CERVANTES SAAVEDRA MIGUEL DE (1547 - 1616)

Aunque no escasean los datos documentales que permiten trazar la biografía de Cervantes, es tal el interés que siempre ha despertado todo lo referente al escritor que se ha derrochado mucho ingenio y mucha fantasía para llenar las lagunas de información cierta y fehaciente.


El 24 de abril de 1547 en Alcalá de Henares, España, nació don Miguel, hijo de un hombre de oficio nada prestigioso cuyas deudas lo enviaron a la cárcel.


Fue el cuarto de seis hijos en una familia extremadamente humilde


Desde el siglo XVIII está admitido que el lugar de nacimiento de Miguel de Cervantes fue Alcalá de Henares, ​ dado que allí fue bautizado, según su acta bautismal, y que de allí aclaró ser natural en la llamada Información de Argel (1580). La cual resultó destruida en un incendio durante la Guerra Civil Española.

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El hombre escribió hace cuatrocientos años: “En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…” así con un párrafo que condensa la ironía y el desencanto que contiene el resto del libro, Miguel de Cervantes Saavedra presenta a su Hidalgo caballero Don Quijote.


Cuando se trasladó a Madrid publicó algunos poemas dedicados al nacimiento de la Infanta Catalina, la segunda hija de Felipe II, y después en 1569 algunos versos a pedido de su maestro Juan López de Hoyo en “Historia y relación de las exequias reales”, en ocasión de la muerte de Isabel deValois, tercera esposa de Felipe II; anexándole un soneto, unas redondillas y una elegía, considerados por la posteridad como sus escritos más antiguos, imitando el estilo del humanista Petrarca.


Su vocación literaria resultó interrumpida por la guerra.


Allá el joven Cervantes a los 24 años a bordo de una galera de la escuadra de Don Juan de Austria partió hacia la Isla de Chipre y participó de la Batalla de Lepanto, donde como soldado del rey quedó manco para toda la vida, como consecuencia de un arcabuzazo en la mano izquierda.


Su retorno a Italia en 1575, fue una odisea dado que una flotilla de corsarios lo mantuvieron junto a su hermano en cautiverio durante cinco años, aunque intentó fugarse cinco veces, hasta que monjes de una orden cristiana lograron juntar fondos para su liberación.


De regreso, ya libre se convirtió en un febril lector de los escritos humanistas lo que produjo en él una revelación de misteriosas posibilidades interiores.
En verdad escribió su primera novela “La Galatea” de carácter pastoril y pequeñas obras para hacer reír.


Nunca nada fue fácil para don Miguel, excepto el talento.


Como sucediera casi 20 años después cuando quiebra un banquero Simón Freire de Lima en cuya institución Cervantes había consignado una cantidad para la Hacienda e incapacitado de devolver el dinero fue a dar con sus huesos a la cárcel.


Dicen que allí entre las piedras húmedas y las rejas, empezó a imaginar el Quijote, que comenzó a escribir a comienzos del Siglo XVII cuando se fue de Sevilla a Valladolid.


Un editor de Madrid se interesó por la obra y el 2 de junio de 1605 apareció la primera parte del consagrado libro.


Diez años después publicó la segunda parte verdadera (1615) que completó como una caricatura perfecta de la literatura caballeresca del mundo.


Por aquel entonces el éxito fue feroz pues se reeditó seis veces el mismo año y aparecieron ediciones piratas en Lisboa, Valencia y Zaragoza.


Su verdadero título: “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha” fue dedicado al séptimo duque de Béjar.


La obra cuenta con 52 capítulos que narran las aventuras de don Alonso Quijano, hidalgo de escasa renta y algo excéntrico, exageradamente aficionado a leer libros de caballerías lo cual le ocasionó la pérdida del poco juicio que tenía concibiendo la idea de partir del lugar de la Mancha, región de Castilla, donde vivía en busca de aventuras y “desfacer entuertos” y realizar, en fin toda aquellas empresas que se narraban en los voluminosos libros que leía.


El hidalgo y el escudero vivieron muchas aventuras, pues salían, entraban y volvían a salir, mientras en el camino le pasaban cosas absolutamente fantásticas…
Don Quijote cayó en la famosa cueva de Montesino que estaba cerca de Ruidea y vio el paso de la Edad Media en un desfile mágico… Y después no se sabe si lo soñó, lo vio o lo inventó… Pero él igual pidió que le creyeran.


Al tiempo, los dos protagonistas llegaron a la casa de unos duques que les hacían una bromas bastantes crueles, entonces siguieron camino hasta Barcelona y finalmente Don Quijote murió.


Cerca de la muerte, el Hidalgo se puso cuerdo y volvió a ser el hidalgo de campo que era antes.


En cambio, Sancho Panza lloraba mucho porque se había contagiado de las lecturas de su amo que quería seguir acompañando a su caballero andante por el  mundo.


El libro de Cervantes como “La Odisea”, “Las mil y una noches” y “Los viajes de Gulliver” puede darse a los niños como libro de entretenimiento y puede servir como texto a un filósofo, para una teoría acerca de la vida. Está en él, una enorme sabiduría, una crítica de la realidad en medio de la locura más escandalosa.


Don Miguel murió de hidropesía el 23 de abril de 1616 ignorando que había roto el molde de los libros de caballería que él tanto había leído.


Siempre fue un hombre pobre. Lo enterraron en el Convento de Monjas Trinitarias y no le pusieron lápida.


Hasta hoy, nadie sabe dónde están los huesos de este hombre.


El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha sigue siendo famoso 400 años después de su muerte (1616) y es considerada la epopeya más extraordinaria de la Península Ibérica.

 

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Bibliografía:
Giúdici Alberto: "Miguel de Cervantes Saavedra." Revista Nueva, 1997.
Maraso Arturo: "Cervantes" Academia Argentina de Letras, Bs. As. 1950.
"Miguel de Cervantes." Diario La Capital de Rosario, en su edición del 25 de octubre de 1998.

Guerriero Leila: "La novela de un hombre pobre" en la revista de La Nación, en su edición del 12 de diciembre de 1999.

Cervantes Saavedra. Cortada. Topografía:
Corre de N. a S. desde 600 Bis al 699 Bis, a la altura de Juan José Paso 900.
Se le impuso ese nombre por Ord. 23 del año 1940.
Recuerda a Miguel de Cervantes Saavedra  (1547 - 1616), célebre escritor y autor de Don Quijote.

 

NOTA CURIOSA PARA LOS ROSARINOS:
La casa con una estatua de Cervantes en su fachada:

En Rosario existe una propiedad, ubicada en calle San Juan 881/83/85 (casi Maipú), que en el primer piso de su fachada, una hornacina contiene la escultura de cuerpo entero de uno de los más grandes autores de la Literatura Universal, Miguel de Cervantes Saavedra.

La obra, realizada por Eduardo Barnes, se basa en la mirada de Cervantes, mientras con la mano derecha aprieta contra el corazón su obra cumbre, que narra la fantástica epopeya de un caballero y su fiel ayudante. Nada más y nada menos que la historia de Don Quijote de la Mancha junto a Sancho Panza, su escudero.

Esta propiedad fue impulsada por sus dueños iniciales, los hermanos Sebastián y Luis Romanos. El proyecto, que pertenece a José Gerbino, acompañado por Leopoldo Schwartz y Manuel Tristán Ocampo, fue finalizado en 1928.

Los hermanos Romanos eran inmigrantes españoles procedentes de Zaragoza, que años después de llegar al país, con esfuerzo y sacrificio, trajeron a sus prometidas y formaron sus hogares. En la propiedad, aparte de las distintas dependencias, en uno de los salones instalaron una imprenta que llamaron “La Cervantina”. Este oficio ya lo tenían en España, y en Rosario comenzaron a editar un periódico al que denominaron “El Eco de España”.

El mayor homenaje de la construcción que los hermanos Romanos mandaron a construir en Rosario consiste en su monumental fachada única en la ciudad, con estricta simetría respecto de su eje central y un remate superior que la ennoblece a través de una logia abierta al cielo.

El edificio está formado por cuatro departamentos, amplios, dos locales comerciales y un departamento interno perteneciente a una edificación anterior. Esta propiedad fue declarada Patrimonio Arquitectónico Histórico de la ciudad.

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