DEL CAMPO ESTANISLAO (1835 – 1875)

La literatura argentina tuvo su poesía popular originaria antes que la Nación hubiese adquirido madurez política. El criollo, el gaucho, inconscientemente fue un profeta animado por un genio eminentemente imaginativo,  que cantó a la libertad, al coraje, al valor personal, valiéndose de versos por lo general asonantados, con metros llenos de imperfecciones.

Una particularidad  de la literatura rioplatense de esa época  son los llamados poetas gauchescos, cuya  temática es muy variada: episodios de la vida del gaucho, descripciones de la pampa y el  paisaje.


Hoy llamamos “gauchesca” a esa manera de componer versos representando las ideas y costumbres  del hombre de campo, del antiguo paisano denominado “gaucho”.


“El lenguaje de la poesía gauchesca – anota Carlos Octavio Bunge _ más que un verdadero dialecto, es una corrupción de la lengua castellana. Los llamados “gauchismos” o barbarismos gauchescos son generalmente meras alteraciones fonéticas.


El uruguayo Bartolomé Hidalgo sería el precursor de este género, pues es el iniciador de la lengua gauchesca con sus célebres “Cielitos” y “Diálogos”.


Nacido en Montevideo en 1788, cuando pasó por Mercedes el ejército del general Rondeau, se alistó en las filas de las fuerzas libertadoras argentinas, dando a sus escritos carta de ciudadanía en nuestras letras.


Detrás de él, Ascasubi, Del Campo y Hernández completarían una creación poética con definida tendencia por lo castizo y lo tradicional.


Algunas son canciones breves, otras  son poemas largos como “Santos Vega” de Ascasubi  o el “Martín Fierro “de Hernández.

Estanislao del Campo,  logró que su poema “Fausto” fuera  considerada  una verdadera joya de la poesía gauchesca.

Estanislao del Campo, hombre público que fuera secretario y diputado del Congreso Nacional y secretario del gobernador  de su provincia, nació en Buenos Aires en  1843.


Como hombre público mereció  el respeto y la gratitud, más como periodista suscitaba relativa admiración por su vena combativa, puesta en letras de molde por los diarios porteños El Nacional y Los Debates, pertenecientes al partido político en el que militaba Ascasubi.


Como poeta serio, su gracia  es bondadosa  y su ironía cordial, no dejando  de ser estudiado a través de su obra “Poesías”. Actuación pareciera que se fue desdibujando con el tiempo.


 En su poema “Fausto” narra las emociones del gaucho Anastasio el Pollo  cuando asiste al Teatro Colón a presenciar la Ópera “Fausto”,  mostrándolo al propio tiempo alegre y tierno, suspicaz e ingenuo, burlón e imaginativo.


Repito: Anastasio el Pollo fue  un payador que venido a la ciudad de Buenos Aires a cobrar unas lanas, como sus deudores se demoraron, debió deambula por la urbe, y una noche impensadamente se dirigió  al teatro Colón, comprando su entrada ocupó un sitio en la galería más alta, allí donde iba la clase popular..


Se representaba  la ópera “Fausto” de Gounod, y  el rústico gaucho azorado por el desarrollo del drama musical, internamente se confundió al no  saber si se trataba de una ilusión o de una realidad.


A los pocos días al encontrarse con otro paisano amigo, don Laguna, le cuenta el punzante drama, según lo siente y lo interpreta, describiendo la pasión de Fausto, su pacto con el diablo, sus desdichas  y su  muerte.


Toda la composición está matizada  con ocurrencias felices y con bromas oportunas, ya que los interlocutores a pesar de su rusticidad poseen un espíritu agudo y humorista. ¿Creía o fingía creer en la autenticidad del drama?


Acota Bunge: “ Del Campo es  un poeta con el alma de un niño, pero de un niño malicioso... Tiene algo del buen sentido de Sancho, mucho de la ensoñadora fantasía de  don Quijote, más aún de la inocencia de Segismundo. Si la vida es como un sueño, ¿no ha de ser el sueño tan real como la vida?...

 

Bibliografía:
“Fausto” y Estanislao del Campo. Enciclopedia Estudiantil. Editorial Codex. Buenos Aires.1960.

Campo, Estanislao del. Pasaje. Topografía:
Corre de N. a S. desde 4600 hasta 5000 a la altura de Av. Uriburu 1400, Lamadrid 1400.
Se le impuso ese nombre Por D. 2473 del año 1979  ratificando D. 21924 del año 1958.
Recuerda al poeta de nombre homónimo (1835 – 1785), autor del poema “Fausto” considerado como una de las joyas de la poesía gauchesca.