CURA BROCHERO JOSÉ GABRIEL (1840-1914)

El 16 de marzo de 1840, en el paraje cordobés Carreta Quemada, nació José Gabriel del Rosario Brochero, el que solía repetir “cualquier día voy a permitir que el diablo me lleve un alma”.


Desde chiquito, señalaba al cura Adolfo Villafañe y le decía a su mamá que quería ser como él. Fue el propio Villafañe quien lo ayudó a ingresar al seminario, del que salió ordenado diez años después.


Cuando llegó a Traslasierra para asumir su curato, puso manos a la obra para levantar la fe de la gente. Pidió materiales y recaudó dinero para terminar la capilla de San Pedro que, a falta de albañiles, la terminó con un grupo de seminaristas que descansaban en la localidad cercana de San Javier. También construyó la Casa de Ejercicios, la que inauguró en 1877 con la presencia del bandolero y rebelde José de los Santos Guayama, que había peleado junto al Chacho Peñaloza y a Felipe Varela. Eran amigos y Brochero insistía en convertirlo.

El cura, además, fundó escuelas, una casa para misioneros, construyó caminos, llevó el correo, hizo llevar agua y era al que se recurría cuando había que dirimir un conflicto entre paisanos.


Fue un sacerdote todo terreno que, a la par que evangelizaba en los rincones de las sierras cordobesas, construyó escuelas, caminos y en el fin de sus días gestionó la llegada del tren. Gracias a dos milagros atribuidos a él, desde 2016 es santo.


Por Adrián Pignatelli

Sacerdote canonizado:

El proceso de su canonización se inició en la década de 1960. Brochero fue declarado venerable por el papa Juan Pablo II en 2004, y beatificado en una ceremonia presidida por el cardenal Ángelo Amato en la pequeña localidad cordobesa de Villa Cura Brochero el 14 de septiembre de 2013, durante el pontificado del papa Francisco.


El 20 de diciembre de 2012, Benedicto XVI, actualmente Papa emérito, firmó el decreto que reconoce el “milagro” atribuido a Brochero. Se trató de la recuperación sin explicación médica de un niño con pronóstico de “vida vegetativa” y problemas neurológicos severos tras sufrir un grave accidente vial.


El presidente del Consejo Episcopal para las Causa de los Santos y co-actor de la causa de beatificación, monseñor Santiago Olivera, dijo que Brochero es “un ejemplo de sacerdote de la opción por los pobres y de misionero que llevaba el evangelio hasta las periferias existenciales de su tiempo como hoy nos pide nuestro compatriota el Papa”.


 Fue canonizado el 16 de octubre de 2016, en una celebración presidida por el propio Francisco.


Brochero, conocido como el “cura gaucho”, será el primer argentino en ser inscripto en el libro de los beatos por el papa Francisco, quien enviará una carta que será leída durante la ceremonia.


“Brochero no se quedaba encerrado en la parroquia, siempre estaba dispuesto a subirse a su mula y llevar el evangelio hasta los ranchitos más apartados”, destacó el prelado en declaraciones a DyN.


 “Para Brochero la promoción humana era inseparable del Evangelio, aseguraba que no podía evangelizarse si no se pensaba en una vida más digna, en la promoción del hombre”, agregó.


San José Gabriel del Rosario Brochero nació  en Villa Santa Rosa, 16 de marzo de 1840 fue un presbítero católico argentino, llamado popularmente “el cura gaucho”.


El 4 de noviembre de 1866 fue ordenado sacerdote, desempeñando enseguida su ministerio sacerdotal en la catedral de Córdoba y fue prefecto de estudios del colegio seminario Nuestra Señora de Loreto.


Ya en 1867, Brochero se destacó por su entrega en la asistencia de los enfermos y moribundos de la epidemia de cólera que azotó a la ciudad mediterránea.


El 19 de noviembre de 1869 fue elegido vicario del departamento San Alberto, conocido hoy como el valle de Traslasierra, con sede en la localidad de Villa del Tránsito que a partir de 1916 llevaría su nombre, que por entonces contaba con unos 10 mil habitantes.


El 24 de diciembre de 1869 partió de la ciudad de Córdoba para hacerse cargo del curato.


Allí, asumió como propias las necesidades de la gente. Con sus manos construyó iglesias y capillas, levantó escuelas y abrió caminos entre las montañas, animando a los pobladores a acompañarlo.
En su vejez el padre Brochero enfermó de lepra como resultado de convivir con enfermos que padecían esa enfermedad, compartiendo inclusive el mate con ellos.


Por esa razón quedó sordo y ciego antes de morir, en 1914.

 

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 Milagros atribuidos al santo:

Un violento accidente automovilístico ocurrido el jueves 28 de septiembre de 2000, en Falda de Cañete, a unos quince kilómetros de Alta Gracia, en Córdoba.


Otro fue una caída de un caballo, que no fue tal, sino una cruel golpiza, en San Juan. Ambos hechos, sin conexión entre sí, poseen un denominador en común: los desenlaces de ambas situaciones fueron pruebas concluyentes de dos milagros atribuidos a José Gabriel Brochero, el cura gaucho.

 

 

 

Bibliografía:
Silvina Premat: Milagros argentinos. Editorial Sudamericana. 2012

Cura Brochero. Calle. Topografía:
Corre de N. a S. a la altura de Maradona 6300.
Se le impuso ese nombre por O. 9483 de diciembre de 2005.
Recuerda al cura José Gabriel Brochero, quien durante más de 50 años cruzó las Sierras de Córdoba para asistir a los enfermos, salvar vidas, contribuir al desarrollo de la Región y llevar la palabra de Dios en medio de miles de dificultades.