CAOBA

(...) una madera notable y portentosa tal cual color y belleza há palidecer a cualquiera otra en tierras europeas. (...) Suave cual aliso, firme cual roble y hermosa cual nogalero. (...) Visto he mascarones tallados en aquesta madera y asemeja que tuvieran vida y personalidad propias (...)

La palabra africana M'oganwo fue adoptada por los colonizadores ingleses y finalmente convertida a Mahogany, que es la palabra del idioma inglés cuya traducción es caoba.


Antes que nada y como presentación obligada es Árbol del Corazón, debemos insistir mucho en que el nombre más adecuado para nuestro árbol es caoba hondureño, para evitar una serie de confusiones y malas interpretaciones que siempre se cometen entre éste y su similar el caoba antillano (Swietenia mahagoni) que es el árbol que produce la auténtica, legítima y verdadera madera de caoba de fama mundial y probablemente la más famosa y codiciada de todo el mundo, cuyo nombre se ha utilizado desde hace muchos años como como sinónimo de objetos de muy alto valor y delicadeza, y también para bautizar colores y tintes de moda para la madera y el cabello, marcas de autos y muebles de lujo, películas de cine, perfumes y licores muy caros y hasta modelos femeninas.

A pesar de la fama del caoba antillano, nuestro caoba hondureño no se queda atrás pues su nombre evoca las más dramáticas historias de colonización y exóticas aventuras y leyendas en las selvas tropicales de la América continental, en donde cientos de miles de estos árboles fueron cortados para extraer su exquisita madera, la cual se pagó muy cara con la vida de cientos de miles de personas que sucumbieron víctimas del paludismo en la empresa de buscar y explotar esta madera.

La Misión Árboles del Corazón se enorgullece en presentar a Costa Rica y al mundo entero, uno de los íconos de nuestra América Tropical: el caoba hondureño.

Curiosamente, quienes descubrieron el gran valor de la madera de caoba en América, fueron los esclavos africanos que fueron llevados a las islas Antillas a mediados del Siglo XVI, durante uno de los más vergonzosos capítulos en la historia de la Humanidad.

Se cuenta que estos africanos comenzaron a llamar insistentemente con la palabra m'oganwo (se pronuncia algo así como majoganio) a un árbol muy abundante en las islas antillanas al que los colonos europeos no habían dado hasta ese momento ninguna importancia.

Con el tiempo, los europeos descubrieron que el significado de la misteriosa palabra africana m'oganwo era madera Reina, nombre de algún árbol de magnífica madera de las tierras africanas de las que estos pobres esclavos fueron tan brutalmente arrebatados.

Sin esperar segundas razones, los colonizadores cortaron estos árboles para averiguar el por qué los africanos llamaban de esta manera al famoso árbol, y efectivamente descubrieron una madera de tal calidad, que fue descrita de la siguiente manera en 1790 por el botánico, astrónomo y geógrafo Juan del Castillo, cronista español a las órdenes del Rey Carlos III:(...) una madera notable y portentosa tal cual color y belleza há palidecer a cualquiera otra en tierras europeas. (...) Suave cual aliso, firme cual roble y hermosa cual nogalero. (...) Visto he mascarones tallados en aquesta madera y asemeja que tuvieran vida y personalidad propias (...)


Por su parte, el descubrimiento de la caoba hondureña se remonta a la primera mitad del Siglo XIX, cuando se desarrolló una agresiva actividad comercial por parte de varias empresas mercantes inglesas que se expandieron a todo lo largo y ancho del corredor costero conformado por Honduras, Honduras Británica -hoy Belice- y península de Yucatán, con la misión específica de buscar, encontrar y explotar todas las maderas preciosas que encontraran, especialmente la auténtica "West Indies mahogany" o caoba antillana (Swietenia mahagoni), la cual jamás hallaron pues sólo se encuentra en Las Antillas y en el extremo sur de lo que hoy es Florida.

En su lugar esta expedición encontró selvas enteras de una nueva especie forestal cuyo árbol y madera se asemejaban en grado sumo a la anterior especie, por lo que para evitar confusiones fue bautizada y reconocida como Honduras Mahogany o caoba hondureña.

