COPACABANA

Expresa Alejo Schatzky: “Si alguna vez se hiciera una reseña sobre los lugares más extraños del mundo, Copacabana ocuparía un lugar destacado. No deja de llamar la atención que un sitio tan alejado del mar en todo sentido comparta  el nombre  con una playa tan famosa. Pero no es éste sin embargo, motivo de gran asombro: existen muchos lugares llamados Copacabana diseminados en territorio americano, incluso uno en Argentina, uno  en la provincia de Córdoba”.

 El  lago Titicaca conserva, respaldado por las montañas de los Andes su milenario prodigio.

  Para contemplarlo como a una de las maravillas de la naturaleza, acuden turistas desde los puntos más lejanos de la Tierra. Su fama se extiende por los cinco continentes

  Hállanse unidos la belleza conmovedora de su paisaje y el prestigio de sus leyendas y su historia. En sus orillas nació y se desarrolló la civilización del Tiahuanaco. Una de sus islas fue la cuna de la civilización incaica.

La América indígena tuvo allí el escenario de algunos de sus más grandes esplendores y Copacabana reposa a orillas de ese lago, a casi 4000 metros de altura  y a 160 kilómetros de La Paz,  con  su condición de santuario al que acude gente de toda Bolivia en busca de cura y bendiciones.

  Hoy, visibles en la comarca hay muchos testimonios de aquél remoto pasado, la lucha de los elementos de las grandes convulsiones geológicas y la pugna de las razas por dejar sobre la Tierra la prueba de su paso, la luz de otro mundo alumbra allí: la del mundo cristiano representado por la dulzura de María. En efecto en el santuario erigido sobre una península venérase a la Virgen de Copacabana patrona de Bolivia.

Copacabana, magia del turismo, cuyo nombre significa en quichua, miradero de la piedra sagrada, está unido a La Paz por una carretera de 141 kilómetros. El camino es un claro anuncio de la maravillosa belleza que vela la virgen novena.

 La Virgen de Copacabana, imagen de Nuestra Señora de la Candelaria, a la que dio nombre definitivo el lugar de su triunfo, es la representación cabal de la fusión del indio con el sentimiento de amor por la doctrina cristiana.

Tito Yupanqui, de la familia real de los incas, nacido y criado en el pueblecito de Copacabana en la segunda mitad del siglo XVI, aprendió "el arte de la imaginería".

En contacto con los misioneros católicos de los que fue discípulo, dedicóse a reproducir en barro las figuras de Cristo y de los santos. Una y cien veces los religiosos quisieron disuadirlo de su empeño. Mientras tanto, los hombres de su misma estirpe burlábanse de sus pretensiones de reproducir las tallas que llegaban desde más allá de los mares.

Nada pudo desalentarlo, partió entonces al Potosí. Allí halló un verdadero maestro quién lo orientó en como lograr la unificación de sus hermanos en un solo culto para pacificarlos, pues los del llano querían como patrono a San Sebastián y los de las tierras altas aspiraban a que el patronazgo lo ejerciera María.

Bendecida la imagen de la Candelaria en el Convento de San Francisco en La Paz, al ser llevada por Tito Yupanqui a Copacabana, todo el pueblo se congregó a recibirla. Fue el 2 de febrero de 1583. En la capilla del lugar rindiéronle culto y devoción en tal forma que menos de un siglo después en 1678 se le consagró una nueva iglesia la que se conserva hasta nuestros días.

El magnífico templo con el transcurrir de los siglos ha sido objeto de reformas, entre las que cabe destacar el nuevo camarín de la Virgen inaugurado en 1913.

El primitivo pueblo indígena ha ido creciendo aunque muy lánguidamente y conservando sus rasgos típicos, que espera ansioso todos los días el arribo del cura con el agua bendita.

A posteriori de la ceremonia que  se realiza con la mayor solemnidad y dada  la bendición, cada familia lugareña destapa una botella de sidra que se usa para empapar a los presentes conocidos y desconocidos, a la usanza de una carrera de Fórmula 1. Posteriormente todos se abrazan y se sacan fotos para atestiguar tan insólito jolgorio.

Repito en este siglo se ha convertido en un pintoresco lugar de turismo para residentes y extranjeros.

 

Bibliografía:

Continente: Mensuario de arte, letras, ciencias e interés general N°66. Bs. As. Setiembre de 1952.

Schatzky Alejo: “Parte de la fe está en Copacabana” Artículo del diario La Nación en su edición del 25 de mayo de 2003.

   

Copacabana. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. entre las calles Montecarlo  y Viña del Mar, desde la Av. Lagos a la calle San Juan de Luz. Barrio Hume.

Carece de designación oficial.

Recuerda a la ciudad de Copacabana, magia de la fe y del turismo.