CORAZZI ALFONSO

  En nuestra patria los ferrocarriles se constituyeron en uno de los principales instrumentos de su desarrollo material y social.

Las vías partieron la espina dorsal del desierto, comunicaron los centros urbanos aislados y promovieron la creación de gran número de colonias agrícolas a lo largo de su recorrido.

Y las locomotoras y vagones de distinta procedencia y construcción trasladaron a los principales puertos del país, en especial Rosario los productos de la tierra hacia el resto del mundo.

Puede decirse que desde la instalación de la primera y corta línea que partía desde el centro de la ciudad de Buenos Aires y se internaba en ámbitos hasta entonces despoblados, se inició una especie de revolución que ya no tendría fin.

En la década de 1850 y del 60, si bien los vapores abrieron una nueva perspectiva al comercio argentino, los ferrocarriles acrecentaron los logros alcanzados y proyectaron infinitos bienes a la Nación.

Junto al ingeniero Tomás Allan, al mecánico y armador Enrique Bassett, los maquinistas Alfonso Corazzi y su ayudante Juan Allan fueron los que lanzaron a correr el 30 de agosto de 1857, a la legendaria locomotora La Porteña que se desplazaba desde la estación del Parque (actual plaza Lavalle) hasta Flores.

 

  Bibliografía:

Mikielievich Wladimir C: “Corazzi”. Diccionario de Rosario. Obra inédita.

 

  Corazzi Alfonso. Calle, Topografía:

Corre de N. a S. desde 600 al 1299.

Se le impuso ese nombre por Ord. 98 promulgada en 1940.

Recuerda a Alfonso Corazzi maquinista que condujo "La Porteña" en 1857, al inaugurarse la primera línea ferroviaria del país.