CAMBAY

A  fin de facilitar el reclutamiento de indígenas y el cobro del tributo, las autoridades españolas obligaron a los nativos a residir en “pueblos de indios” regidos por autoridades civiles.

Las órdenes religiosas obtuvieron permiso para administrar algunos de ellos.

A partir de 1610 los jesuitas fundaron una 40 misiones de indios guaraníes y tobas en el Nordeste del actual territorio Argentino.

Las misiones estructuraron una administración nacional y paternalista que gozó de privilegios políticos y condiciones de excepción para los indígenas  que estaban eximidos del pago del tributo, la prestación del servicio personal y de la mita. Factores que incidieron en la larga permanencia del sistema jesuita.

“Provincia del Paraguay” fue el nombre dado por los jesuitas al territorio que controlaban.

Creada en 1605 por el padre Acquaviva, a partir de un acuerdo con Hernandarias. El mayor conglomerado de estas misiones de guaraníes se concentró en las regiones aledañas a los ríos Paraná y Uruguay.

En 1609 se construyó la primera reducción de esa provincia llamada San Ignacio Guazú, a la que le siguieron muchas otras formando un verdadero imperio económico – cívico y militar.

 

Los guaraníes si bien por naturaleza eran pacíficos también servían para la guerra pues los padres encargados de las misiones contaban con experiencia militar y los instruyeron para defenderse de los ataques de los bandeirantes que hacían correrías con el fin de apoderarse de riquezas y capturar indios para venderlos en los mercados de esclavos brasileros.

Esta situación obligó desde 1629 al traslado de los pueblos del Guayrá hacia el Oeste.

Actitud de los jesuitas hizo surgir conflictos con las autoridades españolas y Carlos III firmó su expulsión de América en 1767.

 

En efecto las calumnias se multiplicaron, hábilmente manejadas por políticos de otros países, hasta que finalmente obtuvieron el fin deseado: mediante la Real Pragmática del 27 de febrero de 1767, Carlos III firmó la expulsión de la Compañía de Jesús de España y todos sus dominios.

Los Jesuitas, lejos de rebelarse ante esta injusta decisión, supieron acatarla con grandeza y mansedumbre. En las Reducciones, prepararon a sus Guaraníes para el cambio que se iba a operar y los instaron a seguir con su sistema.

 

La orden fue impartida de noche con muchas precauciones para atenuar la conmoción social. Sus consecuencias resultaron especialmente dramáticas en las Misiones del Paraguay que corrieron el riesgo de desmoronarse. Sometidas a nuevos administradores militares o religiosos, inexpertos y en ciertos casos deshonestos, las misiones se fueron empobreciendo y despoblando. La naturaleza selvática se impuso al cabo de los años.


La administración de las misiones pasó a otras órdenes religiosas. Los indígenas no se adecuaron a los cambios comenzando algunos pueblos a decaer en forma acentuada desapareciendo otros como ocurrió con Cambay, población situada en las misiones occidentales en el Alto Uruguay.

 

Bibliografía:
Zanellato Irma y Viñuela Noemí L.: “Historia de Instituciones políticas y sociales de América hasta 1810.” Editorial Kapeluz 1983.

Cambay. Cortada. Topografía:
Corre de N. a S. desde Baigorria hasta F. Ludueña, Parque Field.
Se le impuso ese nombre por D. N° 4762 del 16 de setiembre de 1977.
Recuerda a la población de ese nombre situada en las misiones occidentales en el Alto Uruguay.