CARHUÉ

Calfucurá antes de morir el 3 de junio de 1873, en Chilhué, provincia de la Pampa, trasmitió a sus súbditos: ¡No dejéis arrebatar Carhué! , pues  constituía un ventajoso baluarte en el dominio de los bárbaros que servía de teatro para sus operaciones depredadoras y para el comercio “non santo” que Chile hacía con ellos.
 
 Manuel J. Olascoaga, por entonces teniente coronel, Jefe de la Oficina Topográfica de Ingenieros militares, explicaría: ”Carhué cuyo significado en lengua indígena es “lugar donde hubo fuerte” es un hermoso valle de más de diez leguas de superficie, rodeado de colinas que le dan una configuración casi esférica; su suelo es una planicie perfectamente llana y verde, tapizada de los mejores pastos, como el trébol de carretilla, gramilla, alfilerillo, cola de zorro etc. Su tierra negra se presta admirablemente a toda clase de cultivos, presentando idénticas condiciones en una gran extensión de los campos que rodean el valle hasta seis o siete leguas en todas direcciones y puede decirse, hasta el Azul por la parte este y norte, según lo hemos podido patentizar en nuestra campaña... (abril 22 de 1879.)”


Casi en el centro del citado valle, se levanta la población de Carhué, sobre la ribera del arroyo Pigüé, a pocas cuadras de la magnífica laguna de Epecuén, cuya vista se confunde en el horizonte y hace recordar el Río de la Plata.


El arroyo Pigüé que tiene su nacimiento en las sierras de Curú Malal y  por lo tanto en su curso de más de quince leguas, trae un caudal de aguas suficientes para el regadío de una gran población y para mover algunos molinos.


Según impresiones de Olascoaga, siempre en 1879, “Muchas de las aguas que llegan, son exquisitas antes de llegar; y podrían alimentar un gran pueblo y asegurar bebida permanente a millones de vacas, pues vienen puras de las cumbres y vertientes que les dan origen, atraviesan inútilmente los riquísimos campos  que continúan hacia el noroeste, como el del Venado, el Guaminí, Pescado, Sauce, etc, que servirán al desarrollo de las poblaciones que vengan a establecerse a Carhué, a cultivar la tierra o a explotar la crianza de ganados”.


Otra expresión del mismo militar es: “A diez y seis  (dieciséis)  leguas al oeste de Carhué hay espesos montes de leña fuerte y maderas para construcción.


Se encuentra también en la misma dirección  y distancia, el inmenso depósito y criadero de sal de comer, que durante siglos han explotado sólo los indios, por haber sido hasta hoy sus únicos dueños.


Salinas Grandes es una verdadera riqueza nacional; allí se encuentra la sal cristalizada, el verdadero y más puro cloruro de sodio, pronto para cargar con él, tropas enteras de carretas”.


Los indios de todos los extremos del desierto, que hasta hoy hemos tenido abandonado venían a proveerse a Salinas Grandes de este elemento tan indispensable para la nutrición del hombre.”


Por entonces, en todo el sur de ese país no se consumía otra sal que no fuera de las Salinas Grandes, aparte que Chile no sólo abastecía el consumo interno sino que una pluralidad de establecimientos de saladerías producían la gran exportación de charqui y carne salada de ese país al Perú y otros puertos del Pacífico, como también para Europa.”


A su regreso de Carhué en ese año (1879) Olascoaga sugería desde su campamento “No debe quedar desguarnecida de las fuerzas nacionales sino libre del peligro de los indios y en poder de las autoridades de Buenos Aires y bajo la acción de su población emprendedora y progresista”.

 

 

Bibliografía :
Olascoaga, Manuel J.”Estudio topográfico de la Pampa y Río Negro”. Oficina Topográfica e Ingenieros militares. Círculo militar. Primera edición.1930.

Carhué. Pasaje. Topografía:
Corre de N. a S. desde 3300 al 3500 a la altura de Salvá 1100.Barrio Escalada.
Carece de designación oficial.
Recuerda la ciudad de Carhué en la provincia de Buenos Aires, donde existe una laguna de aguas curativas.