CARLÉS MANUEL (1872 – 1966)

En ocasión de su fallecimiento el diario La Razón expresaba: “Murió Manuel Carlés, perfil romántico de los viejos porteños.” Fue legislador, el hombre de ley, el maestro de juventudes, el tribuno, quien terminara su vida de lucha con la serenidad de los grandes.


Hasta ayer nomás, su porte viril y señorial con el clásico atuendo, expresión de su temperamento romántico rodeaba su presencia de respeto y admiración, que el encono de las contiendas partidarias no pudo disipar”.


Había nacido en Rosario el 30 de mayo  de 1872, en la actual esquina NE de las actuales calles Buenos Aires Y Rioja, más  muy joven partió a Buenos Aires llevando en su mochila de estudiante tres cartas de presentación, una para Sarmiento otra para José Camilo Paz y otra para Mitre.


Nadie podía portar mejor credenciales para lograr sus aspiraciones de periodista, las que cristalizó tanto en una tribuna callejera como en el atrio de las iglesias, al igual que en una banca parlamentaria o en las columnas de los diarios para fustigar las malas costumbres políticas.


Estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad de la Capital Federal desempeñándose después como profesor en la cátedra de Moral y Cívica en el Colegio Nacional de Bs. As. donde puso de relieve no sólo la vastedad de sus conocimientos jurídicos sino a su vez una amplia versación sobre la historia patria.


De temperamento combativo y fogoso debió aplacar su fervor obligadamente en Montevideo por un decreto donde que obligó a exilarse a los revolucionarios del 93. Allí conoció a un político silencioso y sencillo llamado Hipólito Irigoyen.


Cinco años después entró en el Congreso de la Nación como diputado por Santa Fe, e intervino en la Convención Reformadora de la Constitución santafesina desde 1900 hasta 1914, donde su elocuencia ilustró los más brillantes debates.


Un día ya presidente Irigoyen (su ex compañero de exilio del 93) lo llamó para una misión difícil: la intervención federal a Salta sin darle instrucción alguna. Como resultado de esa gestión escribió una obra “Intervención nacional en Salta” y en 1922 el presidente Alvear lo designó comisionado en la provincia de San Juan.


A raíz de la semana trágica de Buenos Aires, en enero de 1919 el Dr. Carlés fundó la Liga Patriótica Argentina, cuya presidencia ejerció hasta su muerte, institución de luchaba contra las organizaciones obreras combativas y contra las ideologías llamadas subversivas.  


Fue autor de muchísimas obras de hondo sentido nacional, entre ellas “República y Democracia”, “Restauración de la moral argentina”, “Evolución del patriotismo”, “Nociones de Derecho Argentino” (1913), “Catecismo de la doctrina patria”, “El trabajo obrero de la mujer”, “Evangelio de la raza”, “Las fuerzas morales de la Nación”, “Humanitarismo práctico”, “Educación de la responsabilidad y otras”.


Su vida se apagó el 25 de octubre de 1946 en Capital Federal y el 5 de noviembre posterior sus restos fueron inhumados en su ciudad natal, en la necrópolis del Salvador.

 

Bibliografía:
Mikielievich, Wladimir C: “Diccionario de Rosario” (Inédito).
Cepeda Veron, Roque: en su artículo “Manuel Carlés ¡Criollo lindo!”. En la revista Fray Mocho en su edición del 17/01/1928.

Carlés. Cortada, Topografía:
Corre de N. a S. desde 400 al 599, a la altura de Bordabehere al 5000, donde empalma con la calle Decretada (que es continuación hacia el sur).
No tiene designación oficial.
Recuerda al Dr. Carlés (1872 - 1946) rosarino que se destacó en Buenos Aires  como tribuno fogoso, hábil parlamentario y jurista, y político sagaz.