CAMOATÍ

Nombre asignado por los indígenas de la región del Río de la Plata, a la avispa o abeja más o menos de un centímetro de largo, de color amarillo con fajas negras, provista de un aguijón con que pica introduciendo un humor acre que causa escozor o inflamación.


La avispa caza tarántulas es una avispa araña que caza tarántulas como alimentos para sus larvas. La avispa caza tarántulas pertenece a otras muchas especies del género Pepsis y Hemipepsis en la familia Pompilidae (avispa araña). Llamadas también avispones, si bien este nombre se le da a otro tipo de avispas.

 

La especie más conocida mide hasta cinco centímetros de longitud con un cuerpo negro azulado y alas rojizas y brillantes (otras especies tienen las alas negras con reflejos azules), haciéndola una de las avispas más grandes. La coloración de sus alas advierte a los depredadores potenciales de que son peligrosas (aposematismo).


 Sus largas patas tienen garras en forma de gancho para agarrar a sus víctimas. El aguijón de la hembra puede medir 7 mm de largo, siendo considerado una de las picaduras más dolorosas del mundo.

 

La avispa caza tarántulas hembra captura, pica y paraliza a la araña, entonces arrastra a su presa de vuelta a su madriguera o a un nido especialmente preparado, donde un solo huevo se deposita en el abdomen de la araña, posteriormente bloquea la entrada dejando atrapada a la tarántula.


Cuando la larva de la avispa eclosiona, crea un pequeño agujero en el abdomen de la araña, entonces entra en el abdomen de la araña alimentándose vorazmente, evitando órganos vitales tanto tiempo como le sea posible para mantenerla viva. Después de varias semanas, la larva se convierte en pupa. Finalmente, se convierte en un adulto y emerge del abdomen de la araña.

La avispa emerge del nido para continuar con su ciclo de vida son también nectarívoras. El consumo de fruta fermentada a veces las intoxica hasta el punto que dificulta el vuelo. Mientras las avispas tienden a ser más activas durante el día en los meses estivales, tienden a evitar las altas temperaturas. Las avispas caza tarántulas macho no cazan; de hecho, se alimentan de flores de algodoncillo, de Sapindus o mezquites.

 

Las abejas almacenadoras de miel, son otra cosa, pertenecientes al género Apis, existen desde hace casi 20 millones de años. Su asociación con la humanidad data de los tiempos prehistóricos, así en las montañas de Valencia (España) una pintura rupestre realizada hace nueve mil años muestra la cosecha de miel de una colmena silvestre.


La abeja doméstica (Apis, mellifera) es originaria del Viejo Mundo y fue importada a Cuba en 1763, a Brasil en 1839, a Chile en 1857 desde donde pasó a la Argentina a través de Mendoza, la primera provincia nuestra donde se explotaron colmenas domesticadas.


Antes de la conquista española en el imperio azteca existía apicultura muy desarrollada. Sin embargo la abeja europea reemplazó rápidamente a la americana por que los ejemplares no se alejan más de cien metros de su colmena, por lo tanto es mucho más rentable.


La colmena es un organismo asombroso donde los roles son irreemplazables, así mientras unas se dedican a la reproducción mientras  tras de la construcción, de la limpieza etc...


La colmena distribuye sus integrantes para mantener en delicado equilibrio que supervivencia.


Nuestros indígenas cosechaban la miel en colmenas salvajes mientras hoy las abeja viven y trabajan en estructuras especialmente diseñadas donde el apicultor con un profundo conocimiento mantiene una sutil armonía de la vida comunitaria de este animal domesticado.


La mayoría de los apicultores ubican sus colmenas en campos ajenos. Todos se benefician, tanto los dueños de los cultivos con el servicio de polinización y los colmeneros con el néctar recolectado.


Las principales plantas melíferas son el girasol, cardo, alfalfa, diente de león, caraguatá y eucaliptus.


En Santiago del Estero es muy popular la miel de algarrobo. En nuestra provincia los cultivos de cítricos producen “la miel de azahar”, famosa por su aroma y sabor porque las abejas liban exclusivamente las flores de estos árboles.
Mendoza tiene una larga tradición apicultora, su primer producto es el polen.


Nuestro país ocupa el sexto lugar entre los productores internacionales, con miras a un mayor predominio en el mercado mundial.

 

Bibliografía:
“El país de los argentinos”. Asesoramiento geográfico y plan general por la profesora Elena Chiozza. Capítulo “Los recursos naturales”.

Camoatí. Pasaje. Topografía:
Corre de N. a S. desde 900 Bis a 999 Bis, a la altura de José Ingenieros 6900.
Se le impuso ese nombre por D. N°4676 del año 1977.
Recuerda a las abejas almacenadoras de miel llamadas por los indíginas rioplatenses “Camoatí”, y en lengua latina “Vespa”.