El por qué de "hondureña" se debe a que toda esta nueva madera de caoba fue aserrada y cargada cientos de kilómetros a puro lomo de burro desde las agrestes e indómitas selvas mayas hasta la localidad costera hondureña de Trujillo en donde las empresas mercantes inglesas establecieron su puerto de embarque durante varias décadas.

La caoba es una familia de árboles de la zona intertropical, de la familia Meliaceae cuya principal característica es su madera de un color que va del rojo oscuro al rosa.

Constituye el mejor ejemplo de maderas finas, y se aprecia mucho en carpintería por ser fácil de trabajar a la vez que resistente a los parásitos (termitas, carcoma, etc.), así como por su aspecto. Además es una madera que resiste bien la humedad, por esta razón se usó en otros tiempos para construir barcos. Tambien se utiliza para la construcción de guitarras, ya que debido a su densidad es perfecta para el cuerpo y para el mastil, debido a que la caoba aporta un gran sustain y tonalidad. El 95% de las guitarras de alta calidad són de caoba.


El comercio de algunas variedades de caoba está regulado por CITES (Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies de Fauna y Flora Salvaje Amenazadas) de cumplimiento voluntario, ya que la tala indiscriminada hace que se pierdan progresivamente las selvas húmedas, aunque, más que en esta zona, el hábitat de la caoba es el de sabana. Los firmantes, que son la mayor parte de los países del mundo, prohíben la importación de esa madera. Sin embargo se sigue importando caoba, a veces ilegalmente, porque se aprecia mucho.

No obstante, la capacidad de producción de madera de caoba en la zona intertropical es enorme, especialmente en la zona de los Llanos de Colombia, Venezuela, Brasil y en otros países americanos, así como en otros continentes. Ello se debe a la facilidad de reforestación de amplias zonas: un caobo produce miles de semillas y con pocos cuidados y sin riego podrían desarrollarse extensos bosques: el parque de Los Caobos, en Caracas, contiene unos ejemplares de gran tamaño de unos 70 años de edad, que simplemente se sembraron y nunca necesitaron cuidados especiales. Lo que sucede es que se suelen talar los árboles de caoba y se espera que después se realice una generación "espontánea" de nuevas plantas. Es lógico pensar que si se tala un caobo en un lugar, se siembre, por lo menos, otro en el mismo o en otro lugar.

Sin embargo, no pueden usarse los ríos para el transporte de troncos (a no ser cargándolos en embarcaciones) ya que la caoba es una madera muy pesada y se hunde en el agua. Pero, ¿de qué serviría desarrollar esos extensos bosques si en unos 20 años la caoba se convertiría en la madera más barata del mercado internacional?. omo se señala en el artículo sobre la zona intertropical, el problema económico de esta zona es el fantasma de la superproducción.

Sin embargo, diversas organizaciones medioambientales, como Greenpeace o Amigos de la Tierra han hecho campañas para denunciar el tráfico ilegal y para endurecer las normativas al respecto, algo probablemente innecesario o equivocado porque no es ese el verdadero problema. La siembra de eucaliptos en muchas áreas donde pueden crecer caobos, sí sería una verdadera amenaza, ya que el eucalipto es una planta mucho más agresiva ecológicamente hablando que el caobo: si se reforestan con caobos y eucaliptos algunas áreas de los Llanos, al cabo del tiempo sólo encontraremos eucaliptos. En Australia, sobre todo al norte del país-continente, donde se podría hacer esta operación al revés: tratar de sustituir los eucaliptos por caobos, con los cuidados necesarios para que ello sea exitoso.


¿DÓNDE HAY ÁRBOLES DE CAOBA HONDUREÑO?

Este árbol es originario y nativo de América continental, desde las tierras tropicales de México hasta la porción central de América del Sur, pasando por todos los países de América Central.

En Costa Rica propiamente, el caoba hondureño crece naturalmente sobre todo en las tierras del Pacífico Norte -provincia de Guanacaste, norte y centro de la provincia de Puntarenas y suroeste de la provincia de San José- en donde se presenta una estación seca muy marcada de 3 a 6 meses al año.

Por naturaleza no es un árbol muy abundante, y la explotación desmedida de su madera desde hace muchas décadas ha reducido su población a niveles tan bajos que hoy en día sólo se le encuentra en forma muy aislada en los potreros, barrancos y cejas de montaña de las áreas protegidas y de fincas particulares.

Por lo visto, es un árbol en apariencia muy exigente y prefiere los suelos más bien profundos, planos, sueltos y fértiles como los que se encuentran en los alrededores de los ríos de cauce amplio y perezoso.

APRENDAMOS A RECONOCER AL CAOBA HONDUREÑO.
Estamos ante un árbol de verdad hermoso... ..como todos los demás árboles del mundo, y repleto de particularidades muy interesantes. Comencemos:

El árbol adulto en realidad no llega a ser muy grande y podríamos decir que se trata de una especie forestal de talla mediano - pequeña, aunque hay reportes de que en ciertas regiones de Perú y de Bolivia los árboles llegan a ser verdaderamente grandes.

La copa posee una marcada y muy notable tendencia a la forma perfectamente redonda, que nos recuerda muchísimo a los árboles nativos de las zonas altas y frías.

La especie es marcadamente caducifolia, lo cual significa que bota o se desprende de su follaje durante la estación seca, y el árbol se mantiene así completamente desnudo durante 3 ó 4 meses. Curiosamente, el nuevo follaje aparece masiva y repentinamente no al inicio de la estación lluviosa como sería lógico suponer, sino más bien unas semanas antes justo en la época más seca y más caliente de la estación estival.

El tronco por lo general es muy robusto con relación a la altura total del árbol, y en individuos silvestres los troncos casi siempre se dividen y ramifican a partir de los 2 ó 3 metros sobre el suelo, a causa de un fenómeno natural al que nos vamos a referir al final de este capítulo.

En sitios en donde el clima es más seco y los suelos no presentan problemas de anegamiento, los troncos poseen la base casi cilíndrica, mientras que los individuos que crecen en sitios con más humedad en el ambiente, desarrollan en su base gambas o aletones pequeños pero vigorosos. Recordemos que estas gambas son unas estructuras de forma triangular que los árboles desarrollan para poder sostenerse mejor sobre suelos sueltos, algo así como una especie de trípode o caballete.


La corteza es de color gris muy oscuro, a veces casi negra (foto superior izquierda), de textura muy áspera y en los árboles más viejos se desprende en flecos grandes (foto superior derecha).


Cuando están con frutos los árboles de caoba hondureña son muy fáciles de reconocer desde grandes distancias pues prácticamente en la punta de cada rama hay un fruto siempre apuntando hacia arriba, muy llamativos por cierto.


Las semillas son muy interesantes. Cuando el fruto alcanza su plena madurez, se abre de abajo hacia arriba en 5 gajos o pétalos -lo cual es muy curioso pues casi todos los frutos secos siempre se abren de arriba hacia abajo-, dejando salir entre 30 y 50 semillas las cuales vienen envueltas en una estructura de unos 6 a 10 cm de largo, con forma de aspa de hélice de avión, consistente de un ala membranosa muy amplia, delgada y frágil, y de una cabeza formada por tejido grueso y corchoso en donde se aloja una única semilla.


Como ya se habrán imaginado, esta estructura es un apéndice que le sirve a la semilla para desplazarse lejos del árbol madre con la ayuda del viento, y efectivamente cuando soplan vientos fuertes, las semillas se desprenden del fruto abierto y vuelan dando rápido giros como un helicóptero.

La semilla propiamente dicha (foto izquierda) es aplastada, de unos 2 centímetros de largo, con la forma de un haba, y de color blanco con un largo hilum u "ombligo" de color negro. A la hora de extraer las semillas hay que tener mucho cuidado ya que son muy delicadas y se quiebran muy fácilmente, y además, están cubiertas de un fino polvillo blanco......increíblemente amargo!cuya función aparentemente es evitar que los animales se coman estas valiosas semillas.

Si este polvillo por descuido entra en contacto con los labios u ojos de una persona se acordará de ello por varios días.

Bibliografía:

Winipedia Enciclopedia Abierta.

Caoba. Calle. Topografía.

Corre de N. a S. desde 6800 hasta 6999 a la altura , paralela a San Martín 6800. Barrio Las Flores.

Se le impuso ese nombre por d. 38200 del año 1969.

Recuerda al árbol "caoba hondureño" cuya madera es muy preciada internacionalmente.











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