CANÉ MIGUEL (h) (1851 – 1905)

Durante la presidencia de Avellaneda las encontradas pasiones de los argentinos coincidieron en la necesidad de una definitiva organización política capaz de sostener la vigorosa estructura económica que el progreso empezaba a trazar sobre los destinos de la Nación.


El 16 de setiembre de 1888 Buenos Aires fue declarada capital de la República.


Fue entonces cuando la heroica pléyade de escritores de la generación del 37, exiliados y perseguidos, dejaba paso a la “generación del 80” quienes se entregaron a la reconstrucción del país con ardoroso patriotismo.


Entre ellos, un clásico de nuestras letras fue Miguel Cané, afortunado autor de “Juvenilia”, hijo de Miguel Cané, también escritor y político enemigo de Rosas, que naciera durante el exilio de sus padres en Montevideo, el 27 de enero de 1851.


 Después de Caseros al establecerse su familia en Buenos Aires, cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de la Capital Federal cuyo recuerdo le inspirara más tarde las bellas páginas de Juvenilia, su obra más popular y la que sola le hiciera ocupar una larga vida en las Antologías americanas.


Nos ilustra Bernardo González Arrili: "Todos los críticos que han glosado la obra fragmentaria del feliz autor de esa obra mencionan su tendencia al galicismo y su escasa atención por el cultivo del castellano. Él mismo debió sonreír alguna vez ante el afán ajeno de purificar su estilo, al mismo tiempo que se alegraba de que una buena parte de los hombres nuevos estuviera decididamente con su manera. Es cosa sabida el extraordinario ascendiente da Cané entre la muchachada afecta a la lectura o al ensayo literario a fines del siglo pasado(XIX) y principios del presente (XX.) Cané hablaba,  leía y aún escribía el francés de una manera tan natural que mereció el visto bueno del poco complaciente Groussac".


En plena juventud ya graduado de abogado y optado por la nacionalidad argentina, se lanzó fervorosamente a la política, en la que intervenían otras grandes figuras  como Mitre y Sarmiento entre otros.


Su espíritu combativo lo llevó a  escribir en las columnas de La Tribuna y El Nacional.


Más tarde ocupó cargos destacados Director General de Correos y Telégrafos, Intendente de Bs. As, diputado y senador de la Nación llegando a ocupar el Ministerio del Interior  y de Relaciones Exteriores y Culto durante la presidencia de Luis Sáenz Peña.


Agrega el mismo historiador "Aparte de crear “Juvenilia” escribió “La muerte del poeta” y  “En Viaje”, donde relató lo que iba viendo, lo que sentía frente al paisaje, y que recordaba frente a los hombres. Algunos capítulos resultan históricos. Supo hacer ameno lo árido, narrar con cierta gracia y divagar con levedad,  dando sabor a los apuntes escuetos del caminador que se molesta y fatiga. En virtud de este libro "para los lectores colombianos, la figura de Cané, sus obras y los detalles de su vida, hace parte de la crónica nacional".


En el año 1900 despidió el siglo  con una traducción de "Enrique IV" y al año siguiente dió "Notas e Impresiones” y artículos periodísticos también publicados en el diario "La Prensa" con el seudónimo de Travel  enviados desde Europa.


 Tenía Miguel Cané (h) sus rasgos de humor, como lo demuestra el siguiente texto: 


"Era el  padre Cané, polemista de los días bravos de Montevideo amparadora de unitarios expatriados,  mientras el hijo periodista de los días revueltos de la federación de Buenos Aires. El primero a los encontronazos con Sarmiento y el segundo defendiendo a Sarmiento en la Cámara y en las hojas periódicas, recomendando la lectura de sus libros a los jóvenes para que se dieran cuenta de que hay otras cosas en el mundo además del "oficio  de abogado,  la chicana política, la operación en la Bolsa  y un casamiento ventajoso."


Murió en Buenos Aires el 5 de setiembre de 1905.


Nos informa el historiador Miguel Angel De Marco (h) en su obra "La Batalla por el Puerto de Rosario" que en la sesión del 19 de diciembre de1899, en la Cámara de Senadores de la Nación, pidió la palabra  Miguel Cané para sostener que "la construcción  de un puerto en el Rosario, no era un simple deseo de progreso y de engrandecimiento local sino que podía considerarse como una verdadera aspiración nacional".

 

Bibliografía:
Ghiano, Juan Carlos: Miguel Cané en  “Historia Argentina” de Levillier. Tomo V. Pág N° 4026 y siguientes.
Estrella Gutiérrez, Fermín: “Historia de la literatura americana y argentina”. Editorial Kapelusz, abril de 1940.
Gónzalez Arrili Bernardo :"Historia de la Argentina, según las biografías de sus hombres y mujeres".  Editorial  Nobis. Tomo IX. Pág. 3135 y sig.


Cané. Pasaje. Topografía:
Corre de E. a O. desde 5600 al 5899 a la altura de Av. Rouillón 1300.
Se le impuso ese nombre por Decr. N° 24341 del año 1960. Con anterioridad se denominó Felipe Moré.
Recuerda al escritor Miguel Cané (1851-1905.) Autor de Juvenilia, quien también cumpliera diversas tareas como funcionario en el país y en el extranjero.