CAMINITO. HISTORIA DEL TANGO QUE LLEVA ESE NOMBRE

Es cierto que Filiberto compuso la música inspirado en el famoso sendero de La Boca, pero no es el caso de la letra, pues Gabino Coria Peñaloza  la escribió muchos años antes, volcando su desasosiego por un amor perdido, el que  había nacido en un sendero rural del pequeño pueblo de Olta, en la provincia de La Rioja.

Pueblo de Olta


Corría  el año 1902, cuando un joven adolescente viajando  desde Chilecito rumbo a  Luis, la naturaleza le frustró su mundo interior.


A mi criterio no fue la naturaleza sino las costumbres imperantes de esa época que aún persisten  en pleno siglo XXI.


Muchas familias conservadoras  destruyen la felicidad de sus hijas por tapar las consecuencias de impulsos impensados propios de la adolescencia.


Volviendo al joven riojano, una crecida del río,  lo  obligaría a no continuar su trayecto debiendo alojarse en lo de unos aristocráticos parientes.


Se organizó en esa casona una tertulia donde la maestra de música también hija de una familia descollante de Olta, a instancias de los anfitriones ejecutó una canción que deslumbró al visitante.


No sólo la canción sino la figura y la fineza de la joven lo impactaron.. Pasaron los días y en las caminatas por ese sendero, la pasión se hizo incontrolable y plena para ambos. Más cuando el río volvió a su cauce,   los encuentros terminaron en una promesa de volver.


Así aconteció el enamorado regresó pero María a no estaba. Sus padres se la habían  llevado lejos porque se murmuraba que llevaba un niño en su vientre.


El escepticismo de la gente por develar su paradero, obligó a  Gabino  a abandonar  el pueblo pero no sus sentimientos que lo acompañarían hasta el ocaso de su vida.


Ya maduro periodista y escritor, poeta y soñador,  Gabino Coria Peñaloza y Juan de Dios Filiberto se conocieron en 1920, presentados por el pintor Quinquela Martín. Ambos establecieron una sólida sociedad creativa y compusieron juntos gran cantidad de tangos exitosos, como El pañuelito (1920), La cartita (1921) y La Vuelta de Rocha (1924), entre otros.

 

Coria Peñaloza contaría que una tarde de 1925, en un café de la calle Florida al 300, Filiberto le tarareó una melodía que había compuesto inspirándose en un sendero de su barrio, La Boca, a la que quería que le pusiera letra. En ese momento, el poeta hizo un croquis de la melodía en un papel, pero luego lo perdió. Filiberto siguió insistiendo:


Cuatro meses después, volvió a encontrarse con Filiberto y  éste reclamó nuevamente la letra para su música soñada.Lo vio tan apurado en terminar su Tango, que fue a la pensión y empezó  a buscar en medio de tantos papeles donde había viejos poemas, publicaciones, etc, para encontrar los versos a María. Era Caminito, un poema de amor., un poema que significaba  su gran dolor interior por aquello  que no pudo ser.

La música fue compuesta por Juan de Dios Filiberto. Sus primeros compases fueron gestados en 1923, para completarla en 1926.


Filiberto la inscribió como “canción porteña”, para diferenciarla del tango clásico. La música de “Caminito”, participa del carácter de vidalita y de cierta música pampeana”, influencias folklóricas que son características del estilo de Filiberto.

Se ha señalado que el atractivo de la música de «Caminito» radica precisamente en el aire melancólico que le otorga la melodía, así como en la simpleza y sencillez de su estructura, “uno de los tangos de menor cantidad de notas y compases”.


El tango “Caminito”  hizo que fuera cantado desde Gardel hasta hoy por consagrados cantores argentinos.

 

 

Bibliografía:
Diario del Tango. Editado por la revista Noticias “Sentir el tango” por José Gobelo.
Ediciones Altaya.1998.

Caminito. Pasaje. Topografía.

Corre de N. a S. entre Ov. Lagos 6200 y Camino Barret.

Se le impuso ese nombre por O. 8417 del 19 de junio del 2009.

Con anterioridad se denominó Calle 2106.