CORRIENTES

El primer europeo que pasó frente al lugar ocupado por la ciudad de Corrientes fue Sebastián Gaboto.


En 1528 exploró los ríos Paraná y Paraguay y, apremiado por el hambre, recibió oportunos auxilios de un poderoso caudillo guaraní llamado Yaguarú, como asegura el historiador don Manuel F. Mantilla. Este cacique tenía su área de dominación en las inmediaciones del actual pueblo de Itatí.


 A posteriori exploró esos ríos don Juan de Ayolas , más sería  fray Juan de Rivadeneira, en 1581 al regresar a España quien señalaría  al rey, la conveniencia de erigir un poblado en el lugar llamado Las Siete Corrientes, próximo a la unión de los ríos Paraná y Paraguay, donde el terreno hacía siete puntas de piedra que salían al río.


A principios de 1588, Juan de Torres de Vera y Aragón hallándose en Asunción se dispuso a cumplir la idea expuesta al monarca.


Partió al frente de una expedición, llegó al lugar mencionado y hallándolo propicio fundaría, la posterior ciudad,   el 3 de abril de 1588, no con su nombre actual sino con el de San Juan de Vera.


Hizo levantar el acta y llevó a cabo las ceremonias establecidas para estos casos. Nombró las autoridades del Cabildo, recibió el juramento de los funcionarios, señaló sitio para la iglesia y en el centro del terreno destinado para plaza plantó el rollo.


Según el citado historiador Mantilla, la primera adición al nombre fue hecha entre los años 1625 y 1630, anteponiédosele  el de San Juan, aun cuando el documento más antiguo que lo contiene es el del 30 de mayo de 1633.  Con posterioridad y sin conocerse por qué razones, se le agregó Las Siete Corrientes de lo que resultó el conocido falso nombre de San Juan de Vera de las Siete Corrientes.


Luego agregaría: "El tiempo y el buen gusto modificaron tan largo título y quedó adoptada la última palabra Corrientes, denominación que más tarde tomaría también el espacio  provinciano”.


Los primeros pobladores introdujeron del Paraguay,  vacas, bueyes y caballos, pero el descuido  determinó la dispersión de mucho ganado que se convirtió  en cimarrón dando lugar, como en otras provincias, a las vaquerías.


De inmediato se procedió a encomendar indios y a la construcción de viviendas de madera, barro y paja.


Hacia 1593, para la práctica religiosa el vecindario construiría prontamente, una pequeña capilla, que se denominó Ermita de San Sebastián, utilizada como iglesia parroquial hasta la edificación de la Matriz a principios del siglo XVII.


Santa Fe y Corrientes que nacieron por los mismos años y de empresas semejantes destinadas a "abrir puertas a la tierra", mantuvieron una activa correspondencia en todo el transcurso de la Colonia y después de la Independencia.


La creación del Virreinato del Río de la Plata, no modificó la condición política del territorio correntino, pero la Ordenanza de Intendencias del año 1782, determinó que Corrientes junto a Santa Fe y Buenos Aires formasen parte de una de las ocho intendencias en que se dividió aquél.

 

Bibliografía:

Romay, Francisco: "Ciudades y pueblos principales fundados hasta 1810." Cap. De la historia argentina de Roberto Levillier. Tomo III. Bs. As,1968.

Gómez Hernán F: "Historia de la provincia de Corrientes." Corrientes, 1929.

 

 

Corrientes. Calle. Topografía:

Corre de N. a S. desde 100 al 6100, a la altura de Av. Pellegrini 1400; Bv. Seguí 1400 y Av. Battle y Ordoñez 1300.

Se le impuso ese nombre por D.  20843 del año 1957.

Recuerda a la provincia argentina de Corrientes fundada en 1588.

 

Emblemática y suntuosa intersección de las calles Corrientes y Córdoba.
La asimilación de los rosarinos a las pautas culturales europeas estuvo condicionada a principios del siglo XX por la imposición de una nueva arquitectura, como  lo demuestran los emblemáticos edificios emplazados en la intersección de la calle Corrientes y Córdoba.


El más antiguo es La Agrícola, en ochava sur – este, cuyos planos datan  de 1903, proyecto del arquitecto F.L.Collivadino, autor de varios edificios que aún conserva Rosario. Pese a su actual nombre, nos dice Silvia Dezorzi: “Fue una mutual ferroviaria la que originalmente encargó la obra y años más tarde se transformó en una “casa de alquiler”. Más tarde al ser comprada por la firma “La Agrícola” S. A.,  fue subdividida como propiedad horizontal, lo que posibilitó que se vendieran individualmente las unidades”


Le siguió  La Inmobiliaria,  proyectado por Buschiazzo en 1916; luego el ex – Palace Hotel (hoy oficinas), de 1920 de autor desconocido para culminar en La Bolsa de Comercio proyectada por Rivera, en 1929.


Nos dice el arquitecto Bonacci: “Esa esquina nos ofrece verdaderos juegos visuales con sus artísticas y singulares cúpulas. Aparte es epicentro obligado para manifestaciones tanto en la alegría como en las penas comunitarias, y seguramente es la esquina con mayor intensidad urbana de la zona central de la ciudad”. 

 

El imponente edificio de la Bolsa de Comercio
Cecilia Ferroni en la revista “Rosario, la fuerza de su historia” a los 120 años de La Bolsa de Comercio se refiere al edificio emplazado en la intersección de las calles mencionadas: El primer local  ocupado por el Centro Comercial – nombre inicial de nuestra actual Bolsa de Comercio- fue un edificio ubicado en la esquina de las calles San Lorenzo y Libertad (Hoy Sarmiento).

A poco de andar, se propuso construir un edificio propio y el crecimiento de sus actividades les llevó a trasladarse, en 1891, a uno existente a media cuadra, por calle  San Lorenzo 1027.


Aún así, la nueva casa, más amplia que la anterior no satisfacía las necesidades de su funcionamiento. Recién en 1905 dos asambleas de socios resolvieron adquirir  el inmueble que ocupaba la Bolsa en arriendo. La obra fue inaugurada 4 años después  con amplias dependencias.


Sin embargo, aquella elegante e imponente construcción con salida a calle Santa Fe resultaba  insuficiente en su capacidad y triunfó la postura de quienes sostuvieron que antes de agrandar ese edificio debía construirse uno nuevo.


La asamblea general extraordinaria del 12 de julio de 1924 aprobó la compra del inmueble de calle Córdoba y Corrientes, donde ya existían “La Agrícola” del arquitecto Collivadino y “La Inmobiliaria” del Arquitecto Buschiazzo.


Sustanciando el concurso de anteproyectos, en 1926, el jurado eligió el que presentara el arquitecto Raúl Rivera, bajo el lema LUZ.”


El Palacio de la Bolsa de Comercio de Rosario fue inaugurado el 11 de noviembre de 1929, y la institución es uno de los lugares de nuestra ciudad que refleja las inquietudes y las pasiones políticas de los miembros que forjaron su historia.