CASTELLANOS AARÓN (1800 - 1888)

Después de la caída de Rosas, en la sociedad argentina comenzaron a producirse una serie de cambios, entre ellos el inicio del proceso de organización política definitiva y la inserción de la Nación dentro de la economía mundial.

Hacia 1850, el país real tan solo abarcaba una porción de nuestro actual territorio nacional, ya que una gran parte se encontraba en poder de los indígenas, no integrados en el Estado. En esta última situación se hallaban las zonas sur y oeste de la región pampeana, la Patagonia y el Chaco. Por otro lado, en el área efectivamente dominado, la población se concentraba alrededor de los trece centros urbanos, que eran las capitales provinciales.

A fines de la década de 1850, los habitantes del litoral argentino representaban un tercio de los 935 mil que aproximadamente constituían el país, de los cuales cien mil era extranjeros. Habían llegado en pequeñas oleadas a partir de la declaración de la Independencia para engrosar las reducidas colectividades extranjeras existentes desde la época de la colonia. En su mayoría eran comerciantes - representantes de casas comerciales extranjeras.-

Los primeros hombres a cargo  del P. E. Nacional tomaron como algo propio, la necesidad de desarrollar las inmensas extensiones desiertas, para lo cual se requerían brazos que trabajaran la tierra. Las posibilidades del país y la particular situación de Europa facilitarían el proceso inmigratorio

Por el artículo 25 de la Constitución Nacional de 1853 se acordaba con carácter de deber del gobierno nacional, "fomentar la inmigración y se establecía que no se podrá restringir, limitar ni gravar con impuesto alguno la entrada en el territorio argentino, de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias e introducir y enseñar las ciencias y las artes".

El 15 de junio de 1853, Aarón Castellanos firmaba con el gobierno de Santa Fe, encabezado por Domingo Crespo, un contrato de colonización, por el cual se establecía por parte del colonizador la obligación de introducir en el territorio de la provincia, mil familias de labradores europeos, honestos y laboriosos distribuidos en grupos de 200 familias que ingresarían cada dos años.

El objetivo de dicho contrato podría resumirse en la siguiente transcripción: "El gobernador quiere promover y desarrollar, en la provincia que manda, los elementos de riqueza y prosperidad que encierra su territorio, y dar impulso al comercio y a la industria de todo género, preferentemente a la industria agrícola, fuente principal de riqueza y de fuerza".

El 20 de noviembre de ese año, dicho contrato de colonización tuvo confirmación legislativa.

El reclutamiento y transporte de los colonos corría por cuenta de Castellanos mientras que cada grupo de familias quedaría como propiedad absoluta de cada Antes de partir para Europa con la finalidad de organizar la llegada de los primeros colonos, Castellanos se entrevistó el 1° de junio de 1854 con el ministro Dr. Mariano Fragueiro y el gobierno de la Confederación.

El Poder Ejecutivo provincial por su parte se comprometía a "Adjudicar a cada familia 120 varas por cada lado, terreno que al cabo de cinco años de la llegada se les otorgaba, en retribución de las ventajas que prometía su industria para el país". A su vez, debía suministrar a los colonos a título de adelanto reembolsable, elementos de trabajo.

Se les facultaba a nombrar una comisión de diez miembros con atribuciones de servir de Consejo al Juez de paz; se les exceptuaba de todo impuesto y cualquier servicio militar, pudiendo organizarse en Guardia Cívica para defensa de la colonia.

Esa inmigración se suponía, iba a producir con el transcurso del tiempo la fragua de un hombre nuevo, un argentino distinto que no tuviera una vocación indisciplinada sino al estilo europeo, laborioso que entendiese de máquinas para el campo y obtener los mayores frutos de la tierra.

Así se constituyó en la primera manifestación de política colonizadora y se llamó colonia Esperanza, desde entonces denominada: "La cuna de la colonización agrícola argentina".

Según el historiador Cárcano fue: "El comienzo en gran escala del desarrollo agrícola que pronto iba a ocupar rango prominente entre las industrias del país."

Aarón Castellanos había nacido en Salta en el año 1800, perfilándose a temprana edad su espíritu aventurero y visionario.

 

Bibliografía:

Cárcano, Miguel Angel: "Historia de la colonización agrícola argentina". Bs. As. 1955.

Archivo histórico de la provincia de Sana Fe. Archivo de gobierno (1855 - 1856.)

Cervera Manuel M: "Colonización argentina. Fundación de Esperanza." Esperanza 1906.

 

Castellanos. Calle. Topografía:

Corre de N. a S. desde 300 hasta 4200, a la altura de Córdoba 3700; Av. Uriburu 3700; AV. 27 de Febrero 3700.

Se le impuso ese nombre por O. 3 del año 1905.

Recuerda a Aarón Castellanos (1800 – 1888), argentino que firmara el primer contrato de colonización.