CUÉ VÍCTOR BIBIAN

En la segunda mitad del siglo XX, existía al sur del arroyo Ludueña, un agrupamiento urbano formado por quintas y algunos comercios, declarado "aldea" por la Municipalidad de Rosario.

En el año 1870, se instalaron las vías del Ferrocarril Centrál Argentino (luego Mitre) que partía de la Estación Rosario Central y se dirigía hacia Córdoba.

Veinte años después, se produjo una multiplicación del riel en la zona. En 1891 se instalaron las vías del Ferrocarril Central Córdoba el cual dividió al barrio en dos sectores: Norte y Sur.

Las continuas inundaciones afectaban por igual a ambos lados, dejando un dramático paisaje. La mayor dificultad se produjo con el arribo de los medios de transporte y el acceso al Norte fue harto difícil ya que la mayoría de las calles estaban cortadas por el paso de los trenes.

En esta región rosarina vivía anegada gran parte del año, hacía que su gente viviera en desesperante situación y la gran mayoría fuera humildemente pobre.

Muchos vecinos que trabajaban en el ferrocarril eran atendidos por el Dr. Víctor Cué, quién sabiendo que sus pacientes eran insolventes económicamente, distribuía medicamentos, ropas y hasta comida.

Nacido en Tiro Suizo, siendo adolescente se estableció en el barrio Ludueña debido a que su padre tenía un pequeño negocio abierto las 24 hs., logrando con ello solventar sus estudios.

Una vez obtenido su título, comenzó una imparable obra comunitaria batallando incansablemente contra las necesidades que aquejaba a su entorno, con el que se sentía íntimamente ligado.

Dijo un sabio escritor: "La obra de un hombre importante es la resultante de su condiciones personales y de factores externos, en su mayoría imprevisible. No puede medirse su estatura moral por lo que la circunstancias le hayan permitido hacer, sino por el ánimo con que las afrontó y el dominio que sobre ellas supo revelar.La imponencia del hombre precisamente consiste en vencer a la adversidad con serenidad y respeto pero para intentarlo es necesario poseer un interno dominio de sí mismo y una subordinación al ideal fijado."

El ejercicio de la profesión médica del doctor Cué, respondió a las palabras recién enunciadas.

Vivió al servicio de sus semejantes, de los desposeídos, de los marginados con tanto devoción, que llegaría al propio sacrificio.

Cumplió con la más cardinal de las virtudes teologales que los católicos llamamos caridad y los laicos filantropía, sin petulancia ni ostentación pero sí con sacrificio y perseverancia.

 

Bibliografía:

Palacio de Gómez, Guadalupe: "Dr. Víctor Cué". Año 1999.

 

 Cué Dr. Cortada. Topografía:

Corre de N. a S. desde 700 Bis al 1200 Bis, en jurisdicción barrio Ludueña.

Se le impuso ese nombre por Ord. 1546 a la llamada primitivamente N°49 y luego Misiones y por último por Decr. 24341 del año 1960.

Recuerda a Víctor Bibian Cué médico, que actuó en Ludueña Norte, Talleres, Empalme Graneros y Lisandro de laTorre.