CANGALLO

El Alto Perú o Charcas era un altiplano árido, poblado por indígenas tradicionales y grupos de campesinos adaptados a la vida tradicional.

 

Las campañas argentinas en ese lugar se desarrollaron en un segmento  del antiguo Camino Real, que unía Buenos Aires con Lima, la más reputada capital de la Sudamérica española. Y al extenderse la noticia de la Revolución de Mayo comenzó una ofensiva realista desde Lima para aniquilar el foco revolucionario de Buenos Aires.


Aunque en esa área la reacción no fue uniforme, los sucesivos avances y retrocesos desgastaron a nuestros ejércitos nacionales.


Tres fueron las campañas al Alto Perú, la primera a cargo de Martín de Ocampo junto a Antonio González Balcarce obteniendo la aplastante victoria de Suipacha (1810).


Ante este hecho las tropas españolas se robustecieron de tal forma que triunfaron en Cotagaita y Huaqui (junio de 1811).


Las sucesivas campañas  conducidas hacia el Alto Perú por Belgrano primero  y Rondeau después, enfrentaron una situación más compleja, jalonada  por  el triunfo del Gral. Belgrano en Tucumán y Salta (1812 y 1813 respectivamente) y los fracasos de Vilcapugio y Ayohuma.


En 1814 tomó la comandancia el Gral. Rondeau y sus enfrentamientos que fueron dos derrotas, en Venta y Media  más Sipe - Sipe (1815) la que definió los intentos de Buenos Aires por vencer el poderío español en esas regiones.


Y no perdimos los actuales territorios del noroeste argentino porque Güemes con sus gauchos desde 1814 a 1821 defendió las fronteras contra las embestidas realistas, hasta su muerte ocurrida en este último año.


En ese mismo año, El pueblo de Cangallo (en el Alto Perú) que se había sublevado en tres oportunidades contra el dominio español. Tras el último levantamiento, el 17 de diciembre de 1821, el general realista Carratalá lo destruyó totalmente y además ordenó echar sal sobre la tierra para que no volviera a dar frutos. El General San Martín expresó que ese nombre “debía quedar para siempre en la memoria argentina como un homenaje a la lucha por la libertad”. El virrey La  Serna prohibió su reconstrucción.


Antes del desastre era un pueblo con cierto estado de cultura, con diferencias de hecho entre blancos españoles, criollos e indios.


Recién fue erigido nuevamente al establecerse gobierno independiente después de la Batalla de Ayacucho, ganada el 1° de abril de 1825, terminando para siempre el poder español en toda América.

 

Bibliografía:

Historia visual de la Argentina. Biblioteca Clarín. Fascículos 21 y 22.

Arza Aguirre, René Danilo: “Participación popular en la Independencia de

Bolivia”.

 

Cangallo. Calle. Topografía:

Corre de S. a N. desde  100 Bis al 200 Bis, a la altura de Junín 1000, en el barrio Talleres.

Carece de dignación oficial.

Recuerda al pueblo homónimo destruido el 17 de diciembre de 1821 por los realistas en represalia por su espíritu emancipador.