COLOMBRES JOSÉ EUSEBIO (1778 – 1859)

Colombres nació en San Miguel de Tucumán en 1778, hijo de José Colombres y Thames, español, y de María Ignacia Córdoba, tucumana.


Tras el proceso independentista, formó parte de la llamada Liga del Norte, lo que le valió tener que exiliarse tras la segunda asunción de Juan Manuel de Rosas como gobernador de Buenos Aires.


Su relación con la industria azucarera: Luego de la Independencia, Colombres regresó a Tucumán, donde además de tareas clericales desempeñó un importante papel como impulsor de la industria azucarera en dicha provincia. Tal es así, que en 1821, inauguró una extensa plantación en tierras propias, importando maquinarias extranjeras y nuevas técnicas, como los molinos.


Los caudillos federales a partir de la década del 20 se afianzaron en todo el país. Tenían un poder absoluto sobre sus territorios. Defenderían a su modo, con salvajismo  las regiones más postergadas frente a la hegemonía de la poderosa Buenos Aires. Rosas, Quiroga y López dominarían  la Confederación.


Colombres era unitario por convencimiento, aunque federal porque bregaba por la voluntad de las provincias, y por décadas debió enfrentar  - no con las armas sino con pluma y la oratoria, asumiendo todos los peligros que ello implicaba luchar contra la detentación del poder económico y militar, constitutivos del caudillismo.


A consecuencia de las derrotas sufridas por el Gral. Lamadrid, tan unitario como él debió sufrir varios destierros que interrumpieron su obra de progreso para Tucumán hasta que Rosas fue vencido en la batalla de Caseros en 1852.


La verdad histórica señala  que cuando Facundo Quiroga iba a invadir su ciudad, Colombres fue escogido por el gobernador de la provincia para obtener del general Lamadrid que no se alejara de la misma con su tropa para defensa  y obtuvo lo que se propuso.


En efecto después de la batalla de Ciudadela, el 4 de noviembre de 1831, ni la persona ni sus cañaverales sufrieron detrimento alguno.”


Tras el proceso independentista, formó parte de la llamada Liga del Norte, lo que le valió tener que exiliarse tras la segunda asunción de Juan Manuel de Rosas como gobernador de Buenos Aires.


Hasta 1852 permaneció en Tupiza, Potosí, Bolivia, volviendo en dicho año a Tucumán tras la caída del rosismo.


Luego de su regreso, en diciembre de 1858 fue nombrado obispo de la Diócesis de Salta, que no tenía obispo desde 1830, por nominación del presidente Justo José de Urquiza.


Como obispo impulsó la creación de una nueva Catedral de Salta, pero murió tan sólo dos meses después de haber asumido.


Falleció el 11 de febrero de ese año a la edad de ochenta y un años.


Sus restos se conservan en la Iglesia Catedral de Tucumán.


La casa de Colombres fue declarada Monumento público nacional el 9 de octubre de 1913.

 

 

 

 

 

Bibliografía:
Schlech Emilio J: “Noticias históricas sobre el azúcar en la Argentina”. Buenos Aires. 1945.
Schlech Emilio J: “Nacimiento de la industria azucarera argentina y su fundador el Dr. Eusebio Colombres (1821 – 1858)

 José Colombres. Calle. Topografía:
 Corre de S. a N.  desde 3100 hasta 3300 a la altura de Rivarola 7700.
Se le impuso ese nombre por Ord. 25 del año 1920.
Recuerda  a José Eusebio Colombres (1778 – 1859) 1859)  político y obispo argentino. Fue diputado por Catamarca durante el Congreso de Tucumán en 1816. Con anterioridad se llamó Santa Fe.