CONESA EMILIO (1823 - 1873)

  El historiador Miguel Angel de Marco explica así bajo el título de "El imprudente arrojo de Conesa": "El 31 de enero de 1866, tuvo lugar en Pehuajó el bautismo de fuego la 2da. División de Buenos Aires y su jefe protagonizó un acto de imprudente arrojo, el coronel Conesa."

Mitre había ordenado que los batallones de la Guardia Nacional se ocultasen silenciosamente entre montes y pajonales, mientras el cuerpo de caballería del coronel Hornos desorientaba al enemigo que estaba ocupando territorio argentino, amparados por los cañones de la fortaleza de Itapirú.

Narra Seeber que: "Observó de pronto que el coronel Conesa en lugar de permanecer escondido con sus soldados a viva voz arengó a sus tropas, y de inmediato enardecidos se lanzaron con sus bayonetas sobre los paraguayos con ese denuedo e irreflexión propios de tropas novicias, y empezaron a caer con el fuego certero."

Marchaban a paso de trote, jadeantes con gran esfuerzo, cuando sólo estaban acostumbrados a montar veloces caballos y no a caminar o  correr cargados con fusiles y calzados con los pesados botines de la infantería.

“Los 300 paraguayos del primer escalón se retiraron  rápidamente y en perfecto orden - según Garmendia - porque iban desnudos y descalzos, mientras tiroteaban a sus seguidores, hasta que cruzaron el Pehuajó, donde nuestras tropas  se hicieron fuertes en los bosques y recibiendo  refuerzos revirtieron la situación con el fuego de sus armas largas y la mortífera acción de los cohetes”.

Luego de cuatro horas de lucha salió en apoyo de nuestras fuerzas la 1° División, mientras el enemigo se retiraba dando gritos de victoria.

Las bajas argentinas alcanzaron a  85 muertos, 259 heridos y 55 contusos mientras los paraguayos tuvieron 200 bajas.

Conesa recibió una velada reprensión del Gral. en jefe  en la proclama que dirigió a la Guardia Nacional de Buenos Aires, la cual le reclamaba que fuese menos pródigo con sangre generosa.

Fue gravemente herido en Paso de la Patria (1866) y  agobiado por sus dolencias físicas debió regresar a Buenos  Aires .

Aún convaleciente de sus males, marchó desde la guarnición a Fraile Muerto el 16 de agosto de 1867 cuando en Córdoba estalló una revolución contra el gobernador de entonces Dr. Mateo J. Luque.

El pueblo cordobés le obsequió una medalla de oro por su comportamiento y fue ascendido a Comandante en jefe del Ejército del Interior.

A principios de 1868 tuvo actuación en Santa Fe durante la revolución contra Nicasio Oroño, dos años después actuaría  en la represión del levantamiento de López Jordán en Entre Ríos, a quién venció en el combate de Punta del Sauce.

En adelante cumpliría  dos nuevas funciones ajenas a la militar porque durante dos años, de 1870 al 72 representando  a la provincia bonaerense en el Congreso de la Nación. Militó en el Partido Autonomista.

Las fatigas de su multifacético quehacer y las graves heridas recibidas en el campo de batalla lo envejecieron prematuramente falleciendo el 3 de septiembre de 1873.

En su sepelio, Vicente Fidel López pronunció estas palabras: "... Conesa era señalado entre los bravos por la bondad y la templanza de su carácter, y por la moralidad ejemplar de su vida..."

Bibliografía:

Demaría Antonio M.: "Perfiles históricos." Publicado en 1887.

"Historias" en diario La Prensa, en su edición del 25 de marzo de 1923.

De Marco Miguel Angel: "La guerra del Paraguay". Editorial  Planeta. Buenos  Aires, 1955.

 

Conesa. Pasaje. Topografía:

Corre de E. a O. desde 6400 al 6499, a la altura de Fraga 100.

Carece de designación oficial.

Recuerda al militar Emilio Conesa (1823 - 1873), que intervino en la guerra del Paraguay con bravura y generosidad extrema.