CENTENARIO

Estruendosos unos solemnes otros y de gran pompa fueron los festejos porteños de conmemoración de los cien años cumplidos desde la Revolución de Mayo de 1810. La ocasión era propicia para hacer un balance, que para muchos arrojaba un resultado muy positivo. En efecto, el país ocupaba un lugar reconocido en el panorama internacional.

Nuestros historiadores al referirse a las celebraciones destacan el espíritu patriótico que presidió los múltiples eventos, recepciones de gala, funciones teatrales extraordinarias, marchas civiles, desfiles militares como inauguración de monumentos, que se produjeron en la capital, era en verdad el momento de máximo esplendor del proyecto socio - económico de la generación del 80, como la Exposición Internacional que se realizara ese año contando con la asistencia de representaciones de muchos países.

Al presidente José Figueroa Alcorta que había asumido la presidencia el 12 de marzo de 1906, le correspondió el honor de presidir los actos del Centenario.

La organización había comenzado en 1908 con la ley N°6286 del 13 de febrero de ese año disponiendo que el P. Ejecutivo Nacional nombrara una Comisión conmemorativa del Centenario mientras las comisiones de homenaje se multiplicaban en las ciudades del interior y hasta en los más perdidos pueblitos de la geografía argentina.

Lamentablemente esos días coincidieron con una creciente conflictividad social. Año en que se registró el número más elevado de huelgas y disturbios, surgiendo un partido esencialmente subersivo "El anarquista" que escudándose en la defensa del proletariado provocaba atentados (partido que no representaba a la clase obrera que pacífica necesitaba del orden para vivir y prosperar.)

Ante el peligro de perturbaciones durante los festejos el presidente de la Nación se vio obligado a establecer el estado de sitio en toda la república.

Mientras desde los despachos oficiales se alentaba el propósito de incendiar el diario anarquista "La Vanguardia", los dirigentes y militantes fueron detenidos habilitando el buque de la Armada "Guardia Nacional" como prisión de los activistas.

Lo cierto es, que pese a la crítica de partidos socialistas y sindicatos obreros nacionales y extranjeros, las fiestas pudieron llevarse a cabo sin alteraciones del orden. Fue imponente el desfile de tropas de países visitantes mientras se sucedían las vivas a la Patria, a los próceres de Mayo y a los representantes extranjeros.

Llegaron a Buenos Aires en tal oportunidad personalidades del mundo como Su Alteza Real de España, la Infanta Isabel de Borbón, hermana del rey, Alfonso XIII y personalidades ilustres como el primer mandatario de Chile, Pedro Montt y el vicepresidente del Perú Eugenio Larraburu y Unanue.

El periodismo nacional publicó en "Caras y Caretas" y P.B.T. fotos de las repercusiones del Centenario. También Rosario adhirió a la celebración del primer siglo de vida libre con la creación del Hospital del Centenario.

El 18 de julio de 1910 Cornelio Casablanca manifestaba a un grupo de vecinos notables, la necesidad de que nuestra ciudad contase con un centro de salud que sirviera también de base como escuela libre de enseñanza médica.

La Biblioteca Argentina también fue otros de los logros de tal magna fecha la que se estableció en los terrenos de la antigua caballeriza municipal.

Así se cumplieron las sabias palabras de Mateo Booz, "podremos decir bien alto que nadie celebró con más honor el primer Centenario de la Revolución argentina."

 

Bibliografía:

Salas Horacio: "1910. El otro Centenario." Art. En la revista Desmemoria, segundo año de publicación N°6.

 

Centenario. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. desde 100 Bis al 1600, a la altura de San Martín 5700.

Se le impuso ese nombre por Decr. 21794 del año 1948.

Antiguamente se denominó Cazadores Sud.

Recuerda los festejos por los cien años cumplidos desde la Revolución de Mayo.