CHILE

Desde muy antiguo los aymaráes llamaban Chilimapú a la región que hoy ocupa la República de Chile.

Hernando de Magallanes después de atravesar el estrecho que actualmente lleva su nombre, al salir al Pacífico fue el primer europeo que avistó tierra chilena (1520).

El verdadero descubridor de Chile fue Diego de Almagro, quién partió del Perú al frente de 250 soldados en 1535, y después de atravesar Bolivia  llegó a aquella estrecha llanura trasandina  a la que los naturales llamaban "Chilli" quedó profundamente decepcionado. Allí no había lo que él buscaba ni había pensado que la mole de las altas cumbres nevadas fuera a exigirle tan grandes penurias. Su desazón no amedrentó a Valdivia, que emprendió la conquista de la región cinco años más tarde.

 

Así como doscientos años antes Túpac Inca Yupanqui,  al anexar aquellas tierras al imperio incaico había fijado sus confines en el río Maule,  Valdivia optó por fijar los suyos junto al río  Bío Bío, fundando el 12 de febrero de 1541 la ciudad de Santiago del Nuevo Extremo que sería la capital del país.

Las belicosas tribus araucanas comandadas por Lautaro y Caupolicán se coaligado en feroz guerra contra los hispánicos.


Las ciudades de La Serena, Concepción y otros poblados fueron ganados por los indígenas y Valdivia después de la derrota de Tucapel el 3 de diciembre de 1553, cayó prisionero y fue ejecutado cruelmente.


EL virrey del Perú mandó entonces a su hijo Diego Hurtado de Mendoza quien consolidó la conquista del territorio chileno y vengó a Valdivia con duros escarmientos. Pero de todos modos  ni el rigor ni la evangelización consiguieron doblegar la altivez  araucana.


Si bien los nativos admitieron su vasallaje en el tratado ls "Paces de Quillín conservaron su independencia y España debió aceptarlo como un hecho consumado.


En sus comienzos Chile fue una gobernación dependiente del Virreinato del Perú y hasta 1776 abarcaba la región argentina de Cuyo al Este de la cordillera. En 1778 fue elevada a la categoría de Capitanía General.


Con la riqueza agropecuaria de sus valles, la explotación de cobre y un discreto contrabando la colonia fue adquiriendo cierta prosperidad, y la poblaron hombres que resistieron a la voracidad de los piratas, a la hostilidad de los araucanos y las desventuras de los sismos.


La Real Audiencia de Santiago comenzó a funcionar en 1809 y a mediados del siglo XVIII fue introducida la imprenta y se fundaron la Universida de San Felipe y la Casa de la Moneda.


El 18 de septiembre de 1810, año de las revoluciones americanas, Chile también vibró queriendo liberarse del poderío español, y el último gobernante realista se avino a resignar el cargo, satisfaciendo las instigaciones de José Antonio de Rojas, Martínez de Rosas el guamalteco José Antonio de Izizarri y el irlandés Juan Mackena convocando un  Cabildo abierto el cual resolvió la instalación de una Junta. La misma, de carácter provisional gobernaría hasta que se eligieran diputados del resto del país, a nombre de Fernando VII a quien el secretario de la Audiencia llamaría "El más adorable monarca."


"Los sucesos del 18 de septiembre en Santiago de Chile tuvieron gran similitud con los ocurridos en Bs. As. el 25 de Mayo; en ambas ciudades la revolución se operó pacíficamente bajo la presión de los criollos constituyéndose una Junta Provisional con el mismo número de miembros dispuesta a regir sus propios destinos y su soberana voluntad.
Algún tiempo después José Miguel Carrera logró copar la situación y virtualmente asumió la dirección  del gobierno en noviembre de1811.


Luego de marchas y contramarchas entre sitiadores españoles y patriotas en 1814, O' Higgins  después de treinta y tres horas de combate fue vencido en Rancagua y otra vez se impuso el poder español.


Los revolucionarios no desistieron de sus propósitos de libertad y atravesando los Andes pasaron a Mendoza, buscando el apoyo necesario y la oportunidad de recuperar la libertad de su país.


Allí se encontraba un Gral. argentino don José de San Martín, formando su glorioso ejército, y a él se unieron los chilenos. Carrera no halló más que sinsabores, en cambio O´ Higgins con las fuerzas patriotas volvió a su tierra  como libertador.


Después de la victoria de Chacabuco, el ejército entró en Santiago y el 12 de febrero de 1818 fue proclamada la independencia de Chile, que quedó definitivamente afianzada con la batalla de Maipú.

 

 

Bibliografía:
Millán, José R.: "Compendio de historia americana." Editorial Kapelusz. Bs. As. 1927.
Encina Francisco A.: "Historia de Chile." Edit. Nacimiento, Santiago 1950.

Chile. Pasaje. Topografía:
Corre de N. a S. desde 1000 al 1099, a la altura de San Luis 4900.
Carece de designación oficial.
Recuerda al país sudamericano libertado por el Gral. San Martín.