DE LA TORRE LISANDRO (1868 - 1939)

Dice Alberto Patricio Donnelly  en el artículo “Gesto de ética republicana”: “La sabiduría, enseña Aristóteles, sirve en la prosperidad de adorno y en la adversidad de refugio; y es regla sociológica  que las poblaciones prósperas son fértiles sementeras  de cultivo para inquietos y privilegiados espíritus, orientados vocacionalmente  tanto a las manifestaciones estéticas como al progresivo  desarrollo  del saber intelectual.


Así,  el siglo XX Rosario se enriqueció  con la valiosa contribución de excelentes hombres de calidad humana, y honorabilidad.


Uno de ellos, Lisandro de la Torre, benemérito patriota, fue digno maestro de una distinguida legión de jóvenes rosarinos, que forjaron su  espíritu en el marco del desinterés  y de la austeridad republicana.”   

 
Asevera Jorge Lanata en su obra:”Argentinos”: “Su desacuerdo con el mundo comenzó temprano: el 6 de diciembre de 1868, en Rosario, el hijo de doña Victoria Paganini que estuvo a punto de quedarse sin nombre Lisandro, el nombre de su padre no figuraba en el martirologio católico, por lo que el párroco de la basílica   de Nuestra Señora del Rosario, se negó a bautizarlo. Una solución de emergencia zanjó la cuestión: el niño llevaría Nicolás como primer nombre y Lisandro como segundo.”


Aclaro: “El nombre elegido Lisandro, era la de un espartaco cuya vida narrara  Plutarco, y no correspondía al hijo de un cristiano viejo proveniente de tierras vascongadas y menos para un descendiente del teólogo que firmara el Acta de nuestra Independencia allá por 1816, hasta que por fin se decidieron imponerle Nicolás Lisandro de la Torre y Paganini”.

 

Nos dice Bernardo González Arrili: " Lisandro que asistía al Colegio Nacional, en lugar de salir en las pandillas que son como los gorriones para la fruta de la huerta, en cambio de andar de esquina a esquina cortejando mozas, se encerraba  en su cuarto a leer."

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 En efecto buscaba afanosamente en los libros las razones que puedan aducirse para explicarse los milagros de  la vida y por ello optó estudiar medicina.
Después se propuso, filosofía, también para develar los misterios de la vida hasta que al producirse la quiebra  de la empresa familiar, el joven fue a vivir con sus tías a  Buenos Aires donde completó sus estudios y con sólo veinte años recibió el título de abogado, y  después  de su consagrada tesis "EL régimen municipal". Allí asistió al parto  de la Unión Cívica (semilla de la Unión Cívica Radical, liderada por Leandro Alem y Aristóbulo del Valle.)
 
La frustrada revolución del Parque lo contó entre sus filas y años más tarde, en el  movimiento revolucionario del 30 de julio de 1893, de similares características, llevado a cabo en Rosario y  que durara sólo 21 días, Lisandro de la Torre tuvo una actuación descollante. Cumplió con las funciones de enlace entre los revolucionarios, interviniendo el telégrafo.

Dos años más tarde fue nombrado en Buenos Aires director del diario combativo "El Nacional" pero en 1896 la muerte de Alem y Aristóbulo del Valle dejarían en virtual  acefalía al partido, agudizándose en su interior  los enfrentamientos.


En 1898 retomó el periodismo, fundando y dirigiendo en su ciudad “La República”, diario que venía a “asumir en la prensa de Rosario la representación del partido Radical de la provincia”.


Un pacto entre radicales y mitristas  consolidarían una alianza que, para algunos no era más que un acuerdo con el régimen - según Irigoyen -  no así para de la Torre que prefiere distanciarse del radicalismo. Optó por viajar al Viejo mundo y Estados Unidos.

Sin dudarlo regresó a su tierra natal porque es donde mejor se sentía  para leer vorazmente horas enteras, al punto que llegaría a agotar bibliotecas abordando temas económicos, y de derecho constitucional.


Por entonces fue elegido presidente de la Sociedad Rural de Rosario pero la política lo perturbaba interiormente y decidió en 1908  crear un nuevo partido. La Liga del Sur, que le permitió ocupar una banca en el Congreso Nacional en 1912.


Tres años después y con la mira  puesta en el recambio presidencial se subsumió  en un nuevo espacio político, el partido Demócrata Progresista,
Desde la oposición Lisandro intentó favorecer  a dicho partido, que lo llevaría  como candidato frente  a la fórmula radical que triunfó.

 

En 1922 aceptó la candidatura como diputado nacional, donde permaneció hasta 1925, donde se retiró a Pinas.


Al llegar el año 30, la situación del país era harto difícil y los coletazos de la crisis económica mundial hacían impacto en la débil estructura socio - financiera argentina, que desembocó en  un movimiento militar  encabezado por el general José F. Uriburu usurpando el poder legítimo.


En 1931  por un llamado a elecciones se consagró la fórmula Juan B. Justo y el Dr. Julio A. Roca (hijo) y De la Torre ocuparía una banca en el Senado para poner en descubierto su actitud de crítica y denunciando al modelo conservador (desde 1932 a 1937.)


En ese lapso de tiempo, a su mayor brillo cuando presidió la comisión parlamentaria que investigó y descubrió las maniobras delictivas  de evasión fiscal de los frigoríficos ingleses con la exportación de las carnes.


Agobiado, aislado y afectado por la muerte de Bordabehere – en un atentado  en el Senado que lo tenía como destinatario -  fueron muy escasas sus apariciones, encontrando sólo refugio en la casona de Pinas.


Fue justamente  en ese período, particularmente en 1937, donde a partir de sus conferencias en el Colegio Libre de Estudios Superiores polemizó con cierto sector de la Iglesia, especialmente con Monseñor Franceschi.


El 5 de enero de 1939, aquel  honorable diputado y senador por Santa Fe, en la soledad de su departamento de Esmeralda 22, se quitó la vida.

 

Bibliografía:

Bonaudo Marta. "Lisandro de la Torre: una perspectiva hacia la democratización". Fascículo N°22 de Colección " Rosario. Historias de aquí a la vuelta" Rosario.1990.

 

De la Torre Lisandro. Calle. Topografía:

Corre de N. a S. desde 3500 hasta 3599 a la altura de Bv. Seguí 5800.

Carece de designación oficial.

Recuerda a Lisandro de la Torre (1868 - 1939) notable político rosarino, fundador del partido Demócrata Progresista.