DE LUCA ESTEBAN (1786 – 1826)

Dentro del panorama de Hispanoamérica, el origen de la literatura argentina carece de rasgos amerindios que la distinguen de la de Méjico y Perú., por la falta de imprenta, el aislamiento y la supremacía del guaraní como idioma común, lo que hizo que muchos talentos medraran en la oscuridad y permanecieran desconocidos para la posteridad.

Los primeros registros fueron crónicas de viajeros extranjeros como Ulrico Schmidl (1567) en su Vera Historia interpretó la mentalidad del pueblo y alcanzó pronta difusión vertida a varios idiomas. También La Argentina de Martín del Barco Centenera (1602) perdura hasta nuestros días como un monumento historio-gráfico. 

El más connotado de ellos, nacido en estas tierras,  y el arcediano más intelectual que no vistiera hábitos, fue  Ruy Díaz de Guzmán,  que produjo en 1620 “La Argentina o Historia del Descubrimiento, Conquista y Población del Río de la Plata”.

San Juan de la Cruz fue el primer poeta argentino.

Las letras en la época colonial o virreinal-seudoclásica y épica surgieron al amparo del fervor independista: Vicente López y Planes, Pantaleón Rivarola y Esteban de Luca.

Esteban de Luca en Buenos Aires, capital por entonces del Virreinato del Río de la Plata,  el 2 de agosto de 1786, en un hogar integrado por un administrador colonial italiano  y  una rica heredera criolla.

Estudió en el Real Colegio de San Carlos de su ciudad natal y se dedicó al comercio en su primera juventud.

Durante las Invasiones Inglesas se enroló en 3° Escuadrón del Cuerpo de Patricios y fue elegido oficial. Ingresó en la Escuela de Matemáticas formada por Belgrano y dependiente del Consulado de Comercio, donde aprendió el oficio de artillero militar, pero también el arte de la fabricación de cañones, municiones, pólvora y fusiles, destacándose en la fabricación de un modelo especial de fusil copiado de los que usaba el regimiento 71 de escoceses, que había sido el principal Cuerpo de la primera invasión inglesa.


Contrajo matrimonio con una mujer rica y de gran participación social, que más tarde sería una de las fundadoras de la Sociedad de Beneficencia junto con Mariquita Sánchez de Thompson.

En esa época comenzó a publicar poemas y marchas patrióticas en los periódicos de su época. Era amigo de otro joven poeta, Vicente López y Planes.

En mayo de 1812 compuso una Marcha patriótica, de estilo neoclásico y métrica corta, que fue entonada con carácter de canción nacional.


No obstante, un año más tarde, el 11 de mayo de 1813, la Asamblea General Constituyente oficializó como Himno Nacional Argentino otra marcha patriótica, el texto  de  su amigo Vicente López. Poema  de nueve estrofas y un coro, escrito en octavas decasílabas.

De Luca poeta de inspiración neoclásica, fue autor, entre muchas otras, de las odas Canción de despedida del Regimiento 9, en su partida al Perú, en el año 1814, A la victoria de Maipo, A la libertad de Lima, A la muerte de Belgrano, Al pueblo de Buenos Aires.

En septiembre de 1814 fue designado director de la Fábrica de Fusiles de Buenos Aires, cargo que desempeñó hasta 1820.


Funcionaba en la manzana enfrente del actual Palacio de Tribunales de Buenos Aires. Disponía de un presupuesto importante, y lo utilizó para producir miles de fusiles, cientos de cañones, grandes cantidades de municiones, armaduras, correajes de cuero, pólvora y cientos de espadas y sables.


Su más grande contribución fue armar el Ejército de los Andes, que fue su principal preocupación hasta que llegó la noticia de la batalla de Maipú, a fines de abril de 1818.

Durante los años siguientes dedicó la fábrica a armar el ejército de Buenos Aires, pero éste fue destruido en la Batalla de Cepeda.


No obstante, siguió a cargo de la Fábrica de Fusiles, sólo que el presupuesto disponible fue muy disminuido por las complicaciones de la anarquía del Año XX.


A mediados de ese año fue enjuiciado por su participación las conspiraciones dirigidas por Carlos María de Alvear; pero fue absuelto y  la Fábrica de fusiles fue desmantelada.

En 1822, De Luca fue fundador y primer secretario de la Sociedad Literaria, fundada por orden del ministro Bernardino Rivadavia. Participó en la redacción de los dos periódicos que editó la sociedad, "La Abeja" y "El Argos".


Al año siguiente publicó un largo alegato en favor de políticas activas para poblar el interior de la Provincia de Buenos Aires. También tradujo dramas para teatro del dramaturgo italiano Vittorio Alfieri, varios de los cuales fueron representados en los precarios teatros porteños.

A mediados de 1823 fue secretario de Valentín Gómez en su misión a Río de Janeiro, donde debían exigir la devolución pacífica de la Banda Oriental.


A su regreso, en mayo de 1824, a los 38 años halló la muerte trágicamente al naufragar la nave “Agenor” a cuyo bordo egresaba del Brasil.


Hecho que  inspiró al poeta Olegario V. Andrade, tiempo después  a producir un hermoso poema titulado ”El Arpa Perdida”, que termina con esta estrofa:

Su muerte prematura, ocurrida
oye en la noche plácida y serena
 entre el rumor de la tormenta brava
 como el eco de la dulce cantilena
 que desde lejos llama
 ¡Es el arpa perdida,
 casi olvidada de la patria ingrata,
 que duerme entre los juncos de la orilla
 del turbulento y caudaloso Plata!
La casa en que vivió el poeta De Luca  en el barrio de San Telmo, se conserva aún, y es considerada Monumento Histórico Nacional.

 

Bibliografía:

García Morillo Roberto: “Estudios sobre música argentina”. Edic. Culturales argentinas.  Buenos Aires, 1984.

Buch Esteban: “O juremos con gloria morir”. Editorial Sudamericana.  Buenos Aires, 1994.

 

De Luca Esteban. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. desde 200 -200Bis hasta 149,desde 2100 hasta 2700, a la altura de  Necochea  4900;  Av. San Martín 4900 y Bv. Oroño 4900.

Carece de designación oficial.

Recuerda al  poeta y militar argentino, director de la Fábrica de Armas de Buenos Aires en los años siguientes a la Revolución de Mayo.