DEFILIPPIS NOVOA FRANCISC0 (1875 –1930)

Como   hace referencia Luis Ordaz en su indiscutible artículo: “El teatro en el Río de la Plata”: “Francisco Defilippis Novoa fue un poeta auténtico que cantaba en teatro. Unas veces con acento trágico, otras más o menos risueño o sentimental, pero siempre humano. Sus personajes  raramente reaccionaban o se revelaban. Siempre sufrían en silencio y perdonaban. A pesar de su ideología  libertaria, su teatro se asentó sobre los fundamentos de la filosofía cristiana. También sus personajes mostraron típicos caracteres bíblicos.”


La pasión y la firmeza fueron rasgos distintivos en Defilippis; la prueba más elocuente es la profundidad de su obra en distintos escenarios.


Nos dice  Luis Etcheverri: Dio formas  a unas treinta piezas, siendo la más famosa la inolvidable ”He visto a Dios” de 1930 , cuyo cartel recorrió en cartel permanente  lo ancho y largo de la Argentina.


Otros títulos:”La casa de los viejos”, 1914; “El conquistador de lo imprevisto”,1919; “El cacique blanco”, “La madrecita”, “La loba y “Un cable a Londres”, 1920”; “Una vida”, 1921; “Los desventurados” y “El turbión”, 1922; “Hermanos nuestros”, 1923; “Tu honra y la mía”, 1925, “El alma del hombre honrado”, 1925; “María la tonta”, 1927; “Tú, yo y el mundo después”,1929  y  “Nosotros dos” y “Sombra en la pared”, 1930.


Nacido en Entre Ríos el 21 de febrero de 1892, al egresar  de la Escuela Normal de Paraná se dedicó al periodismo, más  en sintonía  vivía su afición  por el teatro. 


Así  a los 19 años logró su primer estreno con  “La pequeña felicidad”, una pieza en un solo acto escrita para un concurso teatral  organizado por una compañía teatral de paso por Rosario. Ni imaginó que en aquel  primer intento escénico nacía la auténtica  contextura de su talento y creatividad.


Dispuesto a continuar con sus estrenos partió a Buenos Aires donde hizo debutar a Carlos Gardel en “Flor de durazno” en 1917 junto a Ilde Pirovano y a Berta Singerman en “La vendedora de Harrod´s.


También dirigió a María Ester Podestá dos veces: en “La loba” con Gardel y “Los muertos” sobre obra de Florencio Sánchez.


Aunque su verdadero triunfo teatral  cuando Joaquín de Vedia eligió en 1918 su sátira política ”El diputado del pueblo”que interpretó Roberto Luis Etcheverri agregando: “En busca de horizontes  llegó a nuestra ciudad, donde escribió para publicaciones literarias, en boga en la época, pasando a ser figura de la cultura  por el hecho decisivo de vivir aquí los primeros estrenos  de sus obras por  elencos porteños. La compañía de Enrique Orellano le montó en el Politeama, “Crónica de policía”; Orfilia Rico, “El día sábado” y Pablo Podestá, “la casa de los viejos”  Con esta pieza ocurrió algo curioso: estuvo en cartel sólo dos días. Por haber sido causa o efecto del encontronazo de  ambos en Guayaquil: se disgustarían  sin revelar el motivo. Sin reconciliarse, el secreto los acompañaría  a la tumba. El gran actor Podestá murió demente el 27 de abril de 1923, siete años antes que Defilippis Novoa, quien se irá el 27 de diciembre de 1930”.

 

Bibliografía:
Foppa Tito L: Diccionario teatral del Río de la Plata, Buenos Aires, Pág. 227 - 228.
Etcheverry Luis: Diario La Capital. 1867 – 2007. Rosario. 15 de noviembre Pág. 78.

Defilippis Novoa. Pasaje. Topografía:
Corre de N. a S. desde Paso a Brassey.
 Se le impuso ese nombre por D.  21677 del año 1958.
Recuerda  al consagrado autor teatral  Francisco Defilippis Novoa (1892 – 1930).