En 1812, según sus propias declaraciones al General. Nazar:"Me hallaba accidentalmente en la Villa del Rosario y entusiasta como todos los jóvenes de mi tiempo por la causa de la patria, ayudé al Gral. Belgrano a levantar la batería sobre la barranca, tras la actual iglesia.
Que grata sorpresa tuve cuando el día de su inauguración, acabado de plantar el mástil, formada ya la tropa sobre la batería me dijo el coronel Belgrano: "Vea si está corriendo la cuerda t até bien la bandera para elevarla bien alta, como deben mantenerla siempre.
"Fue para mí lo inesperado de tan grata sorpresa, que repitiéndose el hecho en todas partes, al verme pasar me apodaban en los fogones de los campamentos: "Ahí viene la bandera de Belgrano".
Augusto Fernández Díaz ha refutado la afirmación formulada por Cosme Maciel. Sostiene ser inaceptable lo accidental del motivo de su presencia en Rosario en circunstancia de izarse la bandera nacional por primera vez, por el carácter que investía - era regidor del Cabildo de Santa Fe- y la razón alegada para explicar su intervención en esa ceremonia, tampoco es aceptable. "Trabajaban entonces en ambas baterías, 234 soldados de las compañías de Voluntarios de la Patria y Urbanos, y de esta suerte la cooperación material de un regidor de Santa Fe, su misión era muy distinta, resulta ser un hecho ilógico: de todo punto de vista improbable..."
Oriundo de Santa Fe, nació el 1° de noviembre de 1784. Hijo del alcalde de la ciudad y de su tercera esposa doña María López Pintado.
Después de adquirir una relativa instrucción se dedicó a tareas de cabotaje, donde evidenció una gran destreza en armado de embarcaciones y en una sumaca de su propiedad realizó viajes comerciales entre Santa Fe, La Bajada y Buenos Aires. No llegó a alistarse en la expedición al Paraguay con Belgrano por razones familiares y comerciales.
En enero de 1812 ya se encontraba Maciel con su embarcación en la Capilla del Rosario y pronto prestó su colaboración al coronel de ingenieros Angel Monasterio proveyendo la madera necesaria transportada en su sumaca desde las islas a la costa.
A la llegada de general Manuel Belgrano y del comandante Celedonio Escalada, fue recomendado tan eficazmente por Monasterio, como jefe del cuerpo de cívicos que se había formado, que Escalada lo nombraría su ayudante principal.
Al inaugurarse la "Batería Libertad" Belgrano lo distinguió como vecino destacado, otorgándole el honor de enarbolar la primera Bandera Argentina.
En 1816, intervino como uno de los jefes de la insurrección encabezada por Mariano Vera contra Viamonte. Su acción dirigente lo caracterizaría como uno de los fundadores de la autonomía de Santa Fe.
En 1819, el gobernador Estanislao López confió a Maciel una misión ante Artigas, quien mantenía viva la resistencia de la provincia oriental contra Portugal. En su carácter de secretario del brigadier López durante la campaña de este caudillo contra Dorrego fue comisionado después, para firmar el tratado de paz en nombre del gobierno de Santa Fe.
Disidencias políticas produjeron más tarde - dice Azarola Gil - el rompimiento de Maciel con el Brigadier López, y reducido a prisión bajo la inculpación de haber fomentado el asesinato del gobernante, éste procuraría a Maciel los medios para alejarlo de la provincia, hecho que el acusado se negó.
Ante tal negación fue entonces remitido a Buenos Aires con la prevención que si regresaba a Santa Fe, sería fusilado.
Este destierro parece haber sido el término de la vida pública del patricio.
Después se retiró a los campos familiares de Magdalena ( Provincia de Buenos Aires) en el pago Riachuelo, espacio donde pasa el arroyo que lleva su nombre, al igual que la isla situada en su desembocadura, isla Maciel.
En ese campo lo visitó Pastor Obligado junto A Marcelino Freyre (h), encontrándolo en la galería sentado en una banqueta más vieja que él sosteniendo apenas el bastón de su vejez.