CUBA

Si bien se conoce  como una isla, Cuba es un archipiélago conformado por una isla mayor, la Isla de la Juventud, más de 1500 cayos y pequeños islotes.


La isla de Cuba tiene origen orogénico. Completan el archipiélago la Isla de la Juventud y más de un millar de cayos o pequeñas islas que las rodean: Cayo Coco, Cayo Guillermo, Cayo Largo del Sur y Cayo Jutías, entre otros. Colinda, al norte, con el estado estadounidense de Florida y con las Bahamas, al oeste con México y al sur con las Islas Caimán y Jamaica. Al sudeste de Cuba, se encuentra la isla de La Española.

En síntesis  Cuba, oficialmente la República de Cuba, es un país soberano insular del Caribe, asentado en un archipiélago del Mar Caribe. El territorio está organizado en quince provincias y un municipio especial con La Habana como capital y ciudad más poblada.


Es uno de los trece estados independientes que forman la América Insular, Antillas o islas del mar Caribe, y uno de los treinta y cinco del continente americano.

Está ubicado en el extremo noroeste de las Antillas, limitando al norte con el Océano Atlántico, que lo separa de Estados Unidos y Bahamas, al este con el Paso de los Vientos, que lo separa de Haití, al sur con el Mar Caribe y al noroeste con el Golfo de México.


Con 11 616 000 habitantes en 2017 es el país más poblado de las Antillas, con 110 860 km², el más extenso, y con 102,7 hab/km², el tercero menos densamente poblado, por delante de Dominica y Bahamas. Junto a La Española, Jamaica y Puerto Rico, es una de las cuatro Antillas Mayores y la mayor isla de la región.

 

Previo al período de la Colonización española de América iniciado en el siglo XVI, el actual territorio cubano se encontraba habitado por diversos pueblos amerindios.


Algo desorientado, tal vez aturdido por los impiadosos huracanes del Caribe, Cristóbal Colon creyó que ante su vista  se abría la interminable geografía de China, cuando en realidad sus carabelas  se situaban frente a las costas de Cuba. Pero al menos, el marino genovés  estuvo más cerca  de la realidad con la segunda apreciación: “es la isla más hermosa que ojos hayan visto”. Casi todo – sin embargo – estaba por hacerse.


Fascinados por el paisaje y el suelo increíblemente próspero de la mayor de las Antillas, Colón  y su tripulación incorporaron pronto a su azarosa dieta suculentas porciones  de cazabe, una torta de maíz de yuca en la que los indígenas guanahatabeyes, ciboneses y taínos basaban su alimentación.


Esa señal hospitalaria que, aunque desconfiados entregaban a  los anfitriones, fue correspondida  - a veces a la fuerza -  con la admisión del arte  culinario que arrastraban los hispánicos.


Los espesos potajes  resultaban inapropiados para el clima tropical de la isla, más la obstinación peninsular se  impuso o mejor se combinó con la dieta caribeña.

En el siglo XV la mano de obra barata indígena hizo descubrir a  los conquistadores  la explotación  de la caña de azúcar. Dicha  actividad 200 años más tarde situó a Cuba en el primer lugar de los productores de azúcar en el mundo.

Eran tiempos de trato despiadado de  los europeos, cuando se experimentaba con la elaboración  de aguardiente y el empalagoso “guarapo”, un zumo dulce desprovisto de alcohol.


“Después se creó el ron y se instalaría para siempre una marca  registrada de los máximos sabores de Cuba.


Cuba se mantuvo como colonia española hasta 1869, y como provincia española hasta la Guerra hispano-estadounidense de 1898, desatada a partir de la intervención de Estados Unidos en la guerra de Independencia cubana.


El triunfo estadounidense condujo a la independencia nominal de facto como protectorado de Estados Unidos en 1902.
En cuanto a su capital La Habana, su capital, es una ciudad extravagante, es la frontera entre lo real y lo mágico, tan versátil dentro de su misma esencia, que mientras mejor  se conoce más fascina e intriga.


 Nos dice Héctor Aguilr Camin en diario Clarín , 21 de noviembre de 1999: “Allí, uno se sorprende al notar, por ejemplo, que más allá de las “guaguas”, el transporte popular, todo el mundo anda a pie. Es un pueblo que básicamente camina. Y eso da lugar a un espectáculo visual muy dinámico. Porque puede apreciarse la belleza de las tallas, de los colores, del ritmo andariego de las mujeres y los varones. Y ese fluir transcurre en la que para mí es, sin duda, la gran ciudad del imperio virreinal de ultramar. La Habana es un reina suntuosa, pero deteriorada. Se lo advierte en las fachadas, en esa arquitectura  tan del trópico, en esas construcciones que nadie mantiene ni conserva, pero que revelan las ambiciones oligárquicas de los antiguos dueños.”


Aquellos que gustan  hurgar entre las raíces del pasado, saborear historias, encontrarán en los predios de la Habana Vieja el lugar ideal. Allí está su casco histórico, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO debido al valor arquitectónico de sus edificaciones, muchas con más de tres siglos de vida.


En estas calles se hallan numerosos sitios que el lugareño nunca dejará de alabar: “Si no fue allí, no estuvo en La Habana”.


En conclusión “Cuba es una acertada síntesis del descanso: la amabilidad de sus habitantes, los tragos que trascendieron las fronteras, el sabor de sus tabacos y su rica historia. agrega Marlise Calderón en “La Nación” en su edición del 29 de noviembre de 1998.


 

Bibliografía:
La expuesta en el texto.

Cuba. Cuba. Diagonal. Topografía:
Corre desde 400 a 799, a la altura de Eva Perón 5600.
Carece de designación oficial.
Recuerda al país caribeño, descubierto por Colón.