CENTRAL ARGENTINO

Rosario se convirtió de aldea en ciudad en  un abrir y cerrar de ojos. Fueron desde los mediados  años del siglo XIX, cuando se consolidó el proyecto agroexportador, se armó el puerto y se trazó la red ferroviaria.

Época de crecimiento poblacional vertiginoso y de consolidación de una burguesía  local que apostaría al crecimiento de su espacio. El puerto y los ferrocarriles se convirtieron en la matriz sobre la cual crecería prácticamente durante todo esa centuria.

 

Reynaldo Uribe en su fascículo "El tren" expresa: "En la provincia de Santa Fe el ferrocarril fue un importantísimo factor de vinculación de los asentamientos rurales con los centros de consumo, pero además el origen de muchas colonias agrícolas en un territorio prácticamente despoblado y por lo tanto poco productivo".


Nos informa Juan José Gschwind:“Entre el cúmulo de preocupaciones progresistas que inquietaban el espíritu dinámico del general Justo José de Urquiza, debe destacarse la relativa a la realización de un plan ferroviario, llamado a vincular el litoral con las regiones mediterráneas de la Confederación.”


Llevando al terreno de los hechos el propósito enunciado, el 28 de enero de 1854, el Gobierno Nacional delegado con sede en Paraná, autorizó al ministro de Hacienda para dirigirse al Encargado de Negocios Argentino acreditado ante el gobierno del Uruguay, le recomendara que por intermedio de alguna casa de Montevideo, a  Estados Unidos, el envío de un ingeniero inteligente, práctico en caminos de hierro.


Así que el 24 de junio de 1855 el ingeniero norteamericano Allan Campbell  firmaría un contrato con el Poder Ejecutivo cuando ya habría efectuado un reconocimiento experimental de una línea férrea desde el puerto de Rosario hasta la ciudad de Córdoba. 


En ese mismo año, el gobierno de la Confederación pensando en el problema de la financiación del proyectado ferrocarril autorizaría  al banquero José Buschental, Caballero de la Gran Cruz de la Distinguida Orden de Isabel la Católica - a quien Urquiza ya conocía por haber realizado  antes operaciones financieras y de venta de armas y vestimenta para el ejército - a contratar la construcción de una ferrovía que realizara el recorrido Rosario - Córdoba, según los estudios del ingeniero Campbell.


En su art. 3° dice que los terrenos para el camino, muelles, estaciones y desembarcaderos serán entregados libres de todo gravamen a la empresa por el Gobierno y los que no  se hallasen de propiedad pública serán expropiados por su cuenta y pagados por él. Luego un nuevo decreto duplicó la extensión a cada lado del ramal a cuarenta cuadras.


En octubre de 1857 - agrega Reynaldo Uribe - El vicepresidente en ejercicio de la Confederación prorroga por ocho meses la autorización extendida a Buschental e incorpora a Guillermo Wheelwright a la sociedad sin muchas explicaciones.


Según Scalabrini Ortiz este empresario era el único que podía emprender la obra, dado que sólo él poseía todos los detalles técnicos y análisis de costos más los planos originales  presentados por Campbell.


Cinco años después, en septiembre de 1862 el Congreso Nacional autorizando  por ley la construcción del camino de hierro entre Rosario y Córdoba, el ministro del interior, Guillermo Rawson, el 16 de marzo de 1863 firmaría con Guillermo Wheelwrigth el contrato respectivo, en el que además de concederse los terrenos necesarios para la vía, estaciones y dependencias, como la exoneración de impuestos, nacionales, provinciales y municipales durante cuarenta años y la garantía del 7% durante todo el tiempo de la concesión, se agregaría la cesión de una legua de tierra a cada lado del camino de hierro a partir de cuatro leguas de Rosario y hasta otras tantas antes de llegar a Córdoba, a fin de destinarse a la colonización.


La mayor parte de las tierras cedidas a la empresa inglesa encargada de tal emprendimiento tenía dueños, lo cual motivó un estallido de protesta, quienes firmemente se resistirían  a las expropiaciones.


Raúl Scalabrini Ortíz en "Historia de los Ferrocarriles Argentinos", dijo con acierto: "La extirpación de los propietarios argentinos fue una operación dolorosa. Uno a uno se los extrajo de sus tierras, como quien limpia de parásitos una superficie."


En ese clima de ansiosa expectativa, la ciudad recibió con alegría a la tripulación del "Englishman", primer buque que traía los materiales para la obra, como lo testimonia la vivida descripción que dejó Juan Alvarez de esa jornada tan particular. 

    
El 19 de abril de1863, se  iniciaron  las obras y al año siguiente comenzaron a cimentarse los estribos del puente sobre el Carcarañá.


 El diario "El Cosmopolita" del 24 de agosto de 1865 describía que los trabajos de colocación del puente están muy adelantados y llegando los rieles allí, encontrarán el puente listo..."


La inauguración simbólica se hizo el 20 de abril, en las cercanías de la actual Av. Wheelwright, con el júbilo de la población de Rosario y la presencia del presidente de la Nación don Bartolomé Mitre, su ministro del interior Dr. Rawson y el empresario que posibilitó el emprendimiento Guillermo Wheelwright.


Desde 1866 hasta 1870 se habilitaron nuevos tramos del Ferrocarril Central Argentino y la línea sería entregada al servicio público el 25 de abril de ese último año.


El 18 de mayo de 1870 se produjo la habilitación total del Ferrocarril Central Argentino, que consistió en un viaje completo de Rosario a Córdoba, inaugurándose también la comunicación telegráfica directa entre las mismas.


Fue la segunda gran obra de infraestructura que benefició  a la ciudad  en su desarrollo, luego de la construcción del primer muelle de Hopkins quien había comenzado   a prestar servicios portuarios el 26  de febrero de 1857.


Desde aquellos días, el extenso recorrido que uniera las dos ciudades más importantes del interior del país, Rosario y Córdoba, partió en dos al desierto, contribuyendo no sólo al progreso regional sino al desarrollo nacional proyectando a nuestra ciudad a un rango económico de primer orden en Sudamérica.

 

 

Bibliografía:

Uribe Reynaldo H: "El tren" Fascículo N13° de "Historias de nuestra región" editado por La Capital. Material elaborado por distintos autores para la Subsecretaría de Cultura de la Provincia de Santa Fe.

"El Ferro - Carril." En diario "La Capital" de Rosario, en su edición del 20 de octubre de 1865.

Alvarez, Juan: "Historia de Rosario." Santa Fe. Universidad Nacional del Litoral, 1981.

 

Central Argentino. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. desde 00 al 700, a la altura de Humberto 1° 800; paralela a Av. Alberdi 00 costeando el paredón del Ferrocarril Manuel Belgrano.

Se le impuso ese nombre por D. 24564 del año 1960.

Con anterioridad se denominó Facundo de Zuviría.

Recuerda a la primera línea ferroviaria que unió  nuestra ciudad y Córdoba (1863 - 1870).