CHAÑAR

Entre el Chaco y el pastizal pampeano esta la provincia fitogeográfica del espinal en forma de gigantesca herradura que rodea la pampa húmeda.


Recibe este nombre "espinal" por el carácter xerófilo de sus bosques y cuyo relieve cubre planicies, llanuras y serranías (en la provincia de Buenos Aires) sufriendo grandes variaciones climáticas.


Es un largo arco cuyo recorrido es de N. a S. y de E. a O. con variadas precipitaciones anuales de 1.100 milímetros de lluvia por año en la Mesopotamia hasta la templada seca de 240 mm. en Santa Isabel, La Pampa.


Sin embargo, hay compensaciones ambientales que posibilitan cierta uniformidad en el territorio así por ejemplo en el sector N.E., de mayores lluvias coincide con el de mayor evaporación y suelos más finos que son, por eso, menos permeables y disminuyen el agua disponible para las raíces.


Otro ejemplo es el sector S.O., más seco que por ser más frío tiene menor evaporación y suelos más gruesos que acumulan el agua, a la que una capa inferior de toscas impide escapar.


Por este motivo, aunque alternan con sabanas, estepas de gramíneas y palmares, las comunidades principales del espinal son los xerófilos compuestos por algarrobos, caldenes, chañares y sus congéneres.


El chañar es un arbusto o puede ser un árbol de uno a cuatro metros de altura, que crece sólo o asociado con otros constituyendo bosquecillos, isletas o chañarales.


Los ejemplares solitarios pueden alcanzar hasta diez metros de elevación. Su tronco cubierto de una corteza gris cuando alcanza un importante porte arbóreo se desprende en fajas longitudinales mostrando una superficie de color verde.


Sus hojas son compuestas caducas y la floración se produce en los meses de primavera, son amariposadas, amarillas o anaranjadas y pequeñas en racimos breves.


En efecto en la temporada primaveral, el amarillo dorado del los chañarales adornan la vegetación verde del bosque chaqueño o el monte, porque esta especie arbórea no es exclusiva del espinal.


En tanto, también constituye montes de abrigo para el ganado, su follaje alimenta las cabras y su fruto constituye un forraje auxiliar de cierto valor nutritivo.


Por otra parte, con los frutos, se preparan "aloja y arrope" como herencia indígena pues los naturales los elaboraban tanto de algarrobo como de chañar.


Su madera blanca - amarillenta, porosa y liviana se emplea para fabricar estribos, yugos de arado, remos de bote, mangos de herramientas y leña para quemar. Por lo que se desprende que el chañar es un árbol utilitario.

 

Bibliografía:
Prof. Dembo Adolfo: "Vida vegetal." Cesarini Hnos. Editores. Buenos Aires, 1952.

 

Chañar. Pasaje. Topografía:
Corre de N. a S. desde 2100 al 2199, a la altura de Riobamba 5600.
Se le impuso ese nombre por D. N°4664 del año 1977.
Recuerda al árbol indígena que ofrece diferentes usos.
Con anterioridad se denominó Pasaje N°4.