CURA MALAL

Cura Malal, entre otros nombres como Curumalal, Curamalal, Curamalán, es una palabra de lengua araucana que significa “Corral de Piedra”.

Juan Calfucurá, Iniciador de los Piedra (Curá significa piedra en araucano), se apoderó del cacicazgo luego de asesinar al cacique Rondeau (era costumbre entre los indios tomar el nombre de algún jefe o gobernante, de quien además solían considerarse ahijados o compadres) en 1835.


Más tarde, de acuerdo con su deseo de unir a la gran familia araucana, buscó la alianza con otros caciques que paulatinamente fueron reconociendo la suprema autoridad de Calfucurá.


Durante su reinado, que se prolongó a lo largo de 38 años, fue también aliado de Juan Manuel de Rosas como lo prueba la correspondencia del brigadier.
En 1852 Calfucurá envió a sus indios para apoyar a Rosas contra Urquiza, y una vez derrotado aquél, el cacique reanudó sus malones.

El 11 de marzo de 1872 Calfucurá enfrentó al coronel Rivas en San Carlos y fue derrotado. Se retiró entonces a Chilihué,  y el peso moral de esa derrota fue enorme para él, ya anciano cacique. En el curso de ese año su salud desmejoró paulatinamente hasta morir el 3 de junio de 1873.


El último enfrentamiento armado que se produjo antes de la Campaña al desierto de Roca, fue el Combate de Cura-Malal Chico,  el 20 de abril de 1877, cuyo paraje está situado a tres leguas de Pigüé, sobre el arroyo Cura-Malal.


Está ubicado en el partido de Coronel Suárez, en la zona oeste a 22 km de la ciudad cabecera, cerca del arroyo Cura Malal Grande y a 3 km de la Ruta P rovincial 67.


De esta manera, en 1878, el territorio donde se encuentra ubicado Cura Malal, fue otorgado en concesión para su explotación, al coronel Angel Plaza Montero.


Poco tiempo después el coronel Plaza Montero cedió  sus derechos a don Eduardo Casey, quien a corto plazo, organizó con la participación de capitales británicos, y en sociedad con su hermano Santiago Casey, una empresa denominada La Curamalán.

 

Los capitales extranjeros decidieron no participar, por lo cual don Eduardo Casey, constituyó una Sociedad Anónima, con la cual logró cumplir lo pactado y hasta fundó colonias agrícolas, que corresponden a las actuales poblaciones de Sauce Corto, hoy Coronel Suárez, Pigüé y La Torinesa, actual Arroyo Corto.


Pero la gran crisis de 1890 afectó a las actividades de Casey que al no poder cancelar los créditos tomados en Inglaterra, debió dejarles a los banqueros londinenses esas tierras, haciéndose cargo una compañía inglesa llamada “The Curamalán Land Company Limited” que sólo trabajó durante el año 1902, ya que se vendió  a una sociedad anónima “Estancias y Colonias Curamalán” cuyo presidente era don Ernesto Tornquist.

El hecho más  emblemático de un pasado glorioso de Cura Malal, es la gran campaña de1896.

Relata el historiador Miguel Angel De Marco en su obra: De los hombres , la Patria y el coraje”, pág.205 y sig.  “En los primeros días de 1896 arreció el peligro de una guerra con Chile.”

 

Largos años de disputas limítrofes habían llevado a la Argentina a un armamentismo proporcionado con el que sostenía su vecino. Los astilleros europeos trabajaban para proveer de grandes naves  a los posibles contendores y los ejércitos de ambas naciones modernizaban rápidamente su armamento.


Pero mientras Chile mantenía una organización militar férrea y cuidadosa, que había probado su eficacia en la guerra librada contra Bolivia y el Perú, la Argentina, tras la Campaña al Desierto de 1879 y los últimos enfrentamientos civiles, contaba con un reducido ejército de línea, insuficiente sin duda, para una lucha  que parecía inminente.


Había que movilizar, como tantas veces, a la Guardia Nacional, “a los ciudadanos en armas”. Pero esta vez, en lugar de convocar a hombres de distintas edades, se pensó en una primera conscripción militar en la que participasen sólo jóvenes de veinte años, quienes, por espacio de dos meses, debían vivir en campaña y adiestrarse en distintos terrenos.


En abril  del citado año, comenzó la movilización  de una gran maquinaria que cumplió  su eficacia en maniobras simultáneas cumplidas en Cura - Malal (Buenos Aires), Mendoza, Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca, más La Rioja y Santa Fe.


El operativo mantuvo en vilo a la ciudadanía, pues prácticamente no hubo familia que no contase con un hijo o un pariente entre los conscriptos.
Los muchachos de la Capital convertidos en conscriptos, aprendieron rápidamente el manejo del fusil, las evoluciones y las marchas, chapoteando barro, cruzando las bayonetas y tirando al blanco volvieron  a ss hogares  con experiencias inolvidables, mientras los del interior sufrieron bastante para adaptarse a la vida militar.


Menos mal que en 1902, la firma  de los Pactos de Mayo atenuó la tensión entre Argentina y Chile y redujo ostensiblemente la carrera armamentista en el Cono Sur.


PRIMERA CONSCRIPCIÓN ARGENTINA
Por la ley 3318 se llamó a la primera conscripción general de ciudadanos el 23 de noviembre de 1895 y se puso en marcha el 12 de marzo de 1896. Se decretó la movilización de 24.000 ciudadanos que junto a 10.000 hombres del ejército de línea realizaron los movimientos para concentrarse en Cura Malal.

En Pigüé el 15 de abril de 1896, 8.000 soldados arribaron para luego dirigirse al valle del Cura Malal Grande, las maniobras se realizaron ante una hipotética guerra con Chile.


La llamada “Primera Conscripción de Cura Malal”, si bien se desarrolló en distintos campamentos del país, concentró el mayor número de ciudadanos en la localidad así denominada del partido de Suárez, provincia de Buenos Aires.

Un importante monumento conmemorativo recuerda este hecho a la entrada de esta ciudad (ingreso por ruta nacional 33) y además en el propio sitio del campamento original, un monolito recuerda la gesta.

En las inmediaciones del cerro se encuentra un cementerio donde fueron enterrados varios de los soldados que fallecieron, por las inclemencias del duro invierno y algunas enfermedades de la época.

 

La fecha de fundación de Cura Malal como pueblo es el 17 de septiembre de 1905 cuando se llevó a cabo una subasta de lotes, basada en el plano que fuera medido y trazado por el ingeniero Nicolás Valsoe, totalizando   48 manzanas repartidas en una superficie de 90 hectáreas.

 

 

Bibliografía:

Gutiérrez Eduardo: Crónicas y  siluetas militares. Buenos Aires, Hachette, 1959.

Cutolo Vicente Osvaldo: “Nuevo Diccionario Biográfico Argentino (1750 – 1930).Buenos Aires, 1968.

 

Cura Malal. Pasaje. Topografía:

Corre de N. a S. entre las calles Chuquisaca  y la prolongación de Ameghino, paralela a Bulevar  Oroño.

Se le impuso ese nombre por D. 4675 del año 1977.

Recuerda el lugar donde estableció su campamento la Primera Conscripción Argentina, cerca de la localidad de Pigüé,  que por Ley N°3318 establecía la formación del   Ejército Argentino, llamándose a las armas  a los ciudadanos nacidos en el año 1875.