CUBA

 "Si bien se conoce  como una isla, Cuba es un archipiélago conformado por una isla mayor, la Isla de la Juventud, más de 1500cayos y pequeños islotes".

Algo desorientado, tal vez aturdido por los impiadosos huracanes del caribe, Cristóbal Colon creyó que ante su vista  se abría la interminable geografía de china, cuando en realidad sus carabelas  se situaban frente a la costas de Cuba. Pero al menos , el marino genovés  estuvo más cerca  de la realidad con la segunda apreciación: “es la isla más hermosa que ojos hayan visto”. Casi todo – sin embargo – estaba por hacerse.

Fascinados por el paisaje y el suelo increíblemente próspero de la mayor de las Antillas, Colón  y su tripulación incorporaron pronto a su azarosa dieta suculentas porciones  de cazabe, una torta de maíz de yuca en la que los indígenas guanahatabeyes,  ciboneses y taínos basaban su alimentación.

Esa señal hospitalaria que , aún desconfiados entregaban los anfitriones, fue correspondida  - a veces a la fuerza -  con la admisión del arte  culinario que arrastraban los hispánicos. Los espesos potajes  resultaban inapropiados para el clima tropical de la isla, más la obstinación peninsular se  impuso o mejor se combinó con la dieta caribeña.

La llegada de mano de obra barata coincidió con el inicio de la explotación  de la caña de azúcar por los conquistadores  europeos en el siglo XVI. El auge de la actividad 200 años más tarde situó a Cuba en el primer lugar de los productores de azúcar en el mundo.

Eran tiempos de trato despiadado de patrones a peones, cuando se experimentaba con la elaboración  de aguardiente y el empalagoso “guarapo”, un zumo dulce desprovisto de alcohol.

“Después se creó el ron y se instalaría para siempre una marca  registrada de los máximos sabores de Cuba.

En cuanto a su capital La Habana, su capital, es una ciudad extravagante, es la frontera entre lo real y lo mágico, tan versátil dentro de su misma esencia, que mientras mejor  se conoce más fascina e intriga.

          Nos dice Héctor Aguilr Camin en diario Clarín , 21 de noviembre de 1999: “Allí, uno se sorprende al notar, por ejemplo, que más allá de las “guaguas”, el transporte popular, todo el mundo anda a pie. Es un pueblo que básicamente camina. Y eso da lugar a un espectáculo visual muy dinámico. Porque puede apreciarse la belleza de las tallas, de los colores, del ritmo andariego de las mujeres y los varones. Y ese fluir transcurre en la que para mí es, sin duda, la gran ciudad del imperio virreinal de ultramar. La Habana es un reina suntuosa, pero deteriorada. Se lo advierte en las fachadas, en esa arquitectura  tan del trópico, en esas construcciones que nadie mantiene ni conserva, pero que revelan las ambiciones oligárquicas de los antiguos dueños.”

A la hora de movilizarse  en La habana, el Malecón es punto de referencia que anula cualquier posibilidad de perderse,   ya que la avenida recorre la ciudad de punta a  punta. Y basta salir hasta ella para volver a conectarse en el punto de orientación deseado.

Aquellos que gustan  hurgar entre las raíces del pasado, saborear historias, encontrarán en los predios de la Haban Vieja el lugar ideal. Allí está su casco histórico, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO debido al valor arquitectónico de sus edificaciones, muchas con más de tres siglos de vida.

En estas calles se hallan numerosos sitios que el lugareño nunca dejará de alabar: “Si no fue allí, no estuvo en La Habana”.

En conclusión “Cuba es una acertada síntesis del descanso: la amabilidad de sus habitantes, los tragos que trascendieron las fronteras, el sabor de sus tabacos y su rica historia.”agrega Marlise Calderón en “La Nación” en su edición del 29 de noviembre de 1998.

 

Bibliografía:

La expuesta en el texto.

 

Cuba. Cuba. Diagonal. Topografía:

Corre desde 400 a 799 , a la altura de Eva Perón 5600.

Carece de designación oficial.

Recuerda al país caribeño, descubierto por Colón.