CAUPOLICÁN

El verdadero descubridor de Chile fue don Diego de Almagro en 1535 que había partido en julio de 1535, desde el Cuzco, rumbo al sur.


 La caravana de Almagro y sus hombres llegó a Tupiza, donde descansaron alrededor de dos meses, preparando el resto de la expedición. Luego continuaron a Chicoana y desde allí atravesaron la cordillera de los Andes rumbo a "Chili".


El paso de la cordillera fue desastroso, testigos de la época señalaron que a muchos soldados al  congelarse los pies,  se les desprendían los dedos al sacarse las botas.


Los mayores sufrimientos recayeron sobre los nativos que caminaban descalzos. El camino quedó plagado de cadáveres de indígenas muertos de frío.


El 21 de marzo de 1536 Almagro llegó al valle de "Copayapo", hoy denominado Copiapó, la capital de la tercera región de nuestro país.


 Luego avanzaron hacia el sur para instalarse en el valle del Aconcagua y desde allí  salieron a buscar las riquezas que los indígenas habían asegurado que existían.


Sin embargo, una de las expediciones que iba al mando de Gómez de Alvarado se enfrentó por primera vez con el pueblo mapuche, cerca del río Itata, en la batalla de Reinohuelen. Finalmente su expedición no prosperó y  Almagro regresó al Perú.


Luego de  su muerte, en abril de 1539, Pedro de Valdivia fue nombrado por Pizarro, Teniente Gobernador de Chile, quien  de inmediato levantó bandera de enganche en la plaza mayor del Cuzco para inscribir a los que deseaban partir junto a él, en una nueva expedición.


Las noticias desfavorables de la naturaleza del país explorado retardaron la conquista y recién en 1540 el capitán don Pedro de Valdivia recibió orden de ocupar tierra chilena por lo que partió al frente de 200 hombres un puñado de mujeres y cerca de 1000 indios auxiliares.


Enrique de Gandía agrega refiriéndose al nuevo conquistador y su gente: "Los sufrimientos que pasaron estos hombres y mujeres en la cordillera andina (desde el Perú) estremecen. A los conquistadores se le helaban los pies y quedaban pegados a la suela de los zapatos."


Valdivia bordeó el desierto de Atacama durante largo trecho, atravesó muchos valles y fundó Santiago (1541) mandando a erigir otras ciudades.


Los pueblos originarios, totalmente descontentos con la conquista española, comenzaron a atacar las zonas en que los españoles sacaban oro y mantenían sus chacras: atacaron Con-Con y, en septiembre de 1541, Michimalonko organizó un fuerte ataque a la ciudad de Santiago, donde los españoles fueron derrotados y la pequeña aldea, fundada algunos meses atrás, completamente destruida.


Los indómitos araucanos, después fueron capitaneados por Lautaro y Caupolicán.


Éste último nació en Palmaiquén a principios del siglo XVI. Durante la conquista después de varios combates entre invasores y naturales sorprendió por su solidez y rebeldía a los expedicionarios, que fueron derrotados en el valle de Tucapel el 3 de diciembre de 1553.


Los indígenas vencedores sacrificaron a todos los prisioneros hispánicos, pese a los esfuerzos de Caupolicán por evitarlo.
El mismo Valdivia que se encontraba entre ellos sufrió una muerte cruel.


En abril de 1554, éste venció al sucesor de Valdivia e  incendió y saqueó con sus huestes, poblados como Concepción e Imperial hasta que se vio obligado a retirarse.


Tres años después García Hurtado de Mendoza que fuera asignado gobernador de Chile, en lugar de Villagrán, derrotó al jefe indio en Monte Pinto (Concepción),  y en otro combate los aborígenes de Arauco sufrieron 6000 bajas.


En los desfiladeros de Pasen fueron totalmente vencidos y condenados a muerte.


La fama de Caupolicán pasó a la historia de América gracias al gran poeta español Alonso de Ercilla (1533 – 1594) quien fuera  uno de los conquistadores a las ordenes de García Hurtado de Mendoza  en su poema "La Araucana", primer poema épico de Hispanoamérica, donde se cantaron las gestas guerreras locales.


En él canta Ercilla el valor indomable de los araucanos, describe paisajes y costumbres, relata las batallas de los hispánicos con los indígenas y la destrucción de las ciudades.

 

Bibliografía:

Millán, José R.: "Compendio de historia americana." Editorial Kapelusz. Bs. As. 1927.

 

Caupolicán. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. desde 300 al 500 y desde 700 al 900, a la altura de Av. Bermúdez 6100 y Av. San Martín 6200.

Se le impuso ese nombre por D.  24564 del año 1960 y por O. 1578 del año 1961.

Antes se denominó calle "1".

Recuerda al cacique araucano que saliera victorioso en la prueba de los troncos (certamen en el cual sostuvo sobre sus hombros durante varios días un pesado leño.)