COLOMBO LUIS (1878 - 1950)

Quien al mundo vino y no bebe vino /...¿para qué vino?... refrán popular que ensalza cierto carácter dionisiáco que ha de tener la vida humana.


EL VINO EN LA DIETA ARGENTINA: Hoy consta que el vino es elemento clásico de la gastronomía de Argentina, seguido de ingredientes como el aceite de oliva, el limón, el ajo, la cebolla y el laurel, todos propios de la dieta mediterránea.
Sería, pues, difícil de imaginar una cena o un almuerzo argentinos, especialmente si se trata del típico asado argentino, en el que faltara el vino.


En rigor, hasta que no se inició la gran inmigración transatlántica procedente de Italia, España, e incluso Grecia desde la segunda mitad del siglo XIX, el gusto de la población criolla urbana argentina se centraba en los vinos tintos de mesa, cual los de origen priorato, mientras que la población rural y semirural gaucha bebía ciertos tipos de arrope de uva fermentados, y en ciertas ocasiones verdaderas alojas de uva.


En la producción artesanal de vino argentino se destacó –y mantiene merecida consideración– el llamado vino patero. Casi todos estos vinos, en cuanto a su tenor de fermentación y a su color, entran en la amplia clasificación de los vinos tintos.
El vino más tradicional entre los argentinos es del tipo llamado tinto, de mucho cuerpo y de suyo muy astringente.


Por su color es coloquialmente llamado quebracho, alusión al Schinopsis balansae, árbol austral de madera rojiza y, al igual que los vinos tintos, rico precisamente en tanino.


 En la segunda mitad del siglo XX las clases medias del país favorecieron los llamados "vinos rosados", de bouquet intermedio entre los intensos y ásperos tintos (popularmente llamados por los porteños: "totíns" o "tintardos") y los más suaves "claretes" de tipo italiano, o incluso los muy suaves al paladar (aunque en ocasiones de alta graduación alcohólica) vinos blancos.


En el siglo XX, la producción de vino dejó de ser artesanal para convertirse en una intensa industria vitivinícola, que iba desde  las bodegas de elaboración de productos derivados de la vid hasta las bodegas de comercialización de vinos.


La firma de Luis Colombo, gozaba allá por 1914 de una acreditada fama, al producir vino Tomba,  a tal punto que las casas de comercio de los pueblos de distintas provincias y del comercio minorista de Rosario realizaban operaciones comerciales con ella.


Don Luis Colombo nacido en Rosario en 1878, recibió su educación en Italia regresando con  su familia en 1891.


Después de trabajar como empleado de la firma de don José Piñeiro y Cia., fue habilitado como socio  al demostrar una singular versación en materia financiera.


En efecto conocía el mecanismo de los grandes centros  instituciones comerciales e industriales y le era propio el don de organización y vivaz espíritu de empresa.


Editó "Luis Colombo versus Ignacio Granado. Un caso de sociedad", Bs. As. 1918; "Luis Colombo versus Santos Manfredi y Miguel J. Culaciatti" (Principales actuaciones del expediente N°94), Rosario 1914.


A los 20 años, también se dedicó a la política de la ciudad, siendo  concejal municipal de Rosario, iniciando al mismo tiempo sus actividades comerciales.
Ocupó pronto la presidencia de la Bolsa de Comercio de Rosario y la Dirección de una compañía de seguros.


Simultáneamente fue presidente de las Compañías de seguros La Rosario, La Rosario Agrícola.

Con espíritu de expansión en las relaciones interamericanas hizo que Argentina tuviese presencia en 1939, en las exposiciones industriales de New York y San Francisco, considerando el éxito obtenido por nuestro país en las exposiciones de ese carácter que él mismo organizara en 1933 - 1934.


También   de sociedades anónimas como Luis Colombo y Cia., y de la Sociedad Bodegas y Viñedos "Domingo Tomba" entre otras.
.Después al radicarse en Buenos Aires,  ensanchó su campo de acción y de iniciativas siendo en 1925 designado presidente de la Unión Industrial Argentina, función que desempeñó por el espacio de veinte años.


Fue presidente de las Comisiones honorarias del impuesto a los réditos y a las transacciones y del Censo Industrial de la Nación.
Con verdadera capacidad de análisis fue convocado para integrar la Comisión honoraria sobre los ferrocarriles y su situación y la Comisión administradora de la Flota Mercante del Estado.

Su experiencia financiera la expuso en los diarios La Nación, La República y La Capital de Rosario, y como autor del libro: "Levántate y anda."

Falleció en La Falda provincia de Córdoba, el 26 de septiembre de 1950.

 

Bibliografía:
Mikielievich, Wladimir C.: "Diccionario de Rosario." (Inédito).
"Álbum historiológico de Rosario." Biografías de autoridades, profesionales, negociantes e industriales. Rosario 1914.

Colombo. Pasaje. Topografía:
Corre de E. a O. desde 100 al 299, a la altura de San Martín 5900. Barrio Tiro Suizo.
Se le impuso ese nombre por D. 22.012 del año 1958.
Recuerda a Luis Colombo (1878 - 1950), empresario rosarino que presidió la Unión Industrial durante dos décadas.