DEL VALLE IBERLUCEA ENRIQUE (1877 – 1931)

Nos dice Gustavo Battistoni:
“El socialismo de nuestro país tuvo en su origen destacados dirigentes como Juan B. Justo, Alfredo Palacios y Manuel Ugarte. El núcleo directivo del Partido Socialista Argentino intentó poner el debate de ideas a la altura de lo que se estaba discutiendo en el movimiento obrero internacional.
Dentro de la corriente Marxista del partido, nadie tuvo la estatura de Enrique Del Valle Iberlucea, a más de 80 años de su muerte. Sus libros son una guía importante para la orientación política.”


Del Valle Iberlucea nació el 18 de abril de 1877 en el pueblo montañés de Castro Urdiales, España, donde las privaciones eran moneda de todos los días.


El niño a los ocho años en nuestra ciudad concurrió primero a la escuela primaria y el Colegio Nacional de calle 9 de Julio después, descubriendo con su formación personal e intelectual que Argentina con desarrollo agrario, sin industrias más el poder de la burguesía criolla, era un apéndice de los intereses monopolistas.


Desde muy joven, (1885) vivió en nuestra provincia, radicándose en nuestra ciudad.


Arribó su familia como otras tantas inmigrantes, en el tiempo cuando en la provincia de Santa Fe, las colonias agrícolas continuaban su marcha ascendente y Roca como presidente de la nación gobernaba con un modelo agroexportador.


Enrique, a sus 17 años, empezaría a abrazar el periodismo, publicando desde las aulas del secundario el semanario Fiat Lux, después como redactor del diario La Capital, oficio que continuó en Buenos Aires como columnista de La Prensa.


En esa ciudad cursó sus estudios universitarios en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, doctorándose en jurisprudencia en 1902 con diploma de honor, año en el que adquirió su carta de ciudadanía.


Ya abogado y dueño de un carisma especial en la capital porteña se vinculó con intelectuales como José Ingenieros, Alberto Ghiraldo y Florencio Sánchez, decididos militantes en la causa de protesta de los trabajadores a principio del siglo XX y redactores de manifiestos combativos durante los enfrentamientos entre el capital y el trabajo. Hasta su ingreso al parlamento nacional viviría años de creación y forja.


Así en 1906 hasta 1910 que desaparecería, dirigió la Revista Socialista Internacional y su continuadora Humanidad Nueva considerada tribuna popular de alto valor socialista.


A su vez sería profesor en el Colegio Nacional y en la Facultad de Filosofía de Buenos Aires donde desde esos claustros impulsaba sin temor la necesidad de sancionar leyes que mejoraran las condiciones de vida de los trabajadores y frenar “el ansia de enriquecimiento sin escrúpulos”.


Al aplicarse la ley Sáenz Peña que democratizó e hizo más transparentes las elecciones de autoridades, del valle Iberlucea resultaría electo senador nacional por la Capital Federal. Desde su banca redactó proyectos de ley sobre cuestiones sociales: divorcio, emancipación social de la mujer y otros en el área del trabajo verdaderamente de avanzada: Ideas algunas que el peronismo del 45 tomara e hiciera realidad durante su gestión.


Al pronunciarse a favor de la revolución bolchevique de 1917 el Senado le canceló los fueros parlamentarios el 25 de junio de 1921, a pesar del amparo que hiciera su admirador Joaquín V. González.


Su autodefensa fue publicada y difundida con el título. ”La libertad de pensar. Mi desafuero”, publicado en ese último año.


Retirado de la función pública no claudicó jamás de sus ideales, hasta su muerte acaecida el 30 de agosto de 1931.


Silvia Augsburger en su artículo del diario La Capital del 28 de agosto de 2004 expresa: “La vida de Del Valle Iberlucea es de aquellas que pueden servir de ejemplo a la humanidad.”

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Bibliografía:
López Zamora: “Recuerdos de Rosario” (Inédito).
Club Social Rosario. Memoria. Reseña (1873 – 1930).

Del Valle Iberlucea Enrique. Calle. Topografía:
Corre de E. a O. desde el pasaje Thompson a la avenida Alberdi.
Desde el pasaje Thompson al pasaje Neptuno tiene dos distintos ejes, individualizados con los nombres de Del Valle iberlucea Norte y Del valle Iberlucea Sur, pasajes que se unen en la intersección de Neptuno.
Se le impuso ese nombre por O. 8 del año 1933.
Con anterioridad se denominó Cabildo.
Recuerda a Enrique del Valle Iberlucea (1877 – 1931) político comunista a ultranza, luchador por los derechos de los trabajadores.