CAMAÑA JUAN (1800-1877)

Autodidacta en pintura, dibujo y litografía, dio lecciones a Manuelita Rosas.


La época de Rosas, pintoresca fue un momento propicio para la pintura argentina.


Existía un estilo de vida que se manifestaba en lo externo, en los hábitos, en las costumbres, y  en la indumentaria.
Mientras la  patria luchaba por sus ideales, sufría  y muchos argentinos  se exilaban, las danzas populares estaban en auge, la copla y el romance se escuchaban con rara fruición.


Fue entonces cuando los pintores nativos y extranjeros se deslumbraron frente al mundo que se les presentaba.


El paisaje  todo vestido de rojo dejaba admirados a los pintores, paisaje, donde  quedaban revelados los pueblos y las campiñas argentinas con sus héroes nativos; tipos e individualidades hispano-criollas, formadas a través de varios siglos de cultura esencialmente española y por lo tanto católica.


 ¿Cómo no había de provocar el entusiasmo de los artistas, ese mundo original, donde el colorido estaba en todas las cosas, desde la indumentaria hasta el carácter de los habitantes adictos al régimen.

 Fue así que menudearon los costumbristas. Pintores, dibujantes, grabadores se dedicaron a interpretar el panorama de las cosas argentinas, los paisajes, los atuendos del morador de las pampas, los yantares criollos, y sobre todo, los tipos raciales de nuestra estirpe que aún viven en telas perdurables.

 Durante el curso del siglo XIX los artistas costumbristas publicaron sendas colecciones de sus obras. Ya en 1820 Emeric E. Vidal daba a la imprenta, en Londres, sus “Ilustraciones Pintorescas”, que contenían escenas del Río de la Plata.


Durante los tiempos de Rosas  se publicaron series de acuarelas, dibujos y litografías que constituyen un manantial para el conocimiento de las costumbres argentinas en el siglo XIX, son ellos los “Trajes y costumbres de Buenos Aires”, de César Hipólito Bacle, “Trajes y costumbres” de Gregorio Ibarra, “Recuerdos de Buenos Aires” de Carlos Enrique Pellegrini, “Album de la Plata”, de Adolfo d’Hastrel”, “Usos y costumbres del Río de la Plata” por Carlos Morel y posteriormente Juan León Pallière, publicó su famoso álbum costumbrista.

En cuanto a Juan Camaña llegó hasta asistir a las reuniones sociales más brillantes de la época en los salones de Manuelita y al Teatro Argentino (el viejo Coliseo remozado en 1838), donde subía a escena ferviente la actriz federal Campomanes.


Entre sus obras plásticas merecen citarse un bello “San José con el niño” que regaló a la hija del Restaurador. Fundó la Sociedad Estímulo de las Bellas Artes, siendo su obra más conocida “Soldados en la época de Rosas” que hoy se conserva en el Museo Histórico Nacional.


Dice Alfredo Roland – poco afecto a la política rosista - en la Historia de Levillier. Tomo V, pág. 4225. Edit. Plaza & Janés. Bs. As. 1968, define a Juan Camaña,  pintor del Restaurador, con estas palabras: “Su nombre en la historia de la pintura argentina se justifica más por su papel de animador que por su calidad como pintor”


Nacido en el año 1800 en Palma de Mallorca (España),  desde niño tuvo afición por el dibujo, vocación que pudo cristalizar a los 26 años al llegar a nuestra Patria.


Llevó en Buenos Aires una vida inquieta y multifácetica porque se desempeñó como comerciante, pintor, calígrafo, litógrafo y profesor de idiomas.


Aprendió taquigrafía con don Juan .de la Peña estableciendo también un estudio de fotografía en la calle  porteña Chacabuco N°76.


Verdadero autodidacta llegó a ser profesor en el Colegio Republicano Federal que dirigía Francisco Magesté durante los años 1845 – 46, desempeñándose  en1847 como maestro en el establecimiento de educación primaria, que era de su propiedad.
Sus imágenes como la de otros “ llamemos plásticos rosistas” son recursos valiosos para conocer como se veía la gente y deseaba ser vista, sus vestimenta o como se mostraban en su cotidianeidad o en la vida oficial.

 

 

Bibliografía:

Quesada, Ernesto: “La época de Rosas”. Editorial Artes y Letras, Bs. As 1926.

Ramos Mejía, José María: “Rosas y su tiempo, con prólogo de José Luis Busaniche”. Editorial Orientación Cultural S. A. Buenos Aires, 1952.

 

Camaña Juan.  Calle. Topografía:

Corre de N. a S. desde Baigorria hasta Salvador Zaino. Parque Field.

Se le impuso ese nombre por D. 4672 del año 1977.

Recuerda al pintor y dibujante argentino que desarrollo las actividades más dispares: maestro de escuela, taquígrafo, pintor, litógrafo, profesor de dibujo, quien introdujo en Buenos Aires,  la fotografía sobre papel.