes europeizantes, a las innovaciones que iban a intensificar el progreso y, en potencia sentía el futuro de Rosario en todo el litoral argentino..Cuando surgió La Capital, la intuición popular presintió advirtió o adivinó que la posición de Ovidio Lagos era una pasión de bien público que abrió caminos largos de futuro.

Bibliografía:

Diario La Capital en su Centenario 1867 -1967.Artículo: "Repercusiones de los grandes episodios de la vida política en el ámbito de la Patria Chica".-

 

Diario La Capital. Pasaje. Topografía:

Corre de E. a O. desde 1400 hasta 1699, a la altura de 3 de Febrero 00Bis.

Carece de designación oficial.

Recuerda al fundador y al diario decano de la prensa argentina "La Capital"(1867).