CENTRAL AVENIDA

Entre 1910 y 1930 la ciudad creció siguiendo la coherencia lógica de la especulación inmobiliaria que dominaba los proyectos concebidos para regular su expansión. Algunos terminaron en fracasos como el de la Gran Avenida Central propuesta por la "Urbanizadora Rosarina" dirigida por Julio Daniel Infante, por entonces establecida en calle Rioja 1353, la que presentara el 1° de octubre de 1910 un proyecto explicitando que para realizar tal emprendimiento estaba adquiriendo propiedades en el trayecto de la indicada Av. Central y por la cuantía de las adquiridas en la manzana comprendida entre las calles Córdoba, Laprida, Rioja y Maipú era necesario que la Municipalidad iniciara gestiones con todos los dueños de fincas situadas en ella (como lo está haciendo la Municipalidad de Bs. As. en un caso análogo).
La Avenida se extendería desde la plaza de Mayo hasta la plaza de Santa Rosa (hoy Sarmiento) con aceras sobreelevadas a la altura de un primer piso y conectadas por puentes peatonales - así lo consideró J. Daniel Infante en una primera circular.
La Municipalidad de Rosario de Santa Fe en la Ordenanza N°61 del 11 de noviembre de 1910 declaraba de utilidad pública la apertura y construcción de una avenida con un ancho de 42 metros destinados a vía pública y 80 metros con edificación directa o indirecta apropiando para ello todos los terrenos en una zona de 122 metros de ancho.
La misma partirá del extremo Este de la ciudad, cruzará por la plaza de Mayo y terminará en la calle La Plata dividida en cuatro secciones:

-1ra. de Av. Belgrano a calle Laprida.
-2da. de calle Laprida a la de Corrientes.
-3ra. de calle Corrientes a Plaza Independencia.
-4ta. y de la última mencionada a la calle La Plata (actualmente Ovidio Lagos.)

La acogida a tal proyecto no pudo ser mejor por parte de los poderosos de todos los ámbitos culturales, económicos financieros y sociales de la ciudad, citando entre ellos al Dr. Isidro Quiroga, Dr. Juan Alvarez, E. Astengo, y Juan Bautista Castagnino, Ciro Echesortu, Casiano Casas, Alfredo Rouillón, Juan Cabanellas, Dr. Lisandro de la Torre, Cornelio Casablanca y muchos más.
Al mismo empresario se debe también la construcción del Barrio Obrero Arrillaga, sobre Bv. Avellaneda algunas de cuyas viviendas estilo "Monterrey" subsisten todavía.
Como ocurre en todos los tiempos y aún bajo el influjo de gobiernos honestos la falta de capital trunca los mejores emprendimientos, como ocurrió con la iniciativa de la imponente Avenida Central que hoy a noventa y dos años de aquella Rosario lamento su realización truncada.
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Biblografía

Mikielievich W. "Rosario" (Inédito)

 

Central Avenida. Topografía:

Corre de E. a O. Desde avenida 25 de Mayo hasta Willde.

Carece de designación oficial.