CAMPICHUELO

A tres meses de la conformación de La Junta del 25 de Mayo, Belgrano fue designado para unificar el Virreinato del Río de la Plata a favor de la revolución, como brigadier y comandante en jefe  de un ejército inexistente.


Belgrano debía ocuparse de aunar voluntades en la Banda Oriental, Corrientes, Santa Fe y la provincia del Paraguay.


Sin embargo, a los pocos días su tarea fue bien clara: tal designación debía centrarse en el territorio paraguayo, para sustituir a las autoridades del Paraguay por hombres subordinados a  la Junta y, si hubiera resistencia, fusilarlos, según consta en las “Instrucciones a don Manuel Belgrano para su observancia en la expedición militar al Paraguay”.


La Junta le envió las siguientes instrucciones, cuales fueron reforzadas el 29 de noviembre de 1810.


Todo europeo que se encuentre con armas en los ejércitos del Paraguay y Montevideo, levantados contra nuestra causa deberá ser arcabuceado bien se tome en función de guerra o de cualquier otro modo [...] Vuestra excelencia [Belgrano] ejecutará puntualmente esta providencia debiendo estar entendido que la Junta no deja lugar a la compasión o sensibilidad, sino que lo constituye en ciego ejecutor de esta medida de cuyo puntual cumplimiento le pedirá la Patria estrecha cuenta.


Un mensajero había informado a los miembros de la Junta que un pequeño número de hombres era suficiente para vencer a esa provincia, ya que el partido de los patriotas paraguayos era poderoso y apoyaba a la Revolución del 25 de Mayo.


Confiado en esa versión y en el espíritu libertario de la Revolución, el 26 de setiembre de 1810 el General Belgrano marchó hacia el Norte, ignorando que el 24 de julio, el gobernador  Bernardo Velazco, en una asamblea de vecinos paraguayos había decidido apoyar al Consejo de Regencia de España, ignorar la Junta de Buenos Aires  y crear una Junta de Guerra.


En el camino emprendido se incorporaron a las fuerzas de Belgrano las tropas del regimiento de Blandengues de la frontera de San Nicolás y Santa Fe. Desde allí debió realizar el cruce del Río Paraná.


En su oficio del 16 de diciembre al presidente de la Junta Cornelio Saavedra, Belgrano le manifestó que:
Por lo que hace al paso que tengo a la vista, es verdad que es difícil y sería imposible cruzarlo (al Paraná), con otros enemigos y con los pocos auxilios que tengo, pero espero vencerlos muy pronto si mis cálculos no salen errados; también es verdad que después me quedan otros obstáculos de tamaño [...] mas no por eso hemos de abatirnos: dinero y pólvora, y vamos adelante.


En el mes de noviembre el General marchó con su pequeño ejército recorriendo campos desiertos y soportando lluvias torrenciales, a través de las actuales provincias Entre Ríos y Corrientes, hasta llegar a Campichuelo.


Tal acción​ fue una escaramuza que tuvo lugar el 19 de diciembre de 1810, cuando la expedición militar enviada por la junta de Buenos Aires al Paraguay habiendo cruzado el río Paraná desde Candelaria hacia el puesto de observación paraguayo ubicado en Campichuelo de la Candelaria, lugar donde el río se angosta y que está situado a 16 km al sureste de la actual ciudad de Encarnación, en el Paraguay.


La batalla que se produjo en diciembre de 1810, tuvo lugar en el  territorio paraguayo ya mencionado.


El puesto de observación paraguayo estaba custodiado por trece soldados al mando del subteniente Domingo Soriano del Monje que dependía de Pablo Thompson ubicado en Itapúa con 40 hombres.


En la acción participaron un oficial y 13 soldados paraguayos contra 3 oficiales y 7 soldados del ejército de Manuel Belgrano. Finalizó con la retirada de la patrulla paraguaya. No hubo bajas, heridos ni prisioneros en ninguna de las dos partes.


Las fuentes primarias de este combate son el oficio que Belgrano envió a la Junta de Buenos Aires el 19 de diciembre de 1810, que fue publicado en la Gazeta de Buenos-Aires el 2 de enero de 1811,​ y sus Memorias escritas en 1814.​


Oficio del 19 de diciembre de 1810
[...] avanzó el mayor general (Machain) con mis dos expresados edecanes, sus ayudantes y el subteniente de patricios don Gerónimo Elguera (Helguera) y 27 hombres de los cuales 6 granaderos, 17 patricios y 4 arribeños y logró ponerlos en fuga a los insurgentes (paraguayos) que sostenían el fuego con un cañón de a dos y dos pedreros, habiéndose portado en esta ocasión mis expresados edecanes don Ramón Espínola y don Manuel Artigas con la mayor gallardía, pues avanzaron a uno de los pedreros, y con el mismo hicieron fuego a los insurgentes [...].


Belgrano vencido en batalla desplegó una serie de proposiciones en la cual recalcó su intención auxiliadora y no conquistadora del Paraguay. Cuando se despidió del enemigo se abrazó presagiando un cercano entendimiento entre las Provincias del Río de la Plata y Paraguay.

 

 

Bibliografía:
Félix Luna: “Grandes protagonistas de la historia argentina”. Tomo Manuel Belgrano. Agosto, 1999.
Instituto Nacional Belgraniano. Anales nº1. Buenos Aires, 1996.

Campichuelo. Calle. Topografía:
Corre de N. a S. a la altura de Larrea/Felipe Moré 300 bis.
Carece de designación oficial.
Recuerda al nombre del combate que tuvo lugar en el Monte Campichuelo (Paraguay) entre las tropas paraguayas y el General Belgrano el 19 de diciembre de 1810. La victoria de Belgrano engrandeció su prestigio militar y fue un importante aliento para la reciente Revolución de Mayo